Arequipa

El científico del deporte

11 de marzo de 2018
El científico del deporte

Saúl Campos es un entrenador que aplica las leyes de la física para mejorar el rendimiento corporal de sus alumnos y obtengan los resultados que desean en cada ejercicio.

Por: Lino Mamani A.
El hombre que medía la física sufrió una lesión grave. Se colgó de unas sogas y cuando estaba a seis metros de altura una de las cuerdas se desató. En milésimas de segundos pensó en cómo la gravedad es proporcional al cuadrado del tiempo, podía dar una vuelta en el aire para disminuir la caída, pero algo falló y cayó solo con un pie. Los ligamentos de su pierna izquierda se desgarraron, una lesión que para un deportista es como una sentencia letal.
 
“Pensaba en si volvería a caminar, si tendría problemas en la cadera, si ya no volvería a cargar el mismo peso de antes, si ya no entrenaría como antes; vienen muchas cosas a la mente y viene la depresión. Aún con el yeso iba a dar clases para recuperarme”, cuenta el deportista.
 
Saúl Campos Vera siempre tuvo curiosidad por la física. Desde pequeño bailaba marinera para poder coordinar sus movimientos y una vez se colgó de unos pasamanos pidiendo a su primo que abrace sus piernas para ver su resistencia. Cayó y se lastimó el brazo, pero descubrió que la fuerza también se da bajo tensión. Esa curiosidad lo llevó a estudiar física y desde entonces se convirtió en el científico del deporte.
 
El centro de entrenamiento Gymnos, que constituyó Saúl con su novia, es también una clase de ciencia. En la pizarra, aparte de rutinas de ejercicios, yacen en tiza fórmulas sobre la energía la fuerza, aceleración, potencia y velocidad. El hombre que calculaba aplica la ciencia en los ejercicios para obtener mejores resultados.
 
El entrenamiento funcional que aplica, a diferencia de los gimnasios convencionales, busca que la preparación permita mejorar cualidades físicas, como la resistencia, la fuerza, elasticidad y velocidad con rutinas de ejercicios más que el uso de máquinas. Toda persona es diferente y bajo ello se definen las reglas de preparación física que deben servir para ser aplicadas en la rutina diaria de la persona.
 
Si una madre carga con frecuencia a su hijo, necesita hacer flexiones en los brazos. A las personas que cargan todo el día peso, no les sirve trotar, sino realizar abdominales o agarrar mancuernas para mantenerse estático en su postura. Alguien que está sentando en una oficina requiere una rutina de ejercicio para corregir su postura de la columna con peso muerto o ejercitar los brazos. Una persona que sufre de artrosis tiene ejercicios diferentes.
 
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Cada vez que Saúl les contaba a sus alumnos que era físico, la gente lo miraba con extrañeza, creyendo que debería llevar el cabello alborotado, una bata blanca y estar alejado de los gimnasios. Los prejuicios respecto a los científicos no se esfumaban hasta que el instructor les explicaba que aprovechaba su profesión para aplicarlo al ejercicio.
 
Así consiguió hacerles entender que existen ideas que se puede aplicar la ciencia en el deporte para mejores resultados y desterrar algunos mitos. Muchos creen que en el primer mes de entrenamiento perdieron peso por los ejercicios, cuando en realidad se deshidrataron por la adaptación física y el esfuerzo. Recién al tercer mes es cuando uno empieza a disminuir la grasa corporal. No por sudar mucho uno baja más de peso, sino que depende a que haya mayor oxígeno en el entrenamiento, para mayor oxidación de la grasa. La palabra cardio está mal usada cuando se habla de una serie de ejercicios. En realidad es intensidad. El baile es una intensidad moderada, el entrenamiento de pesas es de intensidad media y los que hacen carreras de 100 metros planos es considerada de intensidad alta.
 
Es fundamental –sostiene el coach– conocer que la aceleración es directamente proporcional a la fuerza, pero inversamente proporcional a la masa. En buen cristiano significa que si uno aumenta masa, perderá velocidad y fuerza. Por más musculoso que uno sea no se garantiza la fuerza. Si eres más veloz, eres más fuerte.
 
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Saúl mira su cronómetro, pidiendo a su alumno que corra más rápido. El muchacho se desplaza de un lado a otro, mientras Saúl lo mira atentamente. “Vamos”, le da ánimos. “No pares”, le exige. “Ya casi acabamos”, refiere. “No te nos vayas”, bromea el entrenador al ver a su compañero tirado y descansando. 
 
No le fue fácil aprender. El hombre de 24 años tuvo que instruirse leyendo investigaciones, libros de física aplicada al deporte, conocer de cerca el entrenamiento funcional que se aplica en algunos gimnasios, para convencerse que es posible aplicar las leyes de la física a las rutinas de ejercicio.
 
Los estudios realizados y la experiencia que tuvo, lo motivaron a realizar un libro al respecto, el cual está en espera de ser publicado. Será el primer libro de este tipo que se publica en Arequipa y donde se explica la historia del deporte, el nomadismo, hasta la ciencia deportiva.
 
Saúl Campos está convencido de que las teorías de la física permiten darle mejores resultados a las rutinas de ejercicios. Es por ello que Campos quiere ser el científico del deporte.
 
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