El 99% de ofertas de trabajo para mineras son engaños
23 de octubre de 2017

El 99% de todas aquellas ofertas laborales que se ofrecen en las agencias de empleo, para trabajar en zonas mineras, son un engaño, lo mejor es ni siquiera escuchar la propuesta porque el fin es esclavizarlos para trabajar de por vida en un socavón o meter a las jovencitas en el mundo de la prostitución, dijo Rosmery Mendoza Palomino, de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada.
“Sencillamente no vayan, ese será el fin de sus días, nunca más van a ver a su familia, es un engaño, prometan lo que les prometan, van a terminar confinados en un socavón hasta su muerte y las señoritas estarán destinadas a fichar y a hacer pases (acompañar a los varones a beber licor y mantener relaciones sexuales”, les advertía la fiscal a más de un centenar de jóvenes que habían acudido a buscar un puesto de trabajo en el parque Libertad de Expresión.

Aquellos que caen en las redes de organizaciones criminales, tengan por seguro que nunca más van a regresar y aquellas que son llevadas por independientes para trabajar en clubes nocturnos o centros de prostitución, las van a someter de tal manera, que van a perder la dignidad, incluso si les dan vacaciones, van a tener la necesidad de regresar a esa vida, porque se acostumbran y allí acabarán sus días.
“Alguna vez se han preguntado por qué en los centros mineros hay jovencitas de diversos lugares del país?, ¿por qué invierten tanto en llevarlas desde tan lejos?; es porque a pesar que es costoso trasladarlas, es muy difícil que escapen de allí, además de ser un negocio redondo para ellos, porque les dan una miseria de sueldo, si es que les pagan”, agregó.
Señala que allí, cada uno de los que se dedican a la minería informal, que generalmente son aquellos que viven al margen de la ley, gastan un mínimo de cinco mil soles por semana en bares y prostitución, por lo que una jovencita resulta siendo una pequeña mina de oro para los proxenetas. Indicó que lamentablemente las víctimas de la trata de personas, no se consideran víctimas, por lo que ninguna quiere presentar una denuncia formal y el Ministerio Público no puede hacer nada para llevar a cabo una investigación de oficio.

Además dijo que como se mueve una gran cantidad de dinero, la corrupción es muy grande y muchos operativos no han tenido éxito, precisamente porque hubo delatores.
Pero indica que lamentablemente, la trata de personas o la esclavitud no están muy lejos de las ciudades, ya que existen muchas familias, incluso de personas que han llegado a ocupar cargos, los que se traen niños o adolescentes de zonas donde hay extrema pobreza, para ponerlos a trabajar como servidumbre.
“Estamos haciéndoles seguimiento, pero también necesitamos que la población denuncie estos casos, de los cuales muchas veces nos enteramos muchos años después, cuando las víctimas por algún motivo deciden denunciar, pero ya perdieron gran parte de su vida como esclavos y sometidos en muchos casos, a tratos crueles”, añade la fiscal.
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