La detención del ex funcionario edil investigado por tráfico de terrenos
21 de marzo de 2018

A las 02:00 horas del día 20 de marzo personal del Ministerio Público y agentes de Investigación de Alta Complejidad irrumpieron en la casa de José Luis Cavero Astete para detenerlo, acusado de criminalidad organizada dedicada al tráfico de terrenos y estafa.
El exfuncionario municipal y quien se voceaba como candidato a la comuna provincial de Arequipa jamás pensó o se le ocurrió que llegarían a su casa a develar un secreto. Hasta el 09 de marzo, fecha en que dejó de formar parte de la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA), como jefe de la Oficina de Diálogo y Sostenibilidad, manejaba el discurso de que en los asentamientos humanos y asociaciones existían grupos que lucraban con las esperanzas de aquellos que soñaban con una casa propia, utilizando terrenos del Estado o de privados. Sus palabras se desvanecieron ayer cuando agentes de la Policía encontraron 30 mil soles al levantar el colchón en donde dormía. El exfuncionario no supo dar cuenta de la procedencia de la cantidad de billetes de 100 soles, a los que se acurrucaba cada noche. “El señor Cavero está detenido por organización criminal, puntualmente y muy probablemente, está por estafa”, dijo la magistrada María Alejandra Cárdenas, fiscal que dirigió la detención de otras 25 personas. Cavero sin reclamos u oposición fue detenido y enmarrocado por la Policía, mientras que en la sala de su vivienda, Cárdenas le daba cuenta de toda la investigación y motivos, acumulados durante un año de trabajo, que lo sindicaban como miembro de una organización, una banda.
“Sin la presencia de un funcionario público que avale e incite al que organice las invasiones no podría darse las invasiones”, expresó durante la mañana, siete horas después en la sala de conferencias de la Región Policial de Arequipa, el viceministro de Orden Interno, Rubén Vargas, al referirse a la presencia del exfuncionario en la banda de los «Malditos de Chumbivilcas», nombre con el que se identificó a los 26 delatados.
A las 10:00 horas Cavero vestía de rojo y estaba parado en el patio de la Región Policial Arequipa, a la espera de ser trasladado a la División de Investigación Criminal (Divincri) en un bus. Tenía encima un chaleco antibalas de la División de Investigación de Alta Complejidad (Diviac) y usaba unos lentes, sonreía y esperaba, como si no pasara nada y con las manos en la espalda con marrocas. Luego al subir al bus gritó: “¡Que se investigue!”
Más tarde sus asesores legales, Germán Rodríguez y Miguel Pérez, señalaron que todo se trataba de un tema político, que alguien intentaba mellar la imagen de un enemigo de las invasiones. “El dinero encontrado es producto de su trabajo como “relacionador”, él es inocente”, dijeron. Pero esta no era la primera vez en que Cavero se ve envuelto en un caso borrascoso.
A esa misma hora, cerca de la una la tarde, Cavero ingresaba a la Divincri y señalaba, al parecer enterado ya de lo que sucedía, que temía por su vida: “Lamento mucho pero tanto Yamila, Guillén, Zegarra, Manuel Vera y Candia… Yo pido que me cuiden, esto es delicado, estoy preocupado, ojalá que se investigue todo”.
El hombre que en algún momento fue defensor del alcalde de Arequipa, y líder del movimiento Arequipa Renace, Alfredo Zegarra, lo señalaba y dejaba entrever que le temía.
Candia a las 15:00 en respuesta a lo dicho por Cavero señaló que no mantenía ligación alguna y que lo dicho era solo una estrategia. “No tengo llamadas telefónicas con el señor, y que por el contrario en los últimos meses el señor ha comenzado a realizar un conjunto de imputaciones y agravio contra mi persona y que no hemos respondido porque consideramos que no era necesario”, expresó el también líder regional del movimiento Arequipa Renace, Omar Candia, quien hacía alusión a la militancia que tuvo Cavero en un momento.
El hombre que en un momento fue personal de confianza del alcalde Zegarra y que lidiaba con los dirigentes de los asentamientos humanos, sostenía conversaciones con dirigentes y asociaciones y que fue asignado como encargado de la oficina de Diálogo con una categoría de funcionario nivel F-2, con un sueldo mensual de 4 mil soles, hoy está detenido y es sinónimo por el momento de haber lucrado con un puesto municipal.
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