Estiman que en dos años provincia de Caravelí se recuperará del sismo
22 de enero de 2018

Después de la madrugada del 14 de enero, Caravelí es otra. La alegría de los costeños se volvió incertidumbre y miedo. Cada vez que nuevamente se siente un temblor, salen temerosos a la calle en busca de ponerse a buen recaudo. El temor persiste nueve días después del sismo de 6.8 grados de magnitud que azotó esta provincia.
Las evidencias del sismo aún persisten. Viviendas destruidas, colegios rajados, pistas agrietadas, canales de regadío quebrados, son el reflejo del fuerte remesón. Deben pasar alrededor de dos años para que Caravelí logre levantarse de este duro golpe, según informó el alcalde provincial, Santiago Neyra.
“Si hay una predisposición del Gobierno creo que en ese tiempo se estaría normalizando. Lo óptimo sería un año, pero para la reconstrucción de lo afectado hay que presentar expedientes, para que al próximo año llegue el presupuesto y recién se ejecuten”, acotó.
Según el reporte de daños del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) son 51 instituciones educativas y siete centros de salud afectados. Mientras que hay al menos 10 kilómetros de carreteras afectadas y 15 kilómetros de canales de riego dañados, especialmente en el distrito de Bella Unión, una de las perjudicadas tras el evento sísmico. La emergencia por 60 días en la zona por el desastre posibilitará a los burgomaestres realizar sus fichas técnicas y solicitar ayuda para algunas reconstrucciones.
PROGRAMA DE VIVIENDA
En tanto, Neyra indicó que solicitaron al ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Carlos Bruce, la creación de un programa especial de acceso a créditos de vivienda para que la población afectada pueda acceder a préstamos de dinero para reforzar sus inmuebles o cambiar las construcciones precarias por otras de material noble.
“El ministro, en su visita, habló que en seis meses debe iniciar la reconstrucción de las casas que quedaron colapsadas, pero no habló del resto de casas que están dañadas. Le dijimos que tenga en cuenta crear un programa de préstamos, tipo Banco de Materiales, donde den opción a las familias con casas de adobe de construir casas más seguras”, acotó.
Son más de mil familias con viviendas afectadas y 205 con sus domicilios inhabitables. Para estos últimos se están levantando módulos de vivienda en la zona (20 en Bella Unión, 20 Acarí y 20 en otros distritos, por el momento).
Asimismo, el servicio de agua potable todavía no se restituye en la zona y tardaría 30 días por la afectación en la tubería matriz. Los distritos afectados son Bella Unión, Jaquí y Acarí. Reciben agua en cisternas actualmente. Esta semana se sumará el distrito de Huanuhuanu, donde la fiscalía solicitó que se cierre el abastecimiento hídrico porque hallaron elevados niveles de uranio en el recurso. El burgomaestre Neyra precisó que se sostendrá una reunión por este tema delicado.
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