Los niños de Cabanaconde respiran cenizas del Sabancaya
6 de septiembre de 2017

Los pequeños cayllominos sufren de alergias, les arden los ojos y garganta. Poblaciones recibieron poco apoyo para contrarrestar esta afectación.
Por: Lino Mamani A.
En Cabanaconde la ropa se hace secar cubierta con un plástico, para que las cenizas no se impregnen. No se puede hacer secar la quinua u otro producto agrícola al aire libre sino dentro de un ambiente cerrado. La población respira cenizas hace un año, desde que se incrementó la actividad del volcán Sabancaya, coloso que cada día escupe magma.
En este distrito se encuentra Eduardo, un niño de diez años de edad, quien dice que le arden los ojos. Viste el uniforme de su institución educativa Nº 40377 – Cabanacode donde cursa el sexto grado. Resalta el color claro de su cabello. “Gringo”, le dicen sus compañeros de colegio.
“En las mañanitas es cuando se escucha la explosión y el humo y arden los ojos a veces”, cuenta el pequeño mostrando una sonrisa.
Como Eduardo son varios los niños que sufren por las cenizas que lanza el coloso cayllomino constantemente. Sin embargo, así como cuando llueve en este distrito ubicado a 3 mil 296 m.s.n.m. todos se mojan, igual con las emisiones de magma todos se afectan.
Son diez los distritos más afectados por las partículas volcánicas. Está Cabanaconde, Pinchollo, Lari, Ichupampa, Yanque, Achoma, Coporaque, Chivay, Maca y Madrigal.
Jova Flores, de unos 40 años, muestra unas ronchas en las manos, como si le hubiese dado una alergia. “Esto hace el volcán”, dice. Afirma que a veces le duele la cabeza, la garganta y que, por ratos, le arden los ojos. “Ni siquiera uno se puede proteger, porque es caro”, acota.
Es cierto. En la botica una mascarilla de protección respiratoria cuesta entre S/ 3 y S/ 3.5. Estos protectores solo sirven para un uso. Es decir, que si Jova quisiera cuidarse debería adquirir estos implementos diariamente, pero es imposible cubrir para toda su familia.
APOYO
Ayer, el ministro de Defensa, Jorge Nieto Montesinos, acudió a Cabanaconde para entregar a la población de 5 mil 680 lentes protectores y 5 mil mascarillas, con el fin de aliviar en algo este problema. Los artículos fueron donados por la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, que fueron gestionados por Nancy Lunch, esposa del Presidente de la República y serán repartidos también en otros distritos.
“Estamos atendiendo el friaje y las heladas en 248 distritos del país afectados, se gastaron 107 millones de soles para ese trabajo. Estamos en las zonas altas. Llevamos ejecutados más del 90% del trabajo del plan aplicado y tenemos un buen resultado, porque tenemos menos enfermos pulmonares y decesos”, apuntó mientras sostenía en brazos a Nicol, una pequeña de nueve años que deleitó danzando el Wititi.
Además se efectuó una acción cívica organizada por las Fuerzas Armadas, donde se brindó apoyo médico gratuito en diferentes especialidades, se entregaron 4 mil toneladas de ayuda humanitaria como ropa de abrigo y víveres, que fueron recolectados por América Televisión.
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