Arequipa

Estrés: enfermedad de moda en el siglo XXI

11 de marzo de 2018
Estrés: enfermedad de moda en el siglo XXI

Sumergidos en el torbellino de nuestro quehacer diario a veces olvidamos escuchar nuestro cuerpo que a gritos nos está pidiendo un momento de descanso. Ignorarlo puede significar el camino a una aterradora enfermedad: el estrés, mal que está de moda en el siglo XXI y puede conducirnos a alcanzar niveles inimaginables de depresión, angustia e incluso dar lugar a un suicidio.

 
Por: Paola Gómez R.
 
 
 
Las metas que Juan Carlos proyectó para su futuro se desplomaron de un día para otro. Hace cinco meses agotado por el excesivo desgaste físico, enfermó, y perdió su empleo, y con eso la oportunidad de sacar adelante a su familia integrada por su esposa y tres hijos pequeños. Las cuentas por pagar en el banco, los recibos de agua, luz y cable, las pensiones de colegio, la movilidad escolar, la pensión mensual donde vive alquilado, y los sollozos de su esposa casi terminan por “volverlo loco”.
 
El suicidio fue una opción, pero en “cabeza fría” tomó una mejor decisión. Se sometió a terapia. Dos veces a la semana contando sus problemas a una profesional y escuchando consejos lo ayudaron a superar el difícil momento. Aprendió a no desquitarse en casa por conflictos ajenos, dejó de gritar e irritarse por cosas sin importancia y también aprendió a callar cuando era necesario. Puso en calma su vida, rodeó su hogar de alegría y empezó a desempeñarse en lo que más le gusta: la cocina.
 
Sin duda Juan Carlos tuvo mucha suerte, porque en el momento que empezaba a perder el valor y pensar en el camino fácil de quitarse la vida, se encontró con un excompañero de estudios que precisamente lo condujo a trabajar en su salud mental. Pero no todos tienen esta fortuna, por eso cada día nosotros mismos debemos preocuparnos por “parar nuestra máquina” por las buenas, porque es probable que -más pronto que tarde- nuestra máquina pare por sí misma.
 
ALERTA POR CASOS
De cuatro personas, una presenta problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, angustia, esquizofrenia, impaciencia, miedo u otros, sostiene la decana del Colegio de Psicólogos de Arequipa, Tania del Rosario Rojas Gómez. Y explica, que todos los trastornos mentales antes citados tienen un origen común: un cuadro de estrés, que puede ser agudo, episódico o crónico.
 
“La cifra es alta y preocupante”, de acuerdo a la especialista, más aún si se considera que este mal tiene un efecto multiplicador en la familia, es decir que no solo enferma a quien padece la alteración sino además a quienes lo rodean de forma directa, porque el mal humor, la agresividad, la violencia y mala vibra propias del estrés, ponen en jaque el bienestar de los seres queridos más cercanos.
 
En ese sentido, agregó, hay que tener mucho cuidado, recalcó Rojas Gómez, porque los menores de edad con padres estresados tienden a padecer la enfermedad de manera más agresiva al no tener noción exacta de lo bueno y lo malo, repercutiendo en su conducta y desarrollo cognitivo. “Los niños vienen al mundo a ser felices, no a ver padres enojados o coléricos”, manifestó.
 
OTRAS ENFERMEDADES
Padecer estrés no es un juego. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el estrés puede además provocar o desencadenar padecimientos que afectan sensiblemente nuestra salud, por lo tanto, es muy importante estar al pendiente de este tema. En muchas ocasiones el estrés puede estar detrás de muchos problemas de salud, incluso sin saber cuál es su causa.
 
Algunas enfermedades que provocan el estrés son la presión arterial alta, trastornos menstruales, problemas en la piel, problemas digestivos, padecimientos psicológicos, males virales, y sobre todo dolores de cabeza y migrañas. De hecho, el estrés también puede afectar ciertos sentidos como el olfato, el gusto, inhibiéndolos, e incluso dañar la vista.
Si el estrés no se trata a tiempo puede llevar a la locura o al suicidio a quien lo padece.
 
CÓMO ORGANIZARSE
La psicóloga Rojas Gómez recomienda a las personas tener un plan de vida diario, donde se incluyan las prioridades del día, y adicional preparar un plan de contingencia (que se aplicará si el primero no resulta). Con este bosquejo que estructurará nuestro tiempo, será más fácil organizarnos para tener tiempo para trabajar, estudiar, comer, y sobre todo un espacio para descansar.
 
También es importante, sostiene, no robarle horas a nuestro sueño, porque esta es la única forma de recuperar el estado normal y poner en óptimas condiciones todos los procesos mentales de memoria, atención, concentración y otros. “Un niño debe dormir entre 10 y 12 horas al día, empero una persona adulta debe pernoctar entre seis y ocho horas diarias”, señaló.
 
También es importante, recalcó, llevar hábitos de vida saludables, como comer alimentos nutritivos y bajos en grasas en virtud que el sobrepeso y sedentarismo también causa estrés. Se debe dedicar al menos una hora diaria a la lectura, una hora de ejercicio físico, y también programar momentos de distracción con la esposa y los hijos, por lo menos una vez en la semana.
 
“No todo es trabajar en la vida, pues los excesos hacen daño al cuerpo humano.  En todo caso, si equis persona tiene ciertas aspiraciones materiales y esto lo conseguirá trabajando, debe tomarse un descanso para distraerse, debe hacer una pausa. Quince minutos cerrando los ojos y pensando en algo maravilloso desconectándose del mundo, bastarán para relajar la mente.
 
PROYECTOS EN SALUD MENTAL
El Colegio de Psicólogos de Arequipa ha venido trabajando algunas políticas sobre salud mental en coordinación con el congresista Horacio Zeballos Patrón. De forma permanente sostienen reuniones para ordenar un proyecto que permita la inversión de instituciones públicas y privadas en temas de prevención. “La salud mental se está abordando en la actualidad como un tema de rehabilitación, y sin desmerecer las intenciones del Ministerio de Salud por estas iniciativas, en lo que en realidad se debe invertir es en procurar que estos hechos ocurran”, remarcó.
 
Y como bien dice el dicho: si todos aportamos con un granito de arena, todo será más fácil. Así es que empecemos por una actitud positiva dejando atrás pensamientos negativos, este es el primer paso para decirle adiós al estrés. No es fácil, pero vale la pena intentarlo.
 
 
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