Crónica de la radio en Arequipa: La memoria sonora de una ciudad

Por: Alisson Valencia
Desde 1926, la radio acompañó la vida cotidiana de generaciones de arequipeños: transmitió noticias, difundió costumbres y fue testigo de los acontecimientos que marcaron a la Ciudad Blanca. Sin embargo, gran parte de esa memoria permanecía dispersa en archivos, documentos y testimonios de quienes formaron parte del desarrollo de la radiodifusión local.
Para preservar ese legado antes de que se perdiera definitivamente, la periodista, investigadora y docente de la Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación de la UNSA, Mappy Luisa Arce Figueroa, presentó el libro “Crónica de la radio en Arequipa”, una obra que reconstruye la evolución de la radio local desde 1926 y rescata las experiencias y aportes de quienes contribuyeron a consolidar este medio como parte del patrimonio cultural de la región.
Su investigación reconstruye la evolución de la radio arequipeña desde 1926. ¿Cuáles fueron los principales hallazgos durante el proceso de elaboración del libro?
Uno de los hallazgos más importantes fue comprobar que la historia de la radio en Arequipa comenzó mucho antes de lo que comúnmente se creía. La investigación permitió identificar experiencias pioneras como las estaciones de radioaficionados 2.O.A. y 3.O.A., activas desde 1926, así como reconstruir el proceso que condujo al surgimiento de las primeras emisoras emblemáticas como Radio Landa y Radio Arequipa. Asimismo, se evidenció que la radio no solo fue un medio de entretenimiento, sino también un espacio de formación cultural, integración social y construcción de identidad regional. Otro hallazgo significativo fue constatar cómo muchas emisoras desaparecieron, cambiaron de propietarios o se transformaron en repetidoras de radio de Lima, lo que hacía urgente rescatar su memoria histórica antes de que se perdiera definitivamente.
Muchos protagonistas de los primeros años ya no están con nosotros. ¿Qué desafíos enfrentó para recopilar testimonios y reconstruir los orígenes de la radiodifusión en Arequipa?
El principal desafío fue precisamente la ausencia física de muchos de los protagonistas que construyeron la historia de la radio arequipeña. Para superar esta limitación, fue necesario recurrir a familiares, herederos y personas cercanas a ellos, además de revisar cuidadosamente documentos, periódicos antiguos y archivos históricos. En muchos casos encontré información dispersa o versiones diferentes sobre un mismo acontecimiento, por lo que fue indispensable contrastar datos y verificar fechas. Este proceso demandó paciencia, rigurosidad y una permanente búsqueda de evidencias que permitieran reconstruir los hechos con la mayor fidelidad posible.
¿Qué importancia tuvieron las entrevistas, los documentos históricos y las consultas en hemerotecas para garantizar el rigor y la veracidad de la investigación?
Las fuentes documentales fueron fundamentales. Cada dato incluido en el libro fue contrastado mediante periódicos de época, publicaciones académicas, documentos históricos, testimonios y consultas en hemerotecas. La combinación de fuentes primarias y secundarias permitió verificar información, confirmar fechas y contextualizar los acontecimientos. Considero que el rigor histórico solo es posible cuando existe un trabajo serio de comprobación documental, y por ello procuré que cada capítulo estuviera sustentado en evidencias verificables y no únicamente en recuerdos o tradiciones orales.

¿Qué papel desempeñó la radio en la construcción de la identidad y la memoria colectiva de los arequipeños?
La radio desempeñó un papel esencial en la construcción de la identidad arequipeña. Durante décadas acompañó la vida cotidiana de las familias, difundió la cultura local, promovió artistas, informó sobre acontecimientos trascendentales y fortaleció el sentido de pertenencia por Arequipa. Muchas generaciones crecieron escuchando las mismas voces, programas y transmisiones que hoy forman parte de la memoria colectiva de la ciudad. La radio ayudó a construir una identidad compartida porque fue un espacio donde los arequipeños se reconocieron a sí mismos y a su realidad.
La radio lleva casi un siglo en Arequipa. ¿Cómo describiría su evolución desde los inicios hasta la actualidad?
La evolución ha sido extraordinaria. La radio nació en Arequipa mediante transmisiones experimentales realizadas con equipos artesanales y tecnologías muy limitadas; posteriormente se consolidó con emisoras comerciales, la incorporación de estudios profesionales, la aparición de la frecuencia modulada y el desarrollo de nuevas formas de producción. En la actualidad, muchas emisoras han migrado hacia plataformas digitales y transmisiones por streaming, ampliando su alcance más allá de las fronteras regionales. Sin embargo, a pesar de los cambios tecnológicos, la esencia de la radio permanece intacta: acompañar, informar y generar cercanía con la audiencia.
¿Por qué es importante preservar y difundir la historia de la radio entre las nuevas generaciones?
Porque la historia de la radio es también la historia de Arequipa. Preservarla significa valorar el esfuerzo de quienes dedicaron su vida a comunicar, educar y entretener. Las nuevas generaciones necesitan conocer cómo se construyeron los medios que hoy forman parte de su realidad y comprender el papel que desempeñaron en el desarrollo cultural y social de la región. Además, conocer esta historia fortalece la identidad regional y contribuye a la conservación de nuestro patrimonio cultural inmaterial.
¿Qué enseñanzas le dejó este proyecto sobre la importancia de la memoria histórica en el estudio de los medios de comunicación?
Esta investigación me enseñó que los medios de comunicación no pueden estudiarse únicamente desde el presente. Comprender su evolución histórica permite entender mejor sus transformaciones, sus aportes y sus desafíos actuales. También confirmé que la memoria histórica es frágil y que, si no se documenta oportunamente, puede perderse para siempre. Como investigadora, aprendí la importancia de rescatar testimonios, preservar documentos y valorar las experiencias de quienes contribuyeron al desarrollo de la comunicación en nuestra sociedad.
¿Qué aspectos de la historia de la radio arequipeña considera que aún requieren estudiarse con mayor profundidad?
Existen numerosos temas que merecen investigaciones específicas: el impacto social y político de determinadas emisoras durante momentos históricos importantes, el papel de la mujer en la radiodifusión arequipeña, la evolución de la publicidad radial y el proceso de transición de las emisoras tradicionales hacia los entornos digitales. Asimismo, considero necesario profundizar en las biografías de muchos periodistas, locutores, productores y empresarios radiales que dejaron una huella importante en la historia de la comunicación arequipeña.
Los medios atraviesan hoy transformaciones profundas. ¿Qué mensaje les daría a los jóvenes periodistas y arequipeños sobre la importancia de investigar y preservar la historia de la radio?
Les diría que no existe futuro sin memoria. Las nuevas tecnologías son herramientas extraordinarias, pero debemos conocer nuestras raíces para comprender quiénes somos y hacia dónde queremos avanzar. La radio en Arequipa representa casi un siglo de esfuerzo, creatividad y servicio a la comunidad; investigar su historia, preservarla y difundirla es una forma de rendir homenaje a quienes construyeron este legado y, al mismo tiempo, una oportunidad para inspirar a las nuevas generaciones de periodistas y comunicadores. La radio ha cambiado de formato, pero su capacidad de informar, educar y acompañar sigue siendo tan valiosa hoy como hace más de cien años.
La radio ha sido testigo de los principales acontecimientos sociales, culturales y políticos de Arequipa durante casi un siglo. Su historia no solo refleja la evolución de los medios de comunicación, sino también las transformaciones de la propia sociedad arequipeña. A través de “Crónica de la radio en Arequipa”, Mappy Arce Figueroa contribuye a preservar una parte fundamental de la memoria regional y abre nuevas posibilidades para la investigación de la comunicación y el patrimonio cultural en el sur del país.
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