Arequipa

Arequipa: Aumenta abuso sexual contra los menores en últimos años

9 de abril de 2017
Arequipa: Aumenta abuso sexual contra los menores en últimos años
Por: Lino Mamani A.
 
Del cura José Carranza Chavesta no se sabe dónde está hace dos meses, pero sí el motivo de su ausencia. Sus rastros se esfumaron de Arequipa, desde que salió a la luz la denuncia de uno de sus alumnos del curso de religión que dictaba en la Gran Unidad Escolar Mariano Melgar, uno de los colegios públicos de Arequipa para niños clase media.
El menor acusó al sacerdote de tocarle sus partes íntimas y un juez ordenó nueve meses de prisión preventiva mientras se define su culpabilidad. El hombre que siempre cargaba La Biblia ahora está prófugo hasta de las sagradas escrituras.
El religioso era profesor como Fernando Gallegos Cuadros, otro fugitivo y acusado de tocamientos indebidos a tres adolescentes. Gallegos Cuadros enseñaba atletismo en el colegio Max Uhle, uno de los más caros de la ciudad y generaba respeto por su destacado pasado de deportista. Ahora solo provoca rechazo por no entregarse y cumplir su pena de 20 años de prisión efectiva que le dictó el Poder Judicial. 
En Arequipa, una ciudad en emergencia económica y también de inseguridad, los casos de violación a la libertad sexual (en sus diversas modalidades) son cada vez más frecuentes y las víctimas especialmente menores de edad. En el Ministerio Público se investigan las denuncias de este corte y posteriormente pasan a un juzgado. Solamente ante la Corte Superior de Justicia ingresaron 518 nuevos procesos de este tipo entre el 2015 y 2016. Cerca del 60% fueron contra niños y adolescentes, es decir, seis de cada 10 víctimas.
Echándole un vistazo al penal de Socabaya que en total alberga a 2 mil varones por diferentes delitos, se confirma que el abuso sexual es el segundo más frecuente, luego del robo agravado. Son 497 internos por violación sexual, según datos del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe), de los cuales 170 fueron contra de menores, 20 por actos contra el pudor de niños por debajo de 14 años de edad. El resto en desmedro de víctimas que ya tienen DNI celeste.
Uno de los violadores presos es Marcos Huamán Zapana, conocido en las crónicas policiales como el «Monstruo de Chilina». El varón de 47 años, se escondía en el valle ubicado entre Cayma y Alto Selva Alegre, aguardando a las parejas y peatones que pasaban por la zona. De pronto salía al ataque con un cuchillo y bajo amenazas procedía a asaltarlos y a ultrajar a las damas. Se le vinculó hasta con ocho violaciones, entre sus víctimas adolescentes, pero se lo condenó a 24 años y seis meses de cárcel por un caso específico. El sujeto mantenía en vilo a la población durante el 2014 y 2015, años en que operaba junto a un cómplice todavía no identificado. Así como a este violador, la Policía busca los rastros del cura Carranza, del «profe» Gallegos y del resto de prófugos de la justicia para que asuman sus responsabilidades ante el juez.
Cada año el ritmo de crecimiento de este delito sobrepasa el 10%. “Nos invita a reflexionar sobre cifras alarmantes y pensar que la población penitenciaria se inclina por la comisión de delitos en donde premia la vulneración y menoscabo de los derechos de grupos vulnerables de la sociedad (menores de edad y mujeres), por lo que se hace necesario realizar una política conjunta de tratamiento a estos tipos de agresores”, advierte el Inpe en un reporte.
 
VULNERABLES
El delito de violación en cuestión se concreta cuando alguien comete tocamientos ilícitos (especialmente de las partes íntimas) o una conducta sexual sin el consentimiento de las víctimas. La libertad sexual es un derecho fundamental de cada persona, que no puede ser vulnerada. Por su condición, los niños y adolescentes son los más vulnerables a caer en manos de los depravados.
Los afectados tienen entre 12 a 17 años de edad, pequeños que aún no saben qué van a hacer al salir del colegio pero que terminan sopesando un trauma de por vida. Los especialistas del Ministerio Público advirtieron que los agresores son generalmente personas cercanas y que se ganan su confianza y la de los padres. ¿Cuántas veces una mamá desconfía de un sacerdote que le enseña La Biblia a su hijo o del docente que dicta clases?
Las recomendaciones que dan los expertos para que los padres prevengan estos casos, es estar en constante comunicación con sus retoños, saber identificar algún cambio brusco en el comportamiento del menor que denote, a tiempo, la presencia de algo que le incomoda. También piden tener un control de los amigos que los frecuentan y estar pendientes de sus redes sociales, porque los violadores cada vez más utilizan estas aplicaciones (Facebook, WhatsApp, Twitter) para poder sembrar la carnada en sus posibles víctimas. Los tutores y psicólogos de los colegios también tienen la responsabilidad de identificar cualquier problema que afecta al adolescente.
La plataforma “Sí se ve”, del Ministerio de Educación, donde los afectados o sus padres pueden denunciar vía internet en caso alguien haya sido afectado con violencia de cualquier forma. Hasta la fecha son 11 mil 948 casos reportados a nivel nacional, de las cuales mil 435 fueron de presunto abuso sexual.
Para comprobarse la comisión del delito de parte de los agresores existen algunas dificultares. Muy aparte del peritaje a través de muestras tomadas por el Instituto de Medicina Legal, también se recurre a la cámara Gesell, prueba de ADN, entre otras pericias que identifiquen al autor de las aberraciones traumáticas contra las víctimas. El delito de violación se convirtió en uno de los más frecuentes en la Ciudad Blanca.
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