Arequipa

Historia de la infidelidad en Arequipa

6 de septiembre de 2026

Casos coloniales revelan conflictos por adulterio, honor, violencia y relaciones fuera del matrimonio.

Por: Ronal Henry Huanca Chacon- FPPHP.

Mucho antes de que la infidelidad fuera considerada principalmente un asunto privado, las relaciones fuera del matrimonio ya provocaban conflictos en la sociedad arequipeña. Durante la época colonial, una acusación de adulterio podía afectar la reputación, el honor de una familia y llegar hasta las autoridades.

En la Arequipa colonial, el matrimonio tenía gran importancia y estaba estrechamente relacionado con la Iglesia, la familia era considerada la base de la sociedad y se esperaba que los esposos respetaran las normas establecidas. Sin embargo, hombres y mujeres eran juzgados de manera diferente, la conducta femenina estaba sometida a una vigilancia más estricta, mientras los varones tenían mayor libertad.

Las relaciones extramatrimoniales podían mantenerse en secreto, pero al ser descubiertas por familiares, vecinos o personas cercanas, podían terminar en una denuncia. Las autoridades recogían testimonios y en algunos casos, los acusados podían ser arrestados durante la investigación.

Los castigos tampoco eran iguales, los hombres podían ser enviados a la cárcel pública, mientras que las mujeres acusadas podían ser llevadas a la Casa de las Recogidas (lugar donde encerraban a mujeres para corregir su conducta), también existía el llamado depósito, mediante el cual una mujer podía ser trasladada temporalmente a la casa de un familiar o a una institución religiosa mientras se resolvía su situación.

El adulterio estaba relacionado con el honor, una relación fuera del matrimonio podía adquirir gravedad cuando dejaba de ser un secreto y se hacía pública. En algunos casos, la conducta de un esposo provocaba conflictos cuando mantenía abiertamente una relación con otra mujer o incluso la llevaba a su casa, estas situaciones podían terminar en una separación.

Durante el siglo XVIII también quedaron registrados problemas de violencia, abandono y dificultades dentro del matrimonio. Algunas mujeres acudieron ante las autoridades para denunciar los malos tratos de sus esposos o buscar una separación cuando la convivencia se volvía insostenible.

Un caso ocurrido en Yanahuara entre 1792 y 1793 muestra hasta dónde podían llegar estos conflictos, se conserva un expediente titulado “Autos criminales por delito de adulterio y rapto de mujeres”, relacionado con el clérigo Juan de Dios Tamayo, acusado por dos hombres de adulterio y de haber raptado a sus esposas. El caso demuestra que estos problemas podían involucrar a miembros del clero y terminar en un proceso formal.

Con la llegada de la República, la infidelidad no desapareció de la vida familiar, un expediente conservado por el Archivo General de la Nación, fechado en 1823 y titulado “Infidelidad”, registra la acusación de un esposo contra su esposa por mantener una relación con otro hombre.

Los documentos históricos permiten comprender que la infidelidad en Arequipa tiene una historia más antigua de lo que podría imaginarse. Los expedientes no hablan de relaciones fuera del matrimonio, sino también de una sociedad donde la Iglesia tenía una fuerte influencia, el honor familiar era importante y hombres y mujeres eran juzgados de manera diferente.

Con el paso de los siglos, la manera de entender el matrimonio y la infidelidad fue cambiando, lo que antes podía convertirse en un problema público relacionado con el honor y la autoridad religiosa pasó a ser tratado principalmente dentro del ámbito familiar y jurídico. Sin embargo, aquellos antiguos conflictos forman parte de la memoria histórica de Arequipa y permiten conocer historias de amor, celos, violencia y decisiones que marcaron la vida de sus habitantes.

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