EL CILE y el reto que se viene para Arequipa

El último 28 de marzo el premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, anunció que Arequipa será la próxima sede del IX Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE).
«Anunciarles con enorme alegría que la próxima reunión de las Academias tendrá lugar en mi pueblo natal en la ciudad de Arequipa que estoy seguro va a recibirlos a todos ustedes con los brazos abiertos», expresó Vargas Llosa en el Teatro del Libertador San Martín, Argentina, Córdoba.
¿Pero qué es el CILE y para qué diablos sirve? Pues el CILE, según la Real Academia Española (RAE), tiene el propósito de impulsar el compromiso institucional con la promoción y unidad del idioma común de quinientos millones de personas en todo el mundo.
En un sentido más simple y en una explicación del Instituto Cervantes: “Los congresos constituyen significativos foros de reflexión acerca de la situación, los problemas y los retos del idioma español. Pretenden, sobre todo, generar conciencia de corresponsabilidad sobre la promoción y la unidad de nuestra lengua entre los gobiernos, las instituciones y las personas”. Es decir, es una reunión en donde participan personas de todos los países de habla hispana, escritores, artistas, especialistas y profesionales de los más diversos campos del quehacer cultural para reflexionar sobre la situación, los problemas y los retos del idioma español en el mundo. La congregación se realiza en una ciudad de un país hispanohablante cada tres años.
El CILE tuvo su gestión en 1992 y de acuerdo al Instituto Cervantes, germina luego de haber convocado, en octubre de ese año, junto con el Pabellón de España de la Exposición Universal de Sevilla el Congreso de la Lengua Española.
“En el acto de clausura de este congreso sevillano surgió la propuesta de celebrar en México el I Congreso Internacional de la Lengua Española, gracias a la cual, el 7 de abril de 1997 en Zacatecas, bajo la presidencia de S. M. el Rey de España y el presidente de la República de México, se celebró la solemne sesión de apertura del I Congreso Internacional de la Lengua Española”, indica el instituto Cervantes en una breve historia de los CILE.
Desde entonces hasta hoy, el Instituto Cervantes junto con la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española han impulsado la celebración trienal de los Congresos Internacionales de la Lengua Española.
Así, se han realizado nueve congresos: El I CILE, México, 1997, que tuvo como propósito examinar rigurosamente las perspectivas científicas que en el terreno lingüístico se habían aplicado a la investigación y al estudio de la lengua española, sobre todo en su uso en los medios de comunicación, cuya importancia social y dimensión económica, la tradición en los estudios descriptivos y en la visión diacrónica de nuestro idioma con el aspecto más innovador de la aplicación de las nuevas tecnologías.
El II CILE, Valladolid, 2001, que llevó como título «El español en la sociedad de la información» y trató los siguientes temas: el activo del español; el español en la sociedad de la información y del conocimiento; las fronteras del español actual, y el español en la unidad y la diversidad. El III CILE, Argentina, 2004, fu bautizado con «Identidad lingüística y globalización», y tuvo como ejes temáticos: los aspectos ideológicos y culturales de la identidad lingüística; la identidad y lengua en la creación literaria, y el español internacional y la internacionalización del español.
El IV CILE, Colombia, 2007, llevó el título de «Presente y futuro de la lengua española: unidad en la diversidad», y giró en torno al español, instrumento de integración iberoamericana y de comunicación universal; ciencia, técnica y diplomacia en español, y la unidad en la diversidad lingüística. El V CILE, Chile, 2010, tuvo un carácter especial. Ese año sucedió un terremoto de 8.8 grados y el evento se canceló de manera física, pues terminó siendo un congreso virtual. El VI CILE, Panamá, 2013, llevó el lema «El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur», y tuvo cuatro ejes temáticos: «El libro entre el Atlántico y el Pacífico», «La industria del libro», «Libro, lectura y educación» y «El libro entre la creación y la comunicación».
El VII CILE, Puerto Rico, 2016, tuvo el nombre de «Lengua española y creatividad». Y, el VIII CILE, Argentina, 2019, que llevó el título de «América y el futuro del español. Cultura y educación, tecnología y emprendimiento», y tuvo como ejes: El español, lengua universal, lengua e interculturalidad, retos del español en la educación del siglo XXI, el español y la sociedad digital, la competitividad del español como lengua para la innovación y el emprendimiento.
El primer encuentro fue inaugurado por Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura 1982, aquella vez “Gabo” dijo en un discurso: “La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas: nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance, autoridad y albedrío como en la inmensa Babel de la vida actual. Palabras inventadas, maltratadas o sacralizadas por la prensa, por los libros desechables, por los carteles de publicidad; habladas y cantadas por la radio, la televisión, el cine, el teléfono, los altavoces públicos…”.
En el 2022 ese discurso recaerá sobre el autor de la obra “Conversación en La Catedral”, el arequipeño que desde el 2011 otorga una serie de actos desprendidos hacia Arequipa, en donde como ha dicho el director de la Biblioteca Municipal Ateneo, Mario Romel Arce, ha demostrado el cariño y amor por la llamada “Ciudad Blanca”.
Todo un reto, pues la ciudad como ha dicho el gerente de Desarrollo Social, Juan Carlos Callacondo, tendrá que cambiar radicalmente, transporte, seguridad ciudadana, y en especial la mejora de la zona patrimonial, en donde se tendrá que mejorar ciertos espacios públicos o en su defecto terminarlos. Pues en Córdoba en un ejemplo se realizaron 400 actividades a lo largo de 54 espacios de esa provincia.
IMPACTO ECONÓMICO
Según la Agencia de Turismo de Córdoba el impacto económico generado gracias a este evento internacional en esa ciudad fue de 44 millones de pesos.
“Para el Congreso Internacional de la Lengua se inscribieron 4527 asistentes de Córdoba capital, interior provincial, interior del país y del exterior; sin contar a los de capital, el gasto en alojamiento por 5 noches dejará unos $29 429 640, con un pago de 1000 pesos por noche en el caso de los argentinos, y entre 90 y 145 dólares en el caso de los extranjeros”, dice el portal institucional argentino.
Un CILE que debe ser planteado y considerado con mucha seriedad, pues en el evento generó a Córdoba un “turismo derivado”. “Se estima que bajo este concepto dejarán en Córdoba un $ 430 392. Esto se toma del porcentaje de adquisición de paquetes turísticos calculado en base al Anuario 2016 del Observatorio Económico de Turismo de Reuniones de la Provincia de Córdoba”.
Eso es el CILE, un evento que debe superar toda actividad, que debe de borrar del recuerdo el mal llevado de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM), que dejó mal parada a la ciudad y un sin sabor a los empresarios que creyeron que Arequipa había llegado a la cima. Un reto que debe ser asumido por todos, y no por unos cuantos.
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