Arequipa

Editorial domingo: El gabinete bisagra

17 de septiembre de 2017
Editorial domingo: El gabinete bisagra
 
El Consejo de Ministros que sucederá al de Fernando Zavala deberá tener un hombre o una mujer capaz de funcionar como una bisagra para encontrar formas de dialogar sobre los grandes problemas nacionales y entenderse con una mayoría abrumadora y todo poderosa que el fujimorismo tiene en el Congreso.
El nuevo gabinete tiene las manos libres para hacerlo y para convencer al extremismo opositor que no juegue con fuego, pues una disolución del Congreso, con la consecuente realización de nuevas elecciones, significaría un riesgo para quienes ahora tienen la mayoría absoluta en el Parlamento y que de perderla podrían ser sobrepasados por otros entes partidarios que no tengan la misma hostilidad y persistencia en procura de encontrar una vacancia del presidente de la República.
La bisagra puede y debe funcionar en una conversación franca, abierta y no condicionada, dejando de lado apetitos subalternos o afanes como, por ejemplo, demandar el indulto de Fujimori como una condición absolutamente indispensable para hablar sobre asuntos como la reconstrucción del norte, la reaceleración económica, la aprobación presupuestal que signifique más dinero para educación,
salud y seguridad.
Lo que le ha faltado al gabinete Zavala, y quizá al propio PPK, ha sido encontrar la forma de poder conversar con una oposición terca y a veces extrema como lo puede haber juzgado el país, en las intervenciones de Lourdes Alcorta o de Becerril.
En comparación cabe expresar que Jorge del Castillo fue un modelito de llamada de atención para todos, cuando habló del papelón internacional que está haciendo el Perú al dejar al país sin gabinete aunque sea solo por tres días.
El hombre o la mujer clave deberá reunir el requisito de no renunciar a los grandes objetivos del gobierno de Kuczynski que fueron determinantes para su victoria electoral y sin perder el derecho a fiscalizar, contribuir al engrandecimiento nacional y a la satisfacción de los requerimientos mayoritarios de la ciudadanía.
El país necesita urgentemente un diálogo entre los grandes grupos políticos y el nuevo primer ministro está llamado a ser el hombre, o la mujer, clave en el necesario afán de conversar sobre lo importante para todos.
Compartir


Leer comentarios