¿Arequipa merece un metro?
31 de marzo de 2018

Por: Lino Mamani A.
Dependiendo del embotellamiento y el horario, una persona puede perder más de una hora en un vehículo en pasar de Yanahuara cruzando el Centro Histórico. A esto se suma el fuerte calor, el bullicioso sonido de los claxon que son usados como reemplazantes de los insultos de los conductores y la premura por llegar a su destino. El estrés y desesperación que genera el tráfico es notorio. Sin embargo, con un metro (tren subterráneo) el tiempo se reduciría en minutos.
Contrario a lo que ocurre en otras grandes urbes, Arequipa se quedó relegada en el tiempo respecto a transporte. Las combis pequeñas, graficada como una pequeña lata de sardinas, seguirán funcionando y no existe ningún cambio en la modernidad de la misma.
En general, el Perú está atrasado respecto a la modernización del transporte. Fue recién el 07 de junio del 2009, que empezó a operar el primer metro en el país. El Metro de Lima, un sistema de trenes metropolitanos, consta en su proyecto total de seis rutas, no obstante, actualmente solo hay una ruta que llega una distancia de 35 kilómetros con 26 estaciones y otras dos que aún están en construcción (Línea 2 y Línea 4 subterráneas).
Si uno baja las lunas de las combis y mira hacia el vecino país más cercano (y más comparado), notará que nos llevan muchos años por delante. El primer metro de Chile empezó a funcionar hace 42 años. Fue el entonces presidente chileno, Augusto Pinochet, quien en su régimen militar inauguró la primera línea del ferrocarril metropolitano el 15 de setiembre de 1975. Así se convirtió en el tercer país con este sistema, además de Argentina y Brasil (São Paulo). Mientras durante dicho año se ponía a rodar el metro en el país sureño, para esa fecha en el Perú, el presidente Francisco Morales Bermúdez, postergaba el proyecto de un tren subterráneo para Lima por resultar costoso (11 millones de dólares por kilómetro), dejando colgados a fabricantes de Alemania, Francia, Japón y de la Unión Soviética que estaban interesados en su construcción.
El primer sistema de metro en el mundo se inauguró en Londres un 10 de enero de 1863. Actualmente tiene 11 líneas y una extensión de 408 kilómetros, siendo el más largo. Este tipo de infraestructuras existen en las principales ciudades como París, Berlín, Filadelfia, Boston, Budapest, Hamburgo, Madrid, Barcelona, Tokio, Osaka, Moscú, Estocolmo, Toronto, Lisboa, entre otros. Hay más de 180 sistemas de este tipo en el planeta.
En nueve ciudades de Brasil funcionan estos sistemas de trenes rápidos subterráneos. También en Argentina, Chile, Venezuela y Colombia. Ecuador está próximo a tener uno. Sin embargo, Arequipa –como segunda ciudad más importante del país– no cuenta con un metro. El patrimonio no es un problema sustancioso. Los ingenieros de transportes lograron hacer metros subterráneos en ciudades con alto valor histórico como Roma y Atenas, sin ningún inconveniente ni obras que pusieran en riesgo la monumentalidad de dichas estructuras. ¿Es factible un metro para Arequipa?
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El Sistema Integrado de Transportes (SIT) que prevé aplicar la Municipalidad Provincial de Arequipa tiene como principal estrella los buses articulados, los cuales serán usados para las dos rutas troncales (las más importantes) que son componentes fundamentales de este sistema. Hay mucha diferencia entre uso de buses en corredores especiales que los trenes subterráneos.
Para el decano del Colegio de Arquitectos de Arequipa, Félix Solís Llapa, de que se podría hacer un sistema de metro sí es posible, pero que por el momento resultaría innecesario porque generalmente, según estándares internacionales, estos trenes subterráneos se hacen para ciudades con más de 2 millones de habitantes y con economías muy prósperas.
“Hacer un metro es carísimo. El metro se usa en ciudades con economías muy altas y pobladas, pero en países latinos lo que se hizo es al nivel del suelo y con una vía exclusiva (para los buses articulados)”, detalló.
Acotó que se debería efectuar la proyección del ritmo de crecimiento poblacional en la Ciudad Blanca, para determinar en qué año el SIT colapsaría y recién pensar en dar paso a un sistema de metro como solución.
Similar explicación dio el jefe del equipo técnico del SIT, Lizardo Calderón. El especialista sostuvo que el proyecto del SIT considera el uso de un tranvía a futuro. Actualmente, una firma consultora, contratada por la Cooperación Francesa, viene realizando los estudios de preinversión de dicha movilidad cuyo paso sería en la superficie.
La empresa ya terminó la primera etapa de los estudios y en un año más tendrá ultimado el documento, donde se detallará la factibilidad del mismo. Se estima que el tranvía costaría cerca de 600 millones de dólares, monto que resultaría un 50% más barato que un metro.
Fue en el 2013 cuando se presentó una iniciativa privada –cofinanciada con el gobierno- que consistía en confiar en el monorriel como el medio de transporte más importante que permitiría poner fin al problema de tráfico automotor, desorden y contaminación que generan las llamadas combis en la tierra del Misti.
Esta propuesta fue rechaza tres años después por la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) por su elevado costo (mil 200 millones de dólares). Entonces, se presentó una nueva propuesta que consideraba el tren ligero. Hacer realidad esta alternativa demandaría 400 millones de dólares. El tranvía se está considerando, pero por ahora las autoridades y especialistas no ven de cerca construir un metro, sistema que sí funciona en las importantes urbes.
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