Fiesta de la Candelaria entrelaza danza, música y devoción religiosa

Se inició una de las veneraciones más grandes del país, ligada al sincretismo de lo religioso y cultural. Devoción que mueve a miles de personas a nivel nacional e internacional en las danzas del altiplano.
Por Mariela Zuni M.
Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco y Patrimonio Cultural de la Nación hace 17 años, la Fiesta de la Candelaria de Puno es uno de los acontecimientos folclóricos más importantes del sur del país, donde miles año tras año bailan con devoción y agradecimiento.
Festividad que se realiza en el mes de febrero, que entrelaza las culturas quechua, aimara y mestiza, a través de la danza, la música y la devoción religiosa. Expresiones de comunidades autóctonas y de nuevas generaciones que danzan con sus trajes de luces.
FESTIVIDAD
El día central de la fiesta es el 2 de febrero. Los devotos rinden homenaje a la Virgen Morena, que sale en procesión por las calles de la ciudad alzada a orillas del lago Titicaca. La imagen de la Candelaria es acompañada de una banda de músicos y devotos.
Paralelamente en el Estadio Enrique Torres Belón, de la ciudad de Puno, decenas de conjuntos oriundos de las comunidades altoandinas bailan al ritmo de las wifalas, los chacareros y los carnavales en el Gran Concurso de Danzas Autóctonas. Tradicionalmente los danzantes salen del estadio rumbo al santuario en la iglesia de San Juan Bautista para ofrecer su saludo a la Virgen.
Siete días después se realiza la Octava de la Virgen de la Cancelaria. Se inicia con una misa de albas y entrada de cirios, posteriormente se queman castillos, fuegos artificiales, y participan las bandas de los diferentes conjuntos, junto a las zampoñas y bombos de los sicuris.
En el Estadio Enrique Torres Belón cientos de danzarines ejecutan sus coreografías, donde se desborda el colorido de los trajes y las espectaculares máscaras del Concurso de Trajes de Luces, acompañados por multitudinarias bandas de músicos.
LA PROMESA
Aunque nacido bajo los pies del volcán Misti, Aldo Lázaro Rodríguez, recientemente egresado la carrera de Ingeniería de Sistemas, fue envuelto hace siete años por el misticismo de las danzas mestizas del Altiplano.
Siendo menor de edad llegó como invitado a una agrupación de Caporales en Arequipa sin tener ninguna experiencia en la danza. Poco a poco fue compartiendo esta pasión con otros jóvenes de diferentes profesiones y culturas con quienes ha formado una familia.
“No conocía el mundo del Caporal, ni de otra danza, pero, me quedé cautivado. Además, hice una promesa a la virgen y me está probando para ver si cumplo”, comentó.
Las personas que bailan por devoción a la Virgen hicieron la promesa de asistir a su festividad por tres años consecutivos. Entregan su baile y esfuerzo desde el inicio de la fiesta hasta el cierre de la veneración.
Anualmente piden algo nuevo y ello será concedido por la Virgen Morena. Este es el séptimo año de Aldo bailando, y el cuarto asistiendo a la fiesta en Puno. Ya no irá a pedir, en esta ocasión agradecerá por los deseos concedidos, bienestar y felicidad.
Kiry Saire Peña es otra joven universitaria que desde hace 2 años y medio baila Caporales en la festividad de la Candelaria. Además, de su amor por la danza siente que existe una fuerza espiritual que la motiva a no desmayar cuando recorren las calles bajo el aguacero puneño. La fe es eso que los conecta, pese a las diferencias culturales de cada uno de los participantes llegados del norte, centro y sur del país.
Aldo y Kiri, como muchos profesionales que forman parte de grandes agrupaciones de danza, invierten tiempo y recursos para viajar a Puno y entregar su danza por devoción, la cual defienden, pese a las críticas por los excesos que no faltan en las festividades.
Ambos son integrantes de la Asociación Folclórica Virgen de la Candelaria – AFOVIC, creada hace 26 años en la ciudad de Juliaca por un grupo de entusiastas amigos, con ganas de cultivar y difundir, las costumbres y tradiciones del Altiplano.
Con actividades y sacrificios lograron posicionarse y en la actualidad tiene presencia en diferentes regiones con sus filiales que están en franco crecimiento, como Filial Arequipa, Lima, Cusco, Espinar, Puno, Huaraz, Trujillo, Ayacucho Abancay, Huancayo, Tacna y su sede principal en Juliaca, y a nivel Internacional las filiales de Milán Italia y Estados Unidos.
En la actualidad ya somos más de 700 integrantes activos, los cuales cultivan diferentes actividades artísticas, como son el Caporal, Marinera y Pandilla Puneña, Negroide, además de las danzas tradicionales de las Regiones donde tenemos las filiales.
También, participan en actividades oficiales como el Saludo del Qollasuyo en la ciudad de Cusco, el Corso de la Amistad en Arequipa, la veneración a la Virgen de las Mercedes en Juliaca, ganadores varias veces del Campeón de Campeones en los Carnavales de Juliaca.
Este año la agrupación busca el primer lugar en el concurso de trajes de luces, el cual se realizará el domingo 9 de febrero en el Estadio Torres Belón. Las vestimentas que usan los danzarines son especialmente elaboradas para esta presentación anual. Se estrenan trajes de telas vistosas, hilos y perlas plateadas y doradas. Solo los trajes que estrenarás Kiry y Aldo están valorizados en mil 300 soles.
DANZAS REPRESENTATIVAS
En la capital del folklore peruano las danzas son uno de los principales atractivos de sus fiestas, aunque el origen de estas es compartido con el vecino país de Bolivia, se han arraigado en la cultura popular peruana. Representan el sincretismo de los pueblos, las razas y la fe católica traída por los conquistadores.
LOS CAPORALES
Esta danza llama la atención por los movimientos ágiles que hacen los varones, quienes constantemente emiten gritos, saltan y lanzan patadas al aire. Visten pantalón con bordados, chaleco colorido y botas con cascabeles. Las mujeres se mueven con más delicadeza dando pasos de baile llenos de coquetería. Se destacan por llevar minipollera, y a diferencia de Las Chinas de La Morenada, optan por llevar zapatos de taco pequeño y sombrero chico.
LA MORENADA
Rinde tributo a los esclavos negros que trabajaron en los socavones de las minas y que luego fueron apoyados por la comunidad aimara en la lucha por conseguir su libertad. Los bailarines llevan una vestimenta colorida, máscara con rostro africano y peluca blanca adornada con un casco de plumas. Las Chinas, acompañan la coreografía con minipollera, sombrero con plumas y botas multicolores.
LA DIABLADA
Expresa la lucha religiosa entre el bien y el mal. El Diablo y sus siete pequeños demonios (pecados capitales) se enfrentan a San Miguel Arcángel, quien es enviado por la Virgen de la Candelaria para salvar a la humanidad. Los danzarines lucen un vestuario bordados de oro, plata y pedrerías.
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