Editorial: El templo de Chapi
27 de octubre de 2017

Admitimos que desde que se habló de construir un templo nuevo para la Virgen de Chapi tuvimos una opinión discrepante, pues, sin lugar a dudas se trata de una inversión pública en un bien privado y así se lo hicimos conocer a quien estuvo encargado de hacerlo realidad, el ex presidente regional Juan Manuel Guillén.
Pero Guillén con el apoyo de la Iglesia y de personalidades locales consiguieron que la citada acción se considerara proyecto de promoción turística, y mereciera, en consecuencia, el apoyo económico y técnico del Gobierno Regional e incluso del gobierno central.
Dada la magnitud del monto, Guillén empezó por lo que se ha dado en llamar el museo de Chapi y la capilla del Niño Cimarrón, alusiva a un niño perdido de la imagen de la Virgen que solo apareció años después, cuando quien se lo llevó lo devolvió en secreto de confesión al arzobispo de ese tiempo, Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio.
La gobernadora regional, fiel religiosa, continuó los trabajos y se anuncia para el 01 de mayo próximo la inauguración del templo en un área de 5 mil metros cuadrados y con una capacidad para 3 mil fieles.
La construcción es capaz de soportar fuertes terremotos y sin duda alguna será motivo de más visitas de católicos practicantes al santuario y de que cada domingo los peregrinajes sean más numerosos.
La Virgen de Chapi perdió su casa a consecuencia de los terremotos y en el año 2002 las autoridades de la propia Iglesia decidieron traer la imagen a Arequipa y tenerla entre La Catedral y la iglesia de Yanahuara, hasta que fue reclamada por los habitantes de Polobaya y devuelta a su lugar de origen.
Sin duda alguna es la devoción católica y mariana más importante de Arequipa y ha recibido por años el concurso económico de muchos para hacer realidad el nuevo santuario.
En mayo del 2018 la Virgen de Chapi estará en su nueva iglesia construida con aportes públicos y privados para fomentar la fe mariana de la región.
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