“Los problemas de la política aplastan la alegría del deporte”
1 de enero de 2018

“Pre-textos para marcar la cancha” (Quimera, 2017) es uno de los libros más exitosos que se ha publicado en Arequipa hace unos años y que retorna, en una segunda edición fortalecida. El editor Carlos Rivera reúne a 30 literatos, periodistas, sociólogos e intelectuales, quienes se ponen los chimpunes (o se los quitan) para escribir sobre el deporte rey. ¿Todos tenemos una experiencia con el fútbol?
Por: Lino Mamani A.
Todos tenemos una relación de frustración y alegría con el fútbol. Ser impredecible es su mayor defecto y también su mayor virtud. No siempre el favorito gana. Carlos Rivera no era bueno para el balompié y la experiencia más desagradable fue que nunca pudo defender como quisiera a su selección de colegio. “Para mí la primera expresión de patria no es tanto la selección, sino jugar para la selección de tu clase, es una especie de ensayo”. Su mayor alegría, en cambio, fue ver y recordar siempre la jugada de Diego Maradona anotándole a Inglaterra, su ídolo que tiene la cualidad de ser un poco demonio y poco de Dios, un poco divino y humano. “Abrazar al ídolo que también se equivoca es trascendental y eterno”.
– ¿Cómo entiendes el fútbol?
Para mí el fútbol es la expresión deportiva más hermosa que ha podido crearse. En él, están presentes todas las emociones, los dramas, los delirios, las grandezas, las proezas, las derrotas, todo el conjunto es la particularidad que tiene el fútbol.
– También es una democratización del deporte como lo dices en el prólogo del libro. Donde en un escenario, pueden competir ricos y pobres, sin diferencias abismales…
Claro, eso es lo fascinante. Equipos débiles que pueden hacer un buen partido a equipo grande como a Brasil o Alemania, Francia e Italia. Te pongo un ejemplo, Ghana le hizo un partidazo a Uruguay, Costa Rica le ganó en un partidazo a Italia en el (Mundial Brasil) 2014.
– Tu padre quiso que fueses futbolista, ¿cómo así?
Sí, por parte de mi mamá y mi papá casi todos tienen talento para el fútbol. Tanto así que hasta las mujeres juegan muy bien, en Ligas, selección del colegio, pero yo no nací para eso.
– ¿Cómo descubriste que no eras para el balompié?
Siempre intentaba jugar en la clase y no me salía, ni tampoco me escogían, era un fracaso. Pero a los 17 años pagué esa deuda con el fútbol, porque me emocionó tanto jugar fútbol, que quise hacerlo en un torneo recreativo de verano. Fui a la cooperativa de Cerro Colorado y había un campeonato de verano Sub-17, traté de participar pero me dijeron que yo no podía jugar porque por meses me pasé de año. Justo cuando quería jugar me cortaron las piernas. Después regresé y me dijo el organizador por qué no mejor sacar un equipo de fútbol y saqué un equipo y como me gustaba el metal (se refiere al género musical), le puse Atlético Club Pantera y sacamos un equipo. Con lo poco que supe logramos algunos campeonatos con categorías Sub-18, Sub-14, Sub-16, Sub-20 ya teníamos una indumentaria, un club, gente que apoyaba en la dirección técnica.
– Hablando del libro Pre-textos para marcar la cancha, convocas a 29 escritores que hablan sobre fútbol pero desde diferentes perspectivas. ¿Por qué reunir en un campo deportivo, que es el libro, a personas que tienen una visión diferente de este deporte?
De los libros que leí del fútbol, siempre encontré la intención de un explícito homenaje. El libro de Jorge Eslava, Abelardo Sánchez León, Eduardo Galeano, Jorge Valdano y así podemos ir citando a varios. Todos son textos de amor y de pasión desde la literatura, la crónica, el periodismo y el ensayo. Pero no encontré un libro de fútbol que parta de Arequipa, yo pregono que debemos partir de acá y hacer lo que comúnmente se hace toda ciudad, discutir, problematizar y proponer obras de esa naturaleza. Decidí crear una obra literaria de fútbol que contenga aquello de lo que yo soy muy afín: el periodismo, la literatura y el ensayo, en este último necesitaba encontrar a un grupo de personas que sean contrarias al deporte rey, como José Luis Ramos Salinas, José Luis Vargas, Jorge Bedregal, Juan Carlos Valdivia Cano y Mario Berrios Espezúa. Rajan del fútbol y por eso esa parte denominamos Amistosas disidencias.
– Por ejemplo, Vargas discrepa del fútbol, entre otras razones, porque el deporte está ligado a la corrupción.
Si te pones a pensar, Ramos Salinas, Juan Carlos Valdivia, Vargas, señalan este derrotero social y político que expresan del fútbol del país: corrupción. Nicolás Delfino, Burga, no había clasificación, muchas taras que si no se discuten nunca vamos a asumir retos mayores. Ahora, se planteó orden y liderazgo dirigencial, disciplina de los jugadores y se jugó en equipo y los resultados están ahí.
– ¿El fútbol va más allá de ser un deporte?
Funciona como una pastilla o estímulo superior, ya hoy en día el fútbol en esas condiciones ya no es como ahora. Ahora se tiene alrededor del deporte toda una selección de profesionales consolidados. Detrás de eso, son muchas cosas que hacen que se mantenga una base y la clasificación no solamente sea un chispazo. Las autoridades también deben entender que el deporte no solamente es fútbol, sino genera desarrollo, aleja de los vicios, une a las familias, uno ve a los menores en todos los distritos, los estadios se llenan y pequeños van con sus padres.
– Juan Fernando Rivera escribe un ensayo donde dice que hay tres tipos de aficionados: el espectador, el hincha y el futbolero. ¿Cuál eres?
Antes era un fanático, ahora soy un hincha. Antes, me emocionaba demasiado, ahora sosegué mis impulsos, inclusive cuando clasificó la selección me emocioné un poco, ahí quedó el asunto. Más celebré cuando Mario Vargas Llosa ganó el Nobel, entre lágrimas me emocionó. Los problemas de la política están aplastando la alegría del fútbol, quizá por eso no lo celebro, porque clasificas y ves que tu país se derrumba por la corrupción, es penoso.
– Pero este deporte rey unifica.
Sólo el fútbol logra esos estados de identificación y eliminación de las barreras sociales y culturales en cualquier parte del mundo. Cuando clasificó la selección de Alemania en el 98, la expectativa no era tanto para ver a un equipo fuerte y técnica, sino por ver a dos jugadores de raza negra que ya se habían integrado. Cosas como esas no provoca otro deporte. Cuando a mí me dicen por qué salen a celebrar a la Plaza, en Alemania, Francia, España, también lo hacen. Aunque el futbol es solo un aliciente de momento. Si tú vas a cualquier hora a la calle de las Pizas en Lima, verás la estratificación social de quiénes consumen –extranjeros, por decir de clase A- y quiénes no. Pero solo cuando hay fútbol y juega la selección, estamos entremezclados, no hay perjuicios y eso pasa en otros lugares.
– Jorge Turpo perfila a Vargas Llosa en este libro, el novelista que gusta del fútbol y que es la antípoda de Borges, quien lo detesta.
Hay estadistas, escritores que detestan al fútbol. El mismo Galeano sobre estas críticas al fútbol de que es un deporte para ignorantes, decía que el pueblo tiene derecho a expresar sus emociones como mejor le parezcan.
-¿Qué mensaje quieres dar con Pre-Textos para la marcar la cancha?
No tanto el debate, pero sí una posición de homenaje y crítica. Algunos docentes de Sociología en Lima utilizaban la parte de Amistosas disidencias, para que a través del ejemplo del fútbol lo usan para analizar lo bueno y lo malo, eso es positivo. Una forma de instrumentalizar el futbol como reflejo social. Ser una obra que exprese la pasión desde la palabra hacia el fútbol pero desde Arequipa, porque la región solo tiene un libro que es una joya que es Del Canchón de Santa Marta a la Copa Perú de Salomón Medina Zevallos. Desde Arequipa también podemos hablar de fútbol.
Leer comentarios