Editorial: La prensa y el escándalo Odebrecht
2 de enero de 2018

Entre las escasas bondades que tiene la democracia peruana puede resaltarse sin temor a duda alguna la que representa una presa libre, investigadora y terca en el afán de hacer prevalecer verdades y dar a conocer secretos bochornosos de los políticos de los últimos lustros.
Desde luego la prensa capitalina tiene en este aspecto una notable ventaja sobre los periódicos regionales. Los funcionarios públicos que se sometieron a los sobornos residían en Lima con la sola excepción de un par de gobernantes de regiones, especialmente en el Cusco, que cometieron el error, y hasta según parece el delito de mediante la utilización de adendas elevar a valores insospechados obra pública a su cargo.
Organizaciones periodísticas libres de toda dependencia empresarial, se han encargado de revelar los entretelones asquerosos que salvaron de la vacancia al presidente Kuczynski y permitieron el indulto de Alberto Fujimori.
Según una encuesta, realizada en Lima por la empresa Ipsos, la mayoría de peruanos aprobaron el indulto humanitario en favor del expresidente, pero en las cifras y porcentajes no se llegó a la provincia o a la región y por otro lado parece haber habido influencias para los resultados conocidos con márgenes estrechos a favor del indulto.
Quien ha tenido ocasión de leer, y hasta releer, las páginas de información aparecidas sobre el tema en los dos más importantes diarios de la capital llegará a conclusiones insospechadas que ponen ahora en una nueva encrucijada no a Fujimori, sino a Kuczynski quien calló a muchos y especialmente a los que rodeaban y que le recomendaron proceder en el caso con prudencia y con estricta sujeción a lo que manda a ley.
Sin prensa libra nada de eso se hubiera sabido.
La libertad de prensa es la mejor garantía que tienen los peruanos para conocer verdades o para obligar a revelarlas y eso es lo que está pasando al conocerse los entretelones del indulto a Fujimori y de la no vacancia de Kuczynski.
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