Arequipa

Estudiantes en peligro por drogas alcohol, pedófilos y violadores

30 de septiembre de 2017
Estudiantes en peligro por drogas alcohol, pedófilos y violadores

Una serie de peligros vienen acechando a los adolescentes de los diversos colegios de Arequipa, como el alcohol, drogas, pedófilos, violadores, estafadores, mientras que la mayoría de los padres de familia prefiere mantenerse al margen o “hacerse de la vista gorda”, debido a que pese a que en las instituciones educativas los citan para hablar del tema, dicen estar muy ocupados en el trabajo.

Por Roxana Ortiz A.
 
Hace pocas semanas a una de las estudiantes de segundo de secundaria, de 13 años, se le incautó el celular porque lo estaba usando en clase, hecho que está totalmente prohibido. 
Se llamó al padre de familia, quien procedió al retiro del aparato electrónico con la recomendación de vigilar con quién se comunica la niña, a tan corta edad.
En casa la curiosidad lo llevó a revisar el contenido de las conversaciones que supuestamente mantenía con familiares y amigos, dándose con una ingrata sorpresa que lo llevó a poner la denuncia al colegio y a la policía nacional. Luego intervino el Ministerio Público y el caso aún está en investigación, por lo que se evitará dar el nombre del colegio.
La niña estaba siendo acosada por un sujeto que se hacía llamar a través del Facebook, “Carlos Polo Cris”, y luego cambió el seudónimo o “Carlos el formador de cuerpos”, y es que este sujeto aseguraba a las niñas con las que mantenía contacto, que tenía la fórmula para darles el cuerpo perfecto, una vez que tuvieran relaciones sexuales.
El caso se hizo viral en el colegio y no pocas adolescentes, en algunos casos niñas, aún de primero y segundo de secundaria, comenzaron a informar que también habían recibido la misma invitación, pero hasta el momento se desconoce si tuvieron algún contacto con el depravado sexual. Al parecer una alumna del colegio habría proporcionado los contactos de las redes sociales de sus compañeras para el depredador. 
En el colegio Gran Unidad Escolar Mariano Melgar, el jueves se llevó a cabo una actividad en la que participaron alrededor de 20 instituciones educativas, que están relacionadas con la problemática del adolescente, como del Servicio de Orientación al Adolescente del Poder Judicial, la Fiscalía de Familia, Demuna, Centro de Emergencia Mujer, Policía Nacional, Seguridad Ciudadana, Hogar de Cristo, entre otros, cuyos titulares coinciden en que la problemática se inicia desde la irresponsabilidad que los padres están teniendo sobre sus hijos por el abandono.
“Cuando los citamos a las Escuelas de Padres, no asiste ni el 10% y de los que asisten, sus hijos son los que no tienen problemas en el rendimiento escolar o de comportamiento, con el resto pasa todo lo contrario. No tenemos las armas necesarias como para obligarlos a que asistan a estas reuniones y sepan lo que está pasando con sus hijos”, dice el director del emblemático plantel, Edgar Cortez Vargas.
En este colegio, de alrededor de mil 500 estudiantes, unos 900 en educación secundaria, prácticamente los padres les han relegado la función de educar a sus hijos y a pesar que se hace el esfuerzo, no cuentan con ningún tipo de apoyo en la casa.
Hay problemas de alcoholismo, dice, aunque no se trata de casos graves, sabemos que hay adultos que los captan para consumir con ellos alcohol, con chicas y chicos; hay problemas de drogas, el mal comportamiento es casi una regla general; con el bullying pasa lo mismo y las modas que se dan cada cierto tiempo en Internet, rápidamente son captadas por los adolescentes.
No es raro ver a los escolares, hombres y mujeres con los brazos mostrando cicatrices, luego que ellos comenzaron a practicar el “cutting” que consiste en cortarse la piel con una navaja u objeto afilado, para dejar marcas o tatuajes en el cuerpo, principalmente en los brazos y muñecas.
Según Paúl Martínez Rodríguez, uno de los psicólogos del plantel, los adolescentes asumen estas prácticas para provocar sufrimiento físico y sentir un “alivio” del dolor psicológico que tienen, según les manifestaron los niños. Comenta que este tipo de actos los cometen aquellas personas que son más propensas a padecer depresión, ansiedad, estrés, soledad y aislamiento.
“No hemos tenido casos graves, salvo con una niña que al parecer se le pasó la mano o hizo un mal cálculo y al cortase agarró una vena, por lo que se tuvo que derivar el caso a una posta de salud y luego intervino la Fiscal de Familia”, agrega el especialista.
A diario tienen que lidiar con una serie de problemas y ellos están convencidos, que todos se derivan del abandono que tienen de sus padres. “De los más de 70 casos que hemos tenido en el departamento de Psicología, más del 99% de los estudiantes proviene de hogares disfuncionales, en donde solo está la madre haciéndose cargo de los hijos, por lo tanto, tienen que ir a trabajar porque son el único sustento económico del hogar”.
Señala que se ha implementado en el plantel un trabajo coordinado para detectar aquellos casos que tienen mayor problema. El primer filtro vienen a ser los auxiliares, quienes detectan los inconvenientes del tipo que sea: violencia, maltrato a sus compañeros, señales de violencia en las partes visibles del cuerpo, inasistencias, entre otros que les llama la atención y luego llenan en un acta con las incidencias, que luego derivan al departamento de Psicología, que en este caso está conformado por apenas dos profesionales, de los nueve que deberían existir según norma (un psicólogo por cada 100 estudiantes de secundaria).
Se convoca a los niños para dialogar con ellos y que les cuenten sus problemas. “De inmediato te das cuenta que son chicos faltos de atención, porque dicen que casi no ven a sus padres en la semana, que se encargan de sus hermanos menores, que solo los mira una tía. Los atendemos, los apoyamos, pero lamentablemente no hay quien los refuerce en la casa”, agrega el psicólogo. 
Víctor Manrique Miranda, responsable del programa de Servicio de Orientación al Adolescente del Poder Judicial, señala que han iniciado un trabajo de prevención para evitar la delincuencia juvenil en los centros educativos de alto riesgo, con el apoyo de diversas instituciones, cuyo fin primordial es orientar a los adolescentes para que no caigan en conductas delictivas.
Señaló que lo común que se está viendo, aparte del consumo de alcohol y drogas, son los robos que cometen, de celulares, por ejemplo, que para muchos puede significar una travesura, pero que pueden llevar a que en el futuro pasen a formar parte de bandas delincuenciales. Algunos ya forman parte de las barras bravas que es un paso más para integrar pandillas, hecho que se busca evitar. 
 
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