Juan: el mejor amigo de Jesús
12 de abril de 2017

Cuando Jesús moría en la Cruz, once apóstoles en una casa, en un cuarto, peleaban contra sus temores humanos. Los romanos, ese día buscaban a los seguidores de un hombre que había retado al imperio con un mensaje nuevo.
Por: Roy Cobarrubia V
Al pie de la cruz, María, María de Cleofás, María la Magdalena y el apóstol Juan, el alumno más joven de Cristo y uno de los 12 que seguían al llamado hijo de Dios se mantenía al pie de la cruz esperando a que su maestro muera. Dicen, que los mejores amigos suelen estar en los momentos más difíciles, Juan el apóstol, uno de los que había escogido Cristo para acompañarlo en su gira de predicación, estaba ahí y sufría tan o igual que lo hacía al que consideraba su amigo.
La imagen del apóstol Juan se pierde a veces entre las innumerables imágenes de las procesiones, de las iglesias y de los actos religiosos, pero su presencia es un punto importante dentro de la religión católica. El más joven llamado también el más amado debido a que Cristo antes de morir, según la Biblia, le hace cargo a su madre, forma parte dentro de la creencia religiosa un ser interesante y de estudio. Juan fue el único apóstol célibe y que nunca, hasta su muerte, logró contraer matrimonio o tener pareja alguna, se mantuvo soltero. Es considerado como uno de los apóstoles llamado “hijo del trueno”, junto a su hermano Santiago. Además fue el último en morir 100 años después de la muerte de Cristo.
Para el vicario episcopal Alberto Ríos, Juan es uno de los personajes más importantes de la vida, pasión y muerte de Cristo. El apóstol fue uno de los primeros hombres en ser reclutado por Cristo y uno de los primeros, según la Biblia, en observar el milagro de la multiplicación de los peces. El evangelista escribió el evangelio de Juan, Cartas canónicas primera, segunda y tercera y el Apocalipsis.
La imagen de este santo en las iglesias de la ciudad suele pasar a veces desapercibida por las personas. En la Tercera orden Franciscana en el lado izquierdo del púlpito la imagen de la crucifixión presenta a un Juan vestido de verde y tratando con la mirada acercarse al hijo de Dios. “Lleva en algunos casos una vestimenta verde o púrpura, simboliza los colores de la piel luego de haber recibido un golpe, es una especie de muestra de acompañar en el dolor a un amigo”, dice Ayrton Bellido, sacristán de la iglesia de la Tercera Orden Franciscana.
La imagen del discípulo no es venerada, no existe una congregación o grupo que venere su presencia como Pedro el santo de los pescadores o Judas el santo de los imposibles, sin embargo es el apóstol más amado porque Jesús le confío a su madre, hecho que lo diferencia de todos sus compañeros. Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”, un versículo de la Biblia que revela el apego y la cercanía que Cristo tenía con el apóstol.

“Es muy posible que le haya tenido mayor aprecio por ser el más joven, el más vehemente, le confío a su madre y además fue el único que estuvo en la cruz porque todos los demás sabían que podían perder la vida por ser discípulos de un blasfemo y Juan se la jugó”, declara Ríos.
La vida de Juan es además una de las más curiosas en relación a los otros 11. Este discípulo fue el único que no murió mártir. En la Basílica Catedral de Arequipa, por ejemplo, se puede observar las imágenes de los apóstoles con objetos en sus manos, sierras y picos son algunos de los elementos que lejos de ser un adorno, cuentan la muerte de estos hombres. Esos objetos son mediante los cuales, fueron asesinados o martirizados. En el caso de Juan, según cuenta Ríos, no murió de esa forma, este apóstol murió por senectud. Los romanos, intentaron matarlo en una olla de aceite hirviendo, pero sobrevivió. En la liturgia católica se celebra a los apóstoles con el color rojo, como una representación de su muerte y sacrificio. En el caso de Juan es el único en el que en la fecha de su celebración lleva el color blanco, el motivo se debe a que no murió asesinado o torturado por sus creencias. La celebración es el 27 de diciembre y es considerado dentro del catolicismo como el águila, el que de lo más alto mira lo más profundo.
En los siguientes días la imagen del apóstol más amado, se verá constantemente en las calles de Arequipa. Las procesiones que representan una simbología del camino de Jesús hacia la crucifixión presentarán a la imagen como está escrito en la Biblia, acompañando a su amigo. “Normalmente es Juan, luego Jesús y finalmente la Virgen”, dice Ruiz.
El nombre de Juan significa: “Dios es misericordioso”. El apóstol enseña a través de su acción seguir sus creencias de manera indiscutible. El mejor amigo saldrá de las iglesias y capillas de la ciudad en todas las procesiones de la ciudad por Semana Santa, el mejor amigo volverá a acompañar a Cristo en su camino al calvario, en su camino, según la Biblia, hacia la derrota de la muerte.
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