Arequipa

EDITORIAL: El año de la esperanza

1 de enero de 2018
EDITORIAL: El año de la esperanza
Siempre se ha dicho que entre quienes dudan sobre el futuro, un Año Nuevo es a la par que un año menos de vida, una oportunidad para dar lugar a lo último que se pierde, que es la esperanza.
 
El Perú llega al 2018, sabiendo que como país no puede morir y que sus mujeres y hombres tampoco están dispuestos a renunciar al futuro que se merecen, especialmente sus jóvenes y niños, y más aún aquellos que saben de nuestra historia y de lo que hicieron nuestros predecesores por el progreso, el desarrollo y la forma más humana de estrechar brechas económicas y sociales.
 
El 2017 nos deja un país lesionado, no solo por una crisis económica no resuelta y una desaceleración en el campo de las inversiones y consecuentemente en la oportunidad de empleo.
 
También una crisis política que nos ha desunido y enfrentado, alrededor del expresidente que estaba detenido en la Diroes desde hace 12 años y del Jefe de Estado que lo indultó, poniéndonos en confrontación no solo con sectores mayoritarios o minoritarios según el cristal con que se miren las cosas, sino ante la comunidad interamericana que nos cuestiona.
 
Ahora se anuncia un gabinete de reconciliación nacional que significaría un gobierno de centro puro, alejado de los extremismos de la derecha y de la izquierda, y afanado en encontrar valores sustitutorios de los antiguos políticos que nos gobernaron y que tuvieron éxito en mantener un sistema liberal en lo económico, pero fracasaron en problemas grandes como la descentralización, el equilibrio en las inversiones y en la acción comunitaria para hacernos más grandes y más poderosos.
 
El 2018 es para muchos un año con cola del 2017, de la que no podremos sacudirnos si no es con una actitud renunciante a los intereses pequeños, poniendo por encima de ellos el común de país cuya juventud se está sintiendo cada vez más frustrada. 
 
Compartir


Leer comentarios