Editorial: La situación de Venezuela
29 de enero de 2018

Es una lástima que la mayoritaria oposición venezolana al régimen de Maduro, no pueda ponerse de acuerdo en lo esencial para detener los excesos de quien quiere perpetuarse en el poder, mientras su pueblo no soporta más el hambre que lo aflige, la falta de garantías a los derechos humanos y la imposibilidad de retornar al desarrollo que siempre tuvo la tierra de Bolívar.
La verdad es que, no hay un líder opositor válido y suficiente como para merecer ser elegido por mayoría ciudadana presidente de un país que tendrá que ingresar, de todas maneras y en algún momento, a un proceso de restablecimiento democrático.
La oposición en Venezuela está dividida y la única posibilidad de derrotar los afanes de Maduro es con la unidad. Esa unidad se debe traducir en un candidato único respetado y respetable, no solo por los propios expositores, sino por el temor del gobierno de no poderlo derrotar a pesar de que el favor del dinero y de las Fuerzas Armadas esté concedido a Maduro.
América tiene que considerar a Venezuela como un cáncer y esa consideración se explica en la necesidad de que el tumor sea extirpado para que no se reproduzca en ninguna otra nación latinoamericana y porque la Cuba, a cuya imagen y semejanza se hizo la revolución chavista, está devuelta a una figura que se acerca más a las democracias occidentales y no al desaparecido Estado soviético.
No debe haber intervención militar en Venezuela. De eso estamos seguros y también de la conveniencia de que esta situación sea resuelta al interior de ese país, a través de líderes de impecable comportamiento, de gran valentía y conscientes de la responsabilidad histórica que han de asumir para recuperar su patria.
La solución de Venezuela está en encontrar un hombre capaz de derrotar a Maduro, sumando bondades, virtudes, honestidad y ayuda de Dios.
Leer comentarios