Arequipa

Antes de Mollendo y Camaná los arequipeños veraneaban en Tiabaya

9 de enero de 2018
Antes de Mollendo y Camaná los arequipeños veraneaban en Tiabaya

Por estos días, la ciudad anda un poco vacía, niños, adultos y jóvenes desenfrenados migran a las playas de la región, algunos para disfrutar del sol y otros solo para entregarse a los brazos del amor excesivo y casual, del alcohol. Pero no siempre fue así, en tiempos pasados el verano era un viaje de unas horas, un tiempo para disfrutar del paisaje y aprender, dentro de los límites de los valores y la educación, a sociabilizar y a disfrutar del Sol y del ambiente familiar.

De acuerdo al historiador e investigador Mario Rommel Arce, existió una época en donde los arequipeños no salían de la provincia para disfrutar del Sol. Según cuenta, a fines del siglo 19 y 20, los arequipeños viajaban, si es el caso por la corta distancia, al distrito de Tiabaya, lugar en donde recibían el Año Nuevo, festejaban la Bajada de Reyes, con la “Fiesta de los perales”, y luego se quedaban por los tres meses que duraba el Verano. Las familias realizaban viajes a pie, caballo y tren. Arequipa, se quedaba vacía por un trimestre. Eran viajes, en donde los más acomodados económicamente iban a caballo, en grupos y caravanas que resaltaban por sus trajes y su pomposa pulcritud. Los que no tenían iban a pie siguiendo la línea del tren y escapando del frío de la ciudad. Y otro tanto ni muy pobres, ni muy ricos, iban en tren. Este registro es catalogado por el periodista Federico More, quien ya de adulto cuenta que en su niñez observó estas acciones. 
“Se quedaban por el clima que ofrecía, y sobre todo porque algunas familias contaban con ranchos y casas de campo ubicadas tanto en Tiabaya como en Tingo”, narra el historiador. 

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Según Arce este acto fue registrado en una crónica de viaje por el francés Paul Marcoy, quien en su travesía, a través de América del Sur, aproximadamente en el siglo 19, narra esta tradición. “Federico More, escritor y periodista peruano, contó las muchas cosas que pasó en Tingo y en Tiabaya. Es algo parecido a lo que pasa hoy en Mejía, Camaná y Mollendo, con la diferencia de que por esos tiempos, las parejas jóvenes se reencontraban, habían serenatas y paseos por el campo”, indica Arce.
Hoy los espacios de esparcimiento, ranchos y quintas han desaparecido, pero se tiene en cuenta por textos que eran lugares cercanos a la actual plaza de Tiabaya. Aunque se desconocen las familias que poseían estas propiedades en su plenitud, se conoce que las familias Belaunde, Diez Canseco y Corbacho tuvieron estos espacios, ello basado en declaraciones de Víctor Andrés Belaunde, quien en la década del 50, señala que encontró una quinta en Tiabaya en malas condiciones y según indica era un espacio con todas las comodidades adecuadas para fiestas y reuniones sociales. Lugares que en la actualidad han desaparecido en su totalidad y lugares del que solo existen meros recuerdos escritos en páginas de libros. 
La distracción era un acto ceremonial, romántico y muy familiar. Los arequipeños de esos tiempos salían a pasear por los bulevares y calles. “Tingo por ejemplo, era una costumbre que tenía la gente, caminaba para respirar aire puro, y para reconocerse entre familias. Leí un texto en donde contaban como los jóvenes se enamoraban entre galanteos y paseos”, cuenta el historiador. 
 
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Eran excursiones en donde las miradas se cruzaban, en donde las palabras exactas y pensadas definían un futuro amor. Cosa muy distinta a las actuales normas contemporáneas de fiestas y alcohol, promocionados y muy bien vendidos en las discotecas de las playas de la región. 
 
¿Por qué los arequipeños iban a Tiabaya? 
El viaje a Tiabaya tiene un principio técnico, se trata de la altura sobre el nivel del mar en el que se encuentra este distrito. De acuerdo al director zonal del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Guillermo Gutiérrez, este lugar se encuentra en una zona prácticamente costera. La medición de Arequipa, en metros sobre el nivel del mar, medido desde el centro de la ciudad, Plaza Mayor de Arequipa, tiene un altitud de 2350msnm, mientras que los sectores de Tiabaya y Uchumayo están cerca a los 1900, es decir de una altitud menor, por consiguiente posee un ambiente mucho más veraniego. 
“Arequipa está entre la sierra y la costa, y justamente los sectores de Tiabaya y Uchumayo se encuentran en ese límite, por eso, cuando en Arequipa ciudad llueve y hace frío en estos lugares sucede todo lo contrario hace calor. En la ciudad se presenta, por ejemplo, nubosidad y en estos distritos el cielo está despejado”, explica Gutiérrez. 
En el caso de la temperatura y sensación de calor, esta llega en los distritos mencionados a superar los 30 grados centígrados.

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“Sucede todo lo contrario hacia la otra mitad de la ciudad, por decir los distritos de Mariano Melgar o Chiguata, son zonas frígidas, lugares en donde las temperaturas descienden, pues se encuentran sobre o cerca a los 3 mil metros sobre el nivel del mar”, señala el especialista. 
La tradición de migrar en verano a Tiabaya desapareció a causa de la promoción de las playas y balnearios. El primer Balneario fue el de Mejía, fundado por el coronel y doctor Trinidad Pacheco Andía, quien promocionó este lugar como un nuevo centro de esparcimiento. 
“Él cuenta en primera persona, en 1874 a 1875, como comienza ser visitado este lugar e incluso el proceso que se hizo para lotizar Mejía. Y es que Trinidad Pacheco Andía, hizo todos los trámites de saneamiento, trazado de la pequeña urbe con muchas familias arequipeñas que iniciaron a hacer sus construcciones”, cuenta Arce. 
Poco a poco las playas se convirtieron en un destino de veraneo, dejando atrás lo que se vivía y disfrutaba en Tiabaya. El cambio está claro, ha sucedido, de encuentros sociales, de galantería y valores sociales, a noches de desenfreno y deseos incontrolables y desordenados bajo la sombra de las discotecas combinados con la arena y el mar. Está claro que Tiabaya es hoy el verano que se fue y que no volverá.
 
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