Arequipa

Editorial: Hay que devolver tranquilidad al país

22 de diciembre de 2017
Editorial: Hay que devolver tranquilidad al país

La situación económica social y política del Perú, solo puede encontrar un antecedente semejante a la que vivió el país cuando sorpresivamente el entonces presidente Fujimori, renunció por fax desde el extranjero y el Congreso de la República rechazó la dimisión y decidió vacarlo, encargando al doctor Valentín Paniagua, por entonces presidente del Congreso, la tarea de convocar a elecciones y de realizar una labor de profilaxis que tuvo buenos resultados.

No estamos viviendo un caso igual, pero es evidente que el país está dividido y que hay ejercicio no ajustado a derecho por parte de una mayoría parlamentaria que podría causar daño irreparable y en forma inmediata a nuevas inversiones y a la confianza que debe tener el empresario para generar empleo a un número mayor de empleados y obreros que pudiera tener.
Afortunadamente el mal está solo circunscrito a las diferencias existentes entre quienes ganaron y perdieron las elecciones generales del 2016.
El resto de las instituciones ha tenido una respuesta contundente a favor de repudiar los afanes que se observan de llevar hasta consecuencias dañinas, una controversia que derivó de la ajustada victoria de Pedro Pablo Kuczynski sobre Keiko Fujimori.
Han fallado, lamentablemente, todos los esfuerzos de quienes quisieron ser mediadores y solo la iglesia católica considerada y prestigiada se ha animado a pedir a los protagonistas que se respete la ley, los deseos de confraternidad y los procesos debidamente ajustados a lo que dicen las normas y las prácticas.
Igual que los oleajes anómalos esta situación será en algún momento superada, y para entonces no habrá remedio que estrechar la mano del equivocado para guiarle por buenos pasos y permitir que avancemos por caminos ya conocidos que respetando normas democráticas supusieron para el bien del Perú crecimiento y desarrollo.
 
Todo mal tiempo tiene que acabarse y entonces será el momento de los perdones y de las invitaciones a trabajar juntos por el destino de nuestro gran país.
 
Compartir


Leer comentarios