Historia corta en cuatro partes la copia de Chapi
12 de abril de 2017

UNO
No hay duda alguna de que la devoción a Chapi empezó en las postrimerías de 1800. En el diario La Bolsa de 1885 se publica una nota en la que se da cuenta de el novenario en el distrito de Quequeña y se invita a los arequipeños a ir a pie para la fiesta del 1 de mayo.
En el mismo periódico, en la edición del sábado 8 de febrero de 1890 se anuncia que la novena de nuestra Señora de Chapi se estaba rezando en la iglesia de la Tercera Orden Franciscana en la ciudad de Arequipa.
Se dice que estaba colocada en un gracioso trono, rodeado de flores y de luces y que la misa de fiesta estuvo animada por una banda de música militar.
DOS
Lamentablemente, la información no da cuenta con precisión de cuando la imagen de la Virgen había sido llevada del santuario de Chapi al templo de la Tercera Orden, y produce una enorme confusión porque al mismo tiempo que estaba en Arequipa también se realizaba un novenario en la iglesia de Chapi.
Así que no se sabe si se trataba de una imagen verdadera o era una copia que estaba en Chapi o al revés, tampoco de qué estaban hechas y cuál era la más antigua deduciéndose que la copia, cualquiera que fuera de las dos había sido fabricada en Arequipa o en el Cusco o llegaron de España.

TRES
Lo que se sabe con certeza, o a meced de un estudio realizado por César Coloma Porcari, y publicado en la revista del Archivo Arzobispal de Arequipa es que en ese año de 1890 ya habían dos fiesta. La de la Virgen Candelaria el 2 de febrero y la de la Virgen Candelaria de Chapi el 1 de mayo.
Es interesante anotar que en el año de 1894 se produce la primera colecta para reemplazar la ermita de Chapi por una iglesia, por parte de los vecinos de Socabaya quienes entregaron su dinero al señor Manuel Sixto Chávez, vecino de Miraflores.
Era un acaudalado hacendado, productor de alcoholes y abogado quien casó con Raquel MuirIllo propietaria de la hacienda La Murillo de Vítor y padre de Sixto Chávez y Murillo, ilustre médico arequipeño.

CUATRO
En 1947 el entonces alcalde de Arequipa Pedro P. Díaz escribe sobre la peregrinación de Chapi el 1 de mayo. Era ya el siglo XX. Entonces se menciona una tercera fiesta de la Virgen Candelaria, el 11 de setiembre que básicamente era de empleados y trabajadores mineros.
Entoces también comienzan las peregrinaciones dominicales abordo de camiones y de ómnibus que demoraba cinco horas por un camino propio de bestias y difícil para vehículos de cuatro llantas.
Se estima que fueron cinco el total de las colectas realizadas de la iglesia y de la carretera a Chapi. Una de ellas estuvo liderada por el exalcalde Luis Cáceres Velásquez, quien no puso una piedra en el camino pero que tampoco dio cuenta de lo que se consiguió de la venta de estampitas de distintos tamaños de la venerada imagen.
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