Honorio Delgado un hospital en riesgo
11 de diciembre de 2017

Pese a ser el hospital más importante del sur, su infraestructura nunca ha sido mejorada. El Ministerio de Salud hace cuatro años recomendó el reemplazo de la misma, pero la falta de presupuesto y proyectos truncos lo han impedido. Para mejorar los servicios el nosocomio requiere de casi S/ 500 millones, pero el presupuesto de este año apenas llegó a S/ 88 millones. La actual gestión ha iniciado proyectos para mejorar parte de las instalaciones y sistemas de agua y desagüe. El director admite que los trabajos son insuficientes y pide más apoyo del GRA. Dice que para que el hospital funcione de manera correcta y mejore el trato al paciente, se necesita por lo menos diez años.
De ocurrir un terremoto de 7.5 grados en la escala de Richter el hospital regional Honorio Delgado no caería. Sin embargo, quedaría inhabitable. El ala derecha del nosocomio, donde se hospitalizan mujeres, embarazadas y niños, sería la más afectada, reconoce el director de este establecimiento, Milton Jiménez.
Un informe emitido por la Dirección General de Infraestructura, Equipamiento y Mantenimiento del Ministerio de Salud, tras una visita ocular en el 2013 y que no ha sido atendida –en gran parte– hasta hoy, recomendó su reemplazo.
El documento revela que el índice de Seguridad Hospitalaria en este nosocomio es de tipo “C”, es decir “requiere de medidas urgentes de manera inmediata, ya que los niveles actuales de seguridad del hospital no son suficientes para proteger la vida de los pacientes y el personal durante y después de un desastre”.
El nosocomio más importante del sur, además, fue catalogado de “Alto Riesgo” por Defensa Civil, debido a su deficiente sistema eléctrico. Las razones son obvias, desde el inicio de sus operaciones, hace 57 años, el hospital nunca ha recibido acciones de mejoramiento.
Mejorar los servicios de salud del hospital, de acuerdo a un proyecto elaborado por el propio ente, demandaría alrededor S/ 494 millones (US$ 123 millones 888.837). Empero la realidad es adversa. Por ejemplo, para este año, el presupuesto del nosocomio llegó a los S/ 88 millones, gran parte se fue en pago de sueldos y guardias del personal.
El déficit es tanto que el hospital no tiene para pagar remuneraciones al personal de salud y trabajadores en diciembre. No obstante el Ministerio de Economía y Finanzas ha garantizado un adicional de S/ 160 mil para cumplir con el compromiso. Las necesidades son miles y el presupuesto pobre. Jiménez reconoce que su gestión ha pasado momentos complicados. Tuvo que asumir pasivos como el intercambio de bebés y el neonato encontrado muerto en su lavandería. Dos episodios trágicos en el hospital.
PASOS PEQUEÑOS
A esta realidad se suma la mala gestión de los recursos en el nosocomio. Y es que pese a que el Gobierno a través del Plan de Mantenimiento para hospitales ha remitido presupuesto para mejorar los servicios desde el 2015, el dinero no fue utilizado. Recién hace unos meses la actual administración puso en marcha algunos proyectos. El presupuesto destinado bordea los 2 millones de soles.
El inicio de trabajos en el nosocomio ha revelado la triste realidad del hospital. Las primeras obras apuntan al mejoramiento y ampliación del área de emergencia (S/ 1 millón), donde los pacientes llegaban a esperar en promedio tres horas para ser atendidos. La nueva infraestructura, que complementará a la actual, se levanta en la zona contigua. Así, de 5 consultorios, la emergencia contará con 13. La hora de espera podría bajar a menos de la mitad. La obra será entregada a fines de enero.
Las mejoras también pasarán por los servicios básicos. Se ha empezado a reparar los baños en las zonas más críticas como cirugía mujeres, medicina mujeres, pediatría y parte de gineco-obstetricia. Se invierte S/ 400 mil, Jiménez señala que para el próximo año se ha planificado el resto de áreas que implica el sector de varones, la segunda parte de gineco-obstetricia y el quinto piso del nosocomio. El proyecto fue planteado en agosto pasado, pero por errores en el planteamiento del mismo recién empezó a principios de la semana pasada. Se espera que para febrero del próximo año se concluya.
Adicionalmente se pinta el segundo y cuarto piso del nosocomio y se ponen en operación 48 cámaras de vigilancia. El subdirector del hospital, Richard Hernández, revela que todos los días en el nosocomio ocurren robos. Los pacientes, familiares y terceros se llevan desde sábanas hasta la grifería del baño.
Otro serio problema del hospital apunta a los servicios de agua, desagüe y el sistema eléctrico. Solo para el último se necesita un millón de soles, un monto inaccesible por el momento. No obstante, se ha empezado con el cambio de pozos a tierra. Esta regula la energía eléctrica en todo el hospital. El mantenimiento de estos no se hacía desde la fundación del hospital en 1960. Jiménez admite que los equipos del nosocomio, el personal y los pacientes corren riesgos de descargas si no se hacen los cambios. “Nunca ha pasado, el riesgo es latente”, comenta. A estos cambios se suman las mejoras en la casa de fuerza y sistema de agua y desagüe en áreas como psiquiatría. Empero, con estos trabajos, solo se llega a la mitad de lo que se debe mejorar en cuanto a servicios. La tarea tomará más tiempo y demandará más dinero.
PACIENTE
Jiménez cita otras adquisiciones que ayudarán a mejorar la atención al paciente. Se comprarán chatas, patos, coches para curaciones, coches metálicos para transporte de medicamentos y otros para el área de hospitalización por un valor de S/ 180 mil. El galeno remarca que esta es otra de las zonas críticas del nosocomio.
Las 600 camas del nosocomio no se renuevan desde hace 57 años. La mayoría está en estado crítico. A la fecha hay un proyecto para la renovación de la mitad que demandará S/ 3 millones que gestiona el Gobierno Regional con la empresa privada. El doctor espera que ello se concrete en lo que queda del año.
Para la reposición de equipos, mobiliario –incluidas las camas– e instrumental, el nosocomio, además, requiere de S/ 6 millones 833 mil 395. Urge la compra de 18 equipos (monitores, ecógrafos, desfibrilador, equipos de laparoscopía) con S/ 4 millones. La Región ha prometido ayudarlos con un millón.
INFRAESTRUCTURA
Bajo este criterio, el galeno admite que recién el próximo año se podrá empezar a mejorar la infraestructura del nosocomio. Para ello el Gobierno Regional debe elaborar un proyecto para mejorar las instalaciones. Lo esencial, a decir del galeno, es empezar por reforzar las columnas. El informe del Minsa, antes mencionado, evidencia 7 puntos críticos, todos ubicados en el ala derecha del hospital.
Jiménez señala que solo mejorando la infraestructura, teniendo los equipos y dando las herramientas de trabajo a los profesionales de salud, se mejorará la atención al paciente. “Solo allí podremos medir la magnitud del maltrato e idearemos las mejoras para ello”, comenta.
Confiesa que, por lo menos, se requiere de tres años continuos para mejorar la gestión de recursos. Y de al menos diez años para que el hospital funcione como debe ser. “Este hospital fue creado como centro de atención de pacientes con TBC, pero funciona como nivel III”, recuerda.
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