Arequipa

El amor incondicional de don Donato y Perlita

8 de abril de 2018

El miércoles 4 se pidió ayuda para recuperar a Perlita, una  pequeña mascota que un desalmado cobrador de combi impidió que su propietario, un ancianito de 88 años de edad, la llevara. Tampoco le permitió bajar para recuperarla y desde ese momento  comenzó la agonía para don Donato, quien no dejaba de llorar por su compañera de vida.

Por: Roxana Ortiz A.

La administradora de la página “Unidos Ayudando a las Huellitas Abandonadas Arequipa”, hace unos seis meses  aproximadamente, había visto a don Donato por el mercado Nº 1 de Miraflores, lugar que usualmente recorre buscando alimento para la mascota.

Decidió acercarse y hacerle conversación para ganar su confianza y le ofreció apoyo para la mascota, como una esterilización para evitar que se reproduzca, a lo cual aceptó de buena manera el apoyo y desde ese momento lo visita regularmente para proporcionarle apoyo; pero el fin de Semana Santa no pudo visitarlo, así que no sabía qué había pasado con él y su mascota. El miércoles recibió la llamada de otra colaboradora, quien dijo lo había visto en la calle muy triste y sin su compañera, que se había extraviado.

De inmediato acudió a la vivienda y efectivamente, la tristeza invadía al anciano y este le contó el incidente, por lo que de inmediato  pidió el  apoyo a la comunidad, para que cualquier  persona que la hubiera visto, proporcionara información para dar  con el paradero del  animalito. De inmediato surgía una y otra persona que se ofrecía para iniciar la búsqueda, a la que se sumó la red de noticias “Frase Corta”, que también difundió el pedido.

Una joven se comunicó en poco tiempo y dijo que había sido testigo del incidente. Contó que había estado por la avenida Independencia, a la altura del coliseo Arequipa, cuando efectivamente don Donato subió a una combi y el cobrador arrojó  a Perlita del carro, que se quedó sentadita en el lugar esperando que retornaran por ella. Se apiadó del animalito y decidió acogerla y brindarle uno hogar temporal, así que la llevó a su casa. Lamentablemente esta logró escapar de la vivienda, seguramente  con el objetivo de  buscar a su amo.

Dijo que había huido en una zona alejada de Alto Selva Alegre, hasta donde se dirigieron al día siguiente, casi de madrugada,   con apoyo de voluntarios que  desde la noche anterior se dedicaron a la búsqueda de la mascota, los que ofrecieron una movilidad.                  

“Fue como una cosa de Dios. Nos dirigimos a un lugar muy alejado, impensable para cualquiera que estuviera allí y la vimos deambulando. La llamé y la abracé pensando en la felicidad de don Donato”, cuenta uno de los ángeles de las mascotas perdidas que hay en la ciudad.                          

De inmediato se trasladaron hasta las partes altas de Mariano Melgar, donde el ancianito vive además con un gatito. En la puerta se reencontró con Perlita y esta  no dejaba de  besar su rostro por la alegría de  encontrarlo. Don Donato lloraba de alegría preguntándole cómo había estado y qué había hecho para alimentarse, como si lo entendiera. Seguramente los verán nuevamente  juntos por alguna calle o avenida, disfrutando de buena compañía y del amor incondicional de ambos.

En Arequipa existen aproximadamente  unas 15 asociaciones  de rescate animal, conocidos comúnmente como “animalistas”, quienes desarrollan la labor que los municipios  distritales y provinciales  están obligados por ley a llevar a cabo; pero que simplemente  han preferido ignorar, a tal punto, que los perros callejeros se han incrementado y convertido en un problema de salud pública, debido a la aparición de casos de rabia canina.

Están por ejemplo, Refugio Huellitas en busca de amor, Hope, Perro Perdidos, Ayúdanos a Ayudar, entre otras y son estas agrupaciones, las que generalmente tienen  vida a través de las redes sociales, cuyos voluntarios acuden a auxiliar a mascotas que son abandonadas por sus propietarios, luego que  se dan cuenta que el criarlos implica una responsabilidad que no están dispuestos a asumir, como alimentación adecuada, cuidados veterinarios; entre otros.

Son los que acuden al llamado cuando las atropellan  irresponsables conductores que las dejan en la pista a su suerte y luego  las llevan a las veterinarias, que también ayudan sin esperar nada a cambio como el caso de la doctora Cecilia Paretto, veterinaria de cabecera de Scooby y de todas las mascotas de la Unsa.

A través de estas páginas se logra ubicar muchas  veces, a las mascotas que han sido extraviadas en la ciudad;  o a  otras que han sido  robadas con el objetivo de utilizarlas para reproducción y vender los cachorros; por lo que constantemente recomiendan no comprar animales, sino adoptar. Estas mascotas las entregan debidamente vacunadas, desparasitadas y esterilizadas y a cada caso, les hacen seguimiento.

Son quienes los fines de semana acuden a la avenida Andrés Avelino Cáceres y rescatan a un promedio de 60  mascotas que  son revisadas médicamente, algunas en mal estado de salud  las mantienen hasta su recuperación. Estos cachorros son arrojados a la basura cuando no han podido comercializarlos o por los dueños de perros que no los supieron cuidar y terminaron procreando. La adopción se hace en la plaza 15 de Agosto y es anunciada en la página de Hope, a la cual pueden ingresar y llevar a casa una gran compañía.     

Hay albergues que tienen decenas de animales a su cuidado, muy pocas veces reciben el apoyo de la comunidad con la donación de alimentos, hasta son objetos de duras críticas y de insultos por quienes no entienden que un animal también es un ser vivo que merece respeto y tiene sentimientos. Noche a noche, como el caso de Huellitas, recorren los restaurantes para recoger las sobras de alimentos que han dejado los comensales para de esta  manera permitir su supervivencia.                               

Lo ideal es que los municipios, así como la Gerencia de Salud, hubieran cumplido con sus obligaciones y desde hace muchos años, iniciar una campaña de esterilización, para evitar la reproducción. Otro hecho que es observado por los animalistas, es que en las campañas de vacunación contra la rabia, estas están dirigidas a las mascotas que tienen  dueños,  cuando  el problema  real está en los animales que viven en la calle. Muchas veces se han ofrecido a vacunarlos, solo han pedido los insumos, pero las autoridades han hecho caso omiso, siendo la única alternativa encontrada la exterminación, envenenándolos en las calles,  agonizando en vías públicas, como ha ocurrido recientemente por el sector de Huaranguillo en Sachaca, donde un grupo de desalmados, está dejando alimentos con veneno para deshacerse de las mascotas, sin interesar si estos  tienen o no propietarios.

Se está pidiendo el apoyo de la comunidad para identificarlos, debido a que existe una Ley de Protección Animal que condena este tipo de actos, más aún cuando se hace sufrir a los animalitos. 

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