Arequipa

Los problemas del hospital del Cáncer

27 de enero de 2018
Los problemas del hospital del Cáncer

El Iren – Sur opera desde el 2009. En sus archivos existen más de 3 mil 500 historias clínicas de personas que han seguido tratamientos en el nosocomio. Sin embargo, al cabo de ocho años de funcionamiento, sus instalaciones han sido saturadas. El área más complicada es hospitalización y emergencia. El primero ha sido ampliado hace más de un año, pero no puede funcionar por falta de presupuesto para instalar un sistema de oxígeno. Para el segundo, se tocan puertas a privados, se requiere de ampliación.

El Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (Iren- Sur) atraviesa por serios problemas. Sus instalaciones han sido rebasadas por los pacientes con cáncer y el hospital, apenas puede responder. No cuenta con dinero, infraestructura adecuada ni el personal suficiente para atender a los enfermos con cáncer. 
El Iren Sur fue creado en 2009 y desde entonces ha pasado por varias crisis. La más fuerte está relacionada al arbitraje con Oncoserv, la empresa relacionada a la mafia de Rodolfo Orellana que debía prestar servicios de imagenología, radioterapia a través de acelerador lineal y análisis por 30 años, pero que no cumplió con el contrato. 
En 2014 el privado inició un proceso arbitral y logró arrebatarle al Gobierno Regional, ente que rige el Iren, S/ 7 millones. Luego de descubrirse que el proceso fue amañado y que Oncoserv estafó al Iren el fallo fue revertido a favor del GRA. Sin embargo, el hecho dejó un forado económico del que el hospital del cáncer aún no se recupera.   
 
DINERO, EL GRAN PROBLEMA
Los problemas del Iren continúan y todos giran en base al dinero. Desde que fue creado el hospital del Cáncer recibe el mismo presupuesto anual que bordea los S/ 10 millones. Palacios reconoce que ello no les alcanza, mientras la demanda de pacientes crece cada año. 
En el Iren Sur los médicos hacen malabares para sacar adelante la institución. Al año, el hospital del Cáncer reporta más de 800 nuevas neoplasias. Solo en el 2017, se registraron 857 casos nuevos. Por día atienden a mil 200 pacientes en consultorios externos.
La situación de la institución es compleja. Pese a ser el nosocomio referente para los enfermos con cáncer de toda la macrorregión sur, no cuentan con los equipos necesarios que lo pongan a nivel de instituto. La principal deficiencia es el acelerador lineal –este será reemplazado por una bomba de cobalto que le donó el INEN el año pasado y que por burocracia pública y privada no llega hasta hoy-. Tampoco cuenta con un tomógrafo y resonador magnético, ni equipo de rayos X. Solo cuentan con aparatos básicos.
Paralelamente, el Iren tiene una brecha de 60 profesionales de la salud entre neurocirujanos, neurólogos y traumatólogos. Palacios dice que este año, exigirán que este personal sea contratado porque “ya no dan para más”.
 
ZONAS CRÍTICAS
Las áreas más críticas en la actualidad son hospitalización y emergencia. La primera solo cuenta con 22 camas y la segunda con siete. Estas han sido rebasadas completamente. Sin embargo, los pacientes no esperan. 
El proyecto para ampliar la hospitalización fue anunciado por la gobernadora regional, Yamila Osorio, en noviembre de 2016. En junio del año pasado, la autoridad inauguró los nuevos ambientes que albergan 20 camas adicionales a las existentes, donadas por Southern y la Liga de Lucha contra el Cáncer Infantil; sin embargo, hasta el día de hoy, esta sigue inoperativa, pese a estar casi lista.
Palacios reconoce que el proyecto para esta ampliación solo contó con expediente técnico de infraestructura, cuyo valor aproximado fue de S/ 350 mil. El dinero fue entregado por el GRA. 
Empero, la implementación del área no contó con documento guía y este fue trabajándose mientras la obra avanzaba. El Iren asumió las compras de cosas básicas, pero imprescindibles como biombos, gradillas para camas, módulos de enfermería y demás, lo que demoró la implementación, debido a la alicaída economía del Iren. El presupuesto para implementar la nueva hospitalización bordeó los S/ 600 mil. 
En diciembre del año pasado, la implementación acabó, pero surgió un nuevo problema. El Programa Nacional de Inversiones en Salud (Pronis) observó el proyecto. Este no cuenta con sistema de oxígeno empotrado. El aditamento es vital para pacientes altamente delicados como los enfermos con cáncer. En ese sentido, mientras la “nueva hospitalización” no cuente con oxígeno no podrá funcionar. 
Palacios refiere que como la nueva infraestructura es de material prefabricado, el empotrado del oxígeno es inviable. La alternativa más próxima para remediar la situación es implementar la dotación de oxígeno por balones. No obstante, para ello no cuentan con el presupuesto. En los próximos días tocarán las puertas del GRA y entes privados para conseguir financiamiento.         
Mientras ello se supera, los pacientes seguirán siendo los más perjudicados. El área actual de hospitalización se encuentra al límite, por lo que la administración del Iren decidió internar a los pacientes más delicados en emergencia del hospital, a la espera que se desocupen camas. De no aplicar ello, un enfermo debería esperar 15 días para conseguir una. 
El funcionario remarca que aun con la ampliación, la cantidad de camas seguirá siendo  insuficiente en el hospital. Y es que, el Iren requiere de al menos 250 para aliviar la demanda. Hay áreas como pediatría donde solo tiene a disposición cuatro camas, otras especialidades solo cuentan con una.
Palacios, además, reconoce que derivar a los pacientes que necesitan internamiento a emergencia no es lo ideal, pero es lo único que pueden hacer por el momento. 
La actual emergencia, también pasa por apuros. Solo tiene capacidad para siete camas. De estas, entre 3 y 5 vienen siendo ocupadas por pacientes que necesitan ser internados en hospitalización. «Necesitamos definitivamente una mejor emergencia. Esta ha quedado chica. Sin embargo, no tenemos presupuesto para mejorarla ahora», admitió.
 
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