El Estado ya tiene quién responda por la IA: ¿y tu empresa?
El Estado acaba de ponerle nombre y funciones a una tarea que muchas empresas siguen dejando sin dueño.

Por: Ing. Edith Choque Sandoval, gerente general Pro Avance.
Esta semana, la Presidencia del Consejo de Ministros, a través de su Secretaría de Gobierno y Transformación Digital, aprobó los lineamientos del Oficial de Inteligencia Artificial, un cargo que tendrá cada entidad pública para decidir dónde aplicar esta tecnología, con qué plan y bajo qué controles. Según informó la PCM, el oficial identificará oportunidades de uso, elaborará el Plan de Acción de Inteligencia Artificial, que se integrará al Plan de Gobierno Digital de su institución, y supervisará los riesgos conforme a la normativa. La medida se enmarca en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030.
El perfil exigido dice mucho: formación universitaria, experiencia profesional, conocimientos de IA, idoneidad ética y conocimiento de la institución donde trabajará. Se pide a alguien que entienda la tecnología y también la casa donde la va a aplicar. El premier Luis Galarreta presentó la directiva como un paso hacia un Estado más ágil, eficiente y digital.
Esa receta le sirve a cualquier empresa, porque el desorden que el Estado intenta ordenar ya existe en las oficinas privadas. Según el estudio de Talana que reportó Infobae en septiembre, el 71.3 % de los trabajadores peruanos usa herramientas de IA con regularidad. Solo el 18.9 % recibió formación formal para usarlas con seguridad. Un estudio de EY Perú, difundido por Forbes, añade que apenas el 10 % de las empresas tiene políticas de IA aprobadas, que el 68 % de los ejecutivos no ha recibido capacitación y que el 97 % quiere aprender más.
Los propios gerentes lo perciben. En el estudio de Semana Económica y Xertica.ai, con 104 empresas encuestadas, estiman que solo el 18.3 % del talento en sus organizaciones está realmente preparado para trabajar con inteligencia artificial. Dos de cada tres empresas (66.3 %) la usan sobre todo para automatizar procesos, sin haber llegado a transformar su modelo de negocio.
Imaginemos una distribuidora arequipeña de sesenta colaboradores. El área comercial redacta propuestas con un asistente de IA, administración le pasa hojas con datos de clientes y nadie definió qué información puede subirse a esas herramientas. Nadie decidió porque a nadie le tocaba decidir. Todo marcha bien, hasta el día en que una propuesta sale con una cifra inventada, o un archivo con datos sensibles termina en un servicio externo.
Arequipa tiene motivos para tomarse esto en serio. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025, elaborado por la CEPAL y el CENIA de Chile, ubica al Perú en el séptimo lugar entre 19 países, con 51.9 puntos frente a un promedio regional de 43, según recogió ComexPerú, y entre los que más usan IA generativa. Aprendimos a usar la herramienta antes de formar a quienes deben gobernarla. Cuando las entidades públicas salgan a buscar a su oficial, y las empresas a su equivalente, es probable que escaseen las personas con criterio técnico, ético y conocimiento del negocio. Ese perfil se forma.
En Pro Avance trabajamos con empresas del sur en lo que ese cargo exige: diagnosticar dónde conviene aplicar IA, formar a los equipos y fijar criterios claros de uso. Si en tu organización la IA ya circula sin responsable ni reglas, escríbeme al 958 639 833 y revisamos por dónde empezar.
El Estado acaba de ponerle nombre y funciones a una tarea que muchas empresas siguen dejando sin dueño. Quien la asigne primero, y prepare a esa persona, llegará con meses de ventaja.




