El nacimiento de un sueño: Fundadores de la Escuela Profesional de Artes de la UNSA

Como todo lugar donde se fabrican sueños, la Escuela Profesional de Artes de la UNSA fue el fruto de un sueño, el sueño de llevar el arte a las aulas agustinas como una carrera profesional.
Por: Pilar Lopera Quintanilla
Julio Lopera Quintanilla ( Centro Cultural UNSA )
La Escuela Profesional de Artes fue creada en sesión del 19 de julio de 1982, con el apoyo incondicional del Dr Juan Manuel Guillén, entonces Jefe de Planificación de la Universidad Nacional de San Agustín, siendo rector el Doctor Manuel Zevallos Vera se hizo realidad. En ese entonces, hoy un poco menos, ser artista profesional era una osadía, mal vista además por el resto de profesionales, como una carrera poco productiva. Pero un puñado de jóvenes entusiastas emprendimos esa aventura junto a los maestros que en ese entonces se hicieron cargo de la naciente carrera. Hoy, 38 años después rendimos homenaje a nuestros maestros fundadores: verdaderos artistas, que con amor y desinterés llevaron a cabo la titánica tarea de fundar una escuela sin precedentes en el Perú, de establecer planes de estudio y enseñar, muchas veces solos y sin recursos, agotadoras jornadas.
Entre sus primeros directores contamos con intelectuales de gran nivel como la Doctora Marcia Loo, filósofa y pianista, los filósofos Óscar Barreda Tamayo, Walter Garaycochea y el magnífico literato y crítico de arte Tito Cáceres Cuadros, en los primeros años de la Escuela, gracias a su trabajo y entusiasmo los primeros difíciles años de inicio la Escuela de Artes creció y se fortaleció. El Doctor Tito Cáceres Cuadros ha sido además docente del Curso de Integración de las Artes, su conocimiento profundo de música y pintura y su calidad humana, lo han convertido en un referente para nuestra escuela y es uno de los intelectuales arequipeños más importantes de la actualidad.

El Maestro Manuel Castro Basulto, quien es además un personaje clave en la historia de la música en Arequipa durante la segunda mitad del siglo XX fue el fundador del Coro de la Escuela de Artes, y docente de este curso. Fue por años director del aclamado Coro del Instituto Nacional de Cultural, único coro profesional remunerado que existió en Arequipa. Fue director de la Orquesta Sinfónica de Arequipa llevándola a su ampliación y modernización y posteriormente director del reconocido Coro Monteverdi. Bajo su batuta de gran musicalidad, aprendimos una gran cantidad de repertorio coral. Durante los primeros años de la Escuela se llevaba el curso de coro todos los días, en todos los años de estudio, una práctica excelente que debería continuarse. El Maestro Castro Basulto es una personalidad en la música nacional, además querido y admirado por generaciones de músicos y cantantes que hemos recibido sus enseñanzas. Después de retirarse de la Escuela, como director de la Sinfónica, hicimos realidad junto a él grandes sueños musicales, como la puesta en escena de la ópera Elixir de Amor.
Maestra de generaciones de cantantes, querida y admirada, es la soprano Elizabeth Urizar Bishop quien además de su carrera solística, por más de 20 años fue docente de la Cátedra de Canto en nuestra escuela. Con su apoyo y sabiduría, a cargo de la preparación vocal de nuestros cantantes, y el gran coro formado en la Escuela, pudimos llevar a escena obras tan grandes como la Novena Sinfonía de Beethoven, la Cantata Carmina Burana y muchas otras obras. Muchos de sus alumnos son hoy miembros del Coro Nacional o destacan en el extranjero como solistas.
La Maestra Urízar y el Maestro Manuel Castro son un modelo ideal de docente: artistas bien formados, de gran cultura musical, simpatía, decencia, bondad y clase, que todo alumno quisiera imitar.
Fue maestro de varias generaciones de músicos tanto en la Escuela de Artes de la UNSA como en la entonces Escuela de Música Dunker Lavalle el conocido sacerdote español, gran músico y maestro, el padre Ireneo de Madariaga, profundo conocedor de la teoría musical y la armonía con quien pasamos cada mañana, muchas horas dedicadas al solfeo. Era maestro de historia de la música el Ingeniero Jorge Emmel, quien, si bien tenía la música como afición, tuvo un alto nivel tanto musical como académico, además de su caballerosidad y cariño a la escuela.
El maestro Tomás Vizcarra Carbajal, más conocido como el Maestro Toto, pianista, docente de carrera y además escritor formó a pianistas que hoy destacan a nivel nacional, incluido su propio hijo Juan Guillermo Vizcarra López, uno de los grandes exponentes del piano en el Perú, que egresó también de nuestras aulas.
Varios de los maestros fundadores o que ingresaron a la docencia en los primeros años de la Escuela continúan acompañándonos con sus enseñanzas hasta el momento como el Maestro Alejandro Dávila Ballón, guitarrista el Maestro Sócrates Díaz Espinoza, cornista y nuestro querido Decano el pianista y organista, Maestro Hugo Cueto Vásquez.
La carrera de artes plásticas tuvo también como docentes en sus inicios a grandes artistas. El Maestro Ramiro Pareja Herrera, quien actualmente reside en nuestra ciudad, fue fundador y artífice de la carrera de Artes Plásticas. Trajo de la prestigiosa Escuela de San Fernando, Madrid, ideas innovadoras y un nivel de academicismo hasta entonces no conocido en nuestra ciudad. La vida lo llevó por otros rumbos a residir en Alemania donde continuó su actividad artística. Es actualmente uno de los pintores peruanos más importantes del momento.

Miguel Espinoza, pintor arequipeño con estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes y Francia, volvió de Europa con entusiasmo y colaboró con la nueva visión de la enseñanza del arte iniciada por Ramiro Pareja. Sus enseñanzas y entusiasmo formaron una generación de pintores diferentes, como mayor cultura visual, manejo de la técnica y propuesta. Su temprana muerte ocurrida en 1986 truncó seguramente un futuro más prometedor para nuestros jóvenes artistas.
Se contó también entre los primeros docentes al acuarelista e historiador Saúl Quispe, Saulito, quien tuvo a su cargo la formación de varias generaciones de pintores en todos los cursos incluyendo taller e historia del arte. Fue un destacado acuarelista e historiador.
Más adelante se incorporó a la docencia el querido Maestro José Luis Pantigoso, Pantita, a quien recordamos por su bondad y generosidad, uno de los grandes dibujantes arequipeños del siglo XX, cuyas escenas costumbristas a la pluma preservan para la historia la identidad arequipeña y las escenas campestres.
Además de nuestros queridos y recordados maestros tuvimos la suerte de contar con la frecuente visita para importantes cursos de arte con compositores de la talla de Edgar Valcárcel, Enrique Iturriaga, Armando Sánchez Málaga y Rodolfo Holzmann quienes nos dejaron muchas enseñanzas y recuerdos. Permanecían varias semanas en nuestra ciudad dictando cursos intensivos de las principales materias, forjándose una relación llena de cariño y camaradería. Estuvo también en nuestra escuela el destacado pintor Adolfo Winternitz. A ellos, grandes maestros, que ya no están con nosotros, nuestro agradecimiento y admiración por siempre.
Los primeros años de la Escuela de Artes fueron años difíciles, en las viejas aulas del Claustro Menor de nuestra Universidad, con muchas carencias, pocos recursos materiales, pero enorme voluntad y entusiasmo y sueños, muchos sueños. Nuestros maestros nos acompañaron en diarias jornadas, mucho más largas de las actuales, en las que se pintaba y tocaba y solfeaba prácticamente todo el día, y las que recordamos con cariño y nostalgia. A todos ellos, a los que ya no nos acompañan, y a quienes leerán estas líneas nuestro más grande agradecimiento y reconocimiento: su empeño y valentía hicieron posible este sueño. ¡Gracias Maestros!
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