Arequipa

Arequipa y la energía del futuro: el hidrógeno verde

7 de octubre de 2025

Por: Ing. Edith Choque Sandoval – CEO de Pro Avance. 

El sol que baña con generosidad nuestra región es mucho más que una postal emblemática de Arequipa. Por generaciones, ha marcado el ritmo de nuestra vida y agricultura. Hoy, esa misma energía radiante se está convirtiendo en el recurso estratégico más valioso de nuestro siglo, la materia prima para una revolución industrial silenciosa y limpia. Estamos hablando del Hidrógeno Verde (H2V), un concepto que ha dejado de ser una promesa lejana para posicionarse como una oportunidad tangible y transformadora para el futuro económico de nuestra región. 

La pregunta que debemos hacernos no es si esta ola llegará, sino si estamos preparados para navegarla y liderarla desde la macrorregión sur.

Como líder que analiza constantemente las tendencias de desarrollo en nuestra ciudad, veo en el Hidrógeno Verde un punto de inflexión histórico para Arequipa. No se trata de un proyecto más, sino de la posibilidad de redefinir nuestra matriz productiva. Para entenderlo de forma sencilla, el H2V se produce usando energía renovable –como nuestra abundante energía solar– para separar las moléculas de hidrógeno del agua. El resultado es un combustible limpio, que al usarse solo emite vapor de agua, y que puede energizar industrias pesadas, el transporte y la agricultura. En conclusión, nuestra región es, geográficamente, un lugar privilegiado para ello. 

Esta ventaja competitiva natural ha sido reconocida a nivel nacional. La «Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde en el Perú al 2050», presentada por la Asociación Peruana de Hidrógeno, proyecta atraer inversiones multimillonarias y posicionar al país como un exportador clave en la región. Arequipa, por su potencial solar y su ecosistema industrial y minero, es la candidata natural para liderar este despliegue.

De hecho, ya somos testigos de los primeros movimientos. Se anuncian estudios para plantas piloto y alianzas estratégicas que buscan aplicar H2V en sectores vitales para nuestra economía. Imaginemos el impacto: los grandes camiones y maquinaria del sector minero, que hoy representan una huella de carbono significativa, podrían operar con hidrógeno generado en nuestra propia región. La producción de amoniaco verde, un componente esencial para fertilizantes, impulsaría una agroindustria más sostenible y menos dependiente de las importaciones. Esta transición no solo es una victoria ambiental; es una oportunidad económica sin precedentes. La inversión en plantas de H2V creará una nueva y sofisticada cadena de valor, demandando empleos de alta calificación para ingenieros, técnicos especializados y operadores, además de abrir un abanico de oportunidades para que nuestras empresas locales se conviertan en proveedoras de esta industria naciente.

Nos encontramos, por tanto, ante una oportunidad única para un desarrollo justo, innovador y sostenible. Sin embargo, el potencial por sí solo no garantiza el éxito. Para capitalizar esta ventaja, Arequipa necesita actuar de manera coordinada y con visión de futuro. No podemos permitirnos ser meros espectadores de nuestro propio potencial. El desafío recae en todos los actores de la sociedad.

Las empresas, desde las mypes hasta las grandes corporaciones, deben explorar activamente cómo pueden integrarse en esta nueva cadena de suministro. Y, fundamentalmente, las autoridades deben trabajar en la creación de un marco regulatorio claro, estable y promotor, que brinde la confianza necesaria para atraer y consolidar estas inversiones de largo plazo. 

El sol nos ha dado una ventaja competitiva excepcional; nuestra tarea es construir el ecosistema para transformarla en prosperidad duradera.

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