Regionales

Majes II, carreteras y sector Salud debe priorizar próximo gobernador

17 de noviembre de 2018

La continuidad del proyecto Majes II, así como el mejoramiento de las vías de comunicación en Arequipa y la construcción e implementación de hospitales en las 8 provincias de la región, permitirán el repunte de la economía arequipeña en el mediano plazo.

Así lo señaló ayer el economista y catedrático de la Unsa, Glenn Arce Larrea, quien explicó que el próximo gobernador regional de Arequipa tiene la enorme responsabilidad de trabajar «duro y parejo» para sacar adelante estos proyectos pendientes.

«Majes Siguas es importante por el empleo que generará y porque las exportaciones agrícolas crecerán ocho veces. En tanto, las carreteras y centros médicos son obras estratégicas de desarrollo por mejorar la calidad de vida de las personas», señaló Arce.

RUIDO POLÍTICO Y CORRUPCIÓN
Según explicó el economista, el ruido político de los últimos meses ha afectado el crecimiento de la economía arequipeña, pues se redujo el nivel de confianza de los privados, afectando las inversiones, dejando todo ello un alto índice de desempleo y pobreza.

«Hasta el momento la situación sigue siendo delicada, y no ha cesado la incertidumbre. Por ello las próximas autoridades de Arequipa deben trazar objetivos estratégicos con el objeto que la situación nacional no continúe repercutiendo negativamente en la región», agregó.

Arce Larrea invocó de igual manera a los próximos gobernantes, que exijan a los entes que imparten justicia en el país a que apresuren los procesos pendientes, y que no se blinde absolutamente a nadie, pues esta es la única manera de evitar que se sigan cometiendo más actos de corrupción en el país y estos queden impunes.

CRECIMIENTO
De acuerdo al especialista, la economía nacional debe cerrar el 2018 con un 4% de crecimiento. En tanto la región Arequipa debe registrar un 4,2%, es decir un poco más arriba del promedio nacional, pero en realidad debió crecer más.

Arce Larrea explicó que estos bajos índices alcanzados, se reflejaron aún más en los sectores construcción y comercio, pues no obtuvieron buen dinamismo, sobre todo en el primer semestre del 2018.

Y la desaceleración de la economía arequipeña, acotó el economista, afecta sobre todo al ciudadano de a pie, ya que ante la baja producción de alimentos, los precios se disparan. Además, si no hay inversiones de privados no hay trabajo, y por ende se incrementa la delincuencia y los ilícitos en la región.

«Gracias a los mayores precios de los minerales la situación no se ha tornado tan crítica, pero debemos dejar de depender de este factor si en realidad Arequipa tiene la proyección de ser una región sostenible económicamente hablando», puntualizó el especialista.

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