Editorial: El estado de las calles
5 de abril de 2017

Es cierto que en Arequipa no ha habido precipitaciones pluviales tan intensas como en el norte o en la misma Lima, pero han sido suficientes para malograr la mayoría de las pistas de distritos que los vinculan con el cercado.
Ahora que ha vuelto al sol al cielo azul arequipeño, las protestas se acrecientan en los conductores de vehiculos respecto a reparaciones urgentes que aún no se realizan a pesar de que hay municipios que ya cuentan con partidas, insuficientes por cierto para hacer reparaciones.
Es curiso que algunas arterias, y mencionaremos específicamente los casos de las avenidas Ejército, Estados Unidos y rutas de vinculación con el centro, desde Bustamante y Rivero, Paucarpata, Alto de selva Alegre y Miraflores, el gran obstáculo sea el que justo una calle divida a dos distritos a razón de mitad para cada uno.
A la postre ninguno de los colindantes se anima a atender la tarea rehabilitadora, estimando que las calles deben ser patrimonio de un municipio y no zonas de división entre dos y el resultado es que ninguno hace labor para recomponer lo que está evidentemente malogrado.
Hace falta, una entidad u organismo que se encargue de conciliar diferencias y de procurar que desaparezan estos desentendidos y que no lleguemos al extremo de que entre dos alcaldes se digan vela verde por lo que ninguno de ellos hace y el único perjudicado resulta el usuario de la misma vía y eleve protesta constante.
En todo caso, la Municipalidad Provincial tiene la obligación de establecer canales de comunicación para superar las diferencias y si no hay consenso realizar la obra necesaria e iniciar la cobranza que corresponda a cada uno de los municipios en conflicto.
La Municipalidad Provincial debe intervenir en las zonas de diferencia limítrofe entre dos ditritos para cobrar lo que corresponda a cada uno. Lo importante es reparar las calles.
Leer comentarios