Ciro venció el estigma de ser un enfermo mental
10 de julio de 2017

Las señales positivas de un nuevo programa de rehabilitación mental que busca desterrar el estigma de la enfermedad en la familia y la sociedad.
Por: Mariela Zuni M.
Hace un mes la familia Ramos recuperó al hijo pródigo que dejó el hogar por más de 5 años. Ciro había perdido el contacto con la realidad y en su mundo de alucinaciones, un día salió de la casa para no retornar.
Un viejo boletín de búsqueda con la foto del muchacho, entonces de 24 años de edad, es la prueba fehaciente de que sus familiares querían que retorne, sin embargo, pasaron los años y no lo encontraron.
Ciro Ramos Quiza vivía junto a sus padres y hermanos en una modesta casa del distrito de Carabaya, en la provincia de Macusani, región Puno. Sin alguna causa aparente una enfermedad, la esquizofrenia, tomó su mente y afectó su forma de pensar, sentir y actuar.

Fue el año 2013 cuando salió de casa para no volver. Sus parientes denunciaron el hecho a las autoridades, que poco pudieron hacer para dar con su paradero.
A inicios del presente año la Policía recogió a Ciro de una calle arequipeña. La Fiscalía de Familia lo derivó al Albergue de Chilpinilla. Estaba físicamente descuidado y sumergido en un mundo irreal.
Mientras los médicos lograban su recuperación mental, el servicio social del albergue tuvo éxito al encontrar a sus familiares. Ciro consiguió reencontrarse con sus padres y hermanos, quienes tuvieron que acudir a algunas sesiones terapéuticas en la clínica Moisés Heresi, con la finalidad de aprender a sobrellevar la enfermedad de su ser querido.
En junio pasado, el joven de 29 años de edad, fue dado de alta y reinsertado a su familia completamente lúcido. Volvió a su casa en Carabaya, pero mantendrá un control estricto de su patología, para evitar que recaiga.
Pero no todos los que mejoran pueden volver con los suyos. Según el presidente de la Beneficencia Pública de Arequipa, Edgardo Calderón Paredes, muchos pacientes no tienen a dónde ir y tampoco quién los reciba.
Explicó que los enfermos mentales cargan un estigma y su consecuente exclusión en la familia y sociedad. A ello se suma un modelo de tratamiento médico con la prescripción de pastillas para mantener aletargado al paciente, aislándolo totalmente.
El tratamiento antiguo ayuda a sostener la discapacidad mental y no solucionar el mal. Por dicha razón en la clínica se implementó un nuevo modelo de atención hospitalaria y comunitaria para fortalecer la salud mental en la población, que permite afianzar la prevención, tratamiento recuperativo y rehabilitación psicosocial de los pacientes con problemas más severos.
Gracias a dicho tratamiento “José”, paciente con esquizofrenia, pudo recuperarse, sin embargo, ante la falta de un hogar que lo acoja decidió ser inquilino del Albergue de Chilpinilla. Por las mañanas laboraba y en las noches compartía la mesa con los pacientes mentales.
El varón de 27 años durante el tiempo de su tratamiento conoció a una jovencita de su misma edad internada por adicción al alcohol. Entre ambos nació el amor y cuando ella estuvo recuperada acogió a José en su hogar. Ahora viven juntos y trabajan administrando una bodega.
ADICCIONES
La prevalencia mundial de la enfermedad mental es de una entre 4 personas. En los últimos 10 años se han incrementado vertiginosamente los cuadros depresivos, de ansiedad y las adicciones químicas y aparatos electrónicos, afirmó José Alvarado Aco, director del Centro de Salud Mental Moisés Heresi.
La institución de salud tiene 49 años de vida institucional y ha atendido desde su fundación a 22 mil pacientes. Según las estadísticas el 15% de atenciones era a pacientes varones con problemas de depresión, mientras el 25% mujeres deprimidas. En relación a las adicciones los casos se incrementaron de 5 a 10% en los últimos 10 años. La relación de género era de 5 a 1, con mayoría en varones, ahora la prevalencia es casi igual entre ambos sexos.
En el caso de las adicciones en adolescentes y niños, se ha detectado el diagnóstico más precoz en menores de 12 y 13 años afectados por la adicción a los videojuegos.
Para atender a esta población de forma exclusiva, el próximo 25 de julio iniciará el funcionamiento del Centro de Tratamiento de Adicciones, con ambientes para brindar atención bajo el modelo de “hospital de día” (internado por un plazo de horas determinado), para los pacientes con problemas severos de adicción.
Asimismo, el personal médico realizará acciones comunitarias para fortalecer la atención, tratamiento y consejería a los pacientes con mayores problemas y a sus familiares. Con este modelo el enfermo tendrá servicios diferenciados por género, atención psiquiátrica, terapias psicológicas y de rehabilitación psicosocial.
Incluso se creará una bolsa de empleo para que los hombres y mujeres recuperados puedan valerse por sí mismos al salir del tratamiento y romper el estigma de su enfermedad, informó Edgardo Calderón.
En el nuevo centro de adicciones los profesionales se abocarán a la prevención de las enfermedades mentales bajo un sistema de escuela de padres.
Con la ayuda del Municipio Provincial de Arequipa se está completando el personal capacitado, psiquiatras, psicólogos, asistentes sociales y terapeutas. Ellos aplicarán un modelo de tratamiento cubado para adicciones.
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