Arequipa

El Control interno aplicado a la gestión de la empresa

26 de octubre de 2024

Por: Iván Frías, Socio de Auditoría de EY Perú.

El control interno comprende el plan de organización, todos los métodos coordinados y las medidas adoptadas en el negocio, para proteger sus activos, evitar riesgos operativos, verificar la exactitud y credibilidad de sus datos contables, promover la eficiencia en las operaciones y estimular la adhesión a las prácticas ordenadas por la Gerencia y el Directorio.

La metodología por seguir para la evaluación de control interno se basa en lo que estableció en 1992 el Comité de organizaciones patrocinadoras de la Comisión Treadway (COSO, por sus siglas en inglés) que presentó en aquella época la primera versión del Marco Integrado de Control Interno, hoy en día estamos en la versión COSO 2013, únicamente para control interno, e incluye cinco fases o componentes que la empresa debe aplicar. 

La primera es Comprender la definición del control interno, cuya importancia radica en el registro de las transacciones y preparación de reportes confiables; estos controles resultan trascendentales debido al alto riesgo que representan las numerosas operaciones realizadas por una compañía. Un sistema de control interno eficaz permite asegurar la información financiera, de no poseer un buen control interno la información económica pierde confiabilidad y esto debilita la habilidad de la Gerencia para tomar decisiones adecuadas y que conduzcan a la consecución de objetivos. 

Como fase dos, se debe Organizar un equipo para llevar a cabo la evaluación; aquí es necesario que la empresa organice un equipo que pueda realizar las actividades de evaluación de controles, este equipo es supervisado por la Gerencia o Directorio. Las personas que conformen este equipo deben tener el acceso a la información necesaria para que ellos mismos puedan realizar juicios de valor. El equipo puede contar con profesionales de las áreas de Operaciones, Finanzas y Contabilidad, Tecnología de información y Auditoría interna. Siempre teniendo un plan de acción. 

En la fase tres encontramos la Evaluación del control interno a nivel de empresa; como ya se mencionó, es importante analizar el entorno de control de una empresa, ya que se considera la base para el funcionamiento de otros componentes. Para una buena revisión, debemos tener en cuenta factores a nivel de empresa como integridad y valores éticos, conciencia de control y responsabilidad de supervisión del control interno, establecimiento de estructuras, asignación de cargos y responsabilidades y compromiso de ser competente. La idea es, en lo posible, reducir el factor de riesgo al mínimo. 

Asimismo, para tener un adecuado control interno es necesario que los sistemas de información posean alta calidad de modo que afecte positivamente en la toma de decisiones de la empresa. Y se requiere que los sistemas de comunicación sean óptimos para que todos sepan sus funciones. Es también un eje importante que se tengan establecidas actividades de control, como son las políticas y procedimientos de la organización para asegurar que las decisiones de la alta Gerencia sean cumplidas. Estas actividades deben estar respaldadas por un monitoreo continuo, es necesario que éste se realice para conocer si realmente funcionan.

Como fase cuatro, tenemos que Comprender y evaluar el control interno a nivel de proceso, transacción y aplicación. La evaluación de control interno tanto en procesos, transacciones o aplicaciones le da la información necesaria a la Gerencia para evaluar si realmente el control interno es óptimo o no, también deberá tener en cuenta Sistemas.

Es así como la Gerencia, cuando tenga claro los procesos, transacciones y cuentas más importantes, deberá preguntarse dónde puede haber errores o fallas, inclusive, deberá considerar la evaluación de riesgos para conocer los tipos de errores en los que se puede incidir. Hacer un plan de corrección de errores es la clave. 

Finalmente, se debe Evaluar la eficacia general, identificar asuntos que requieren mejoras y establecer un sistema de monitoreo.

Ya realizado todo el análisis, se tiene que documentar los controles y determinar si los riesgos significativos encontrados están siendo cubiertos con los controles, y si estos controles están diseñados para prevenir o detectar errores importantes. Y más relevante aún, identificar asuntos que requieren mejora, debido a que los controles requieren actualizaciones y modificaciones cada cierto periodo de tiempo.  No debemos olvidar que el control interno debe ser monitoreable y corregible, y la empresa debe mantener una revisión continua de su sistema de control. 

Son numerosos los beneficios que conlleva la ejecución del Control Interno en las compañías tales como la implementación de una estructura de evaluación de controles, implementación de un código de ética, la protección frente a un posible fraude interno estableciendo controles y verificación de su eficacia, además de la mejora en la calidad de la información y de los sistemas, asignación correcta de funciones, además de brindar una imagen de credibilidad frente al mercado. 

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