Ministra Romero: “Si acepto un golpe, en poco tiempo seré víctima de feminicidio”
23 de julio de 2017

La ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ana María Romero-Lozada Lauezzari, brinda detalles a El Pueblo de las acciones que se realizaron cerca de un año de asumir el cargo.
Por: Lino Mamani A.
El mismo día de la entrevista, en Cocachacra una dama fue victimada por su pareja. En Arequipa son 24 casos de feminicidio y tentativa de feminicidio. La titular del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ana María Romero-Lozada Lauezzari, a través de la líneas telefónica detalla los avances efectuados.
-Estamos cerca de un año de gestión, ¿Qué avances tenemos en su cartera ministerial?
Contrastando un poco y haciendo un balance de cómo encontramos el sector, quiero remitirme al tema de violencia hacia la mujer, que posiblemente es algo que permanentemente ha estado en nuestra agenda social, por los casos que siempre están ustedes reportando y nosotros siguiendo de la mejor forma posible. Sobre ello, por ejemplo, la Línea 100 que operaba al 40% de su capacidad instalada, pudimos repotenciarla en pocas semanas para no perder tantas llamadas que hacían las señoras víctimas de violencia. Los Centros de Emergencia Mujer (CEM) atendían solamente en horario de oficina, aunque la violencia se expresa también en las noches, los fines de semana; también notamos que estos CEM no estaban articulados con la comisaría. Por ello, tomamos la decisión de ampliar la atención de algunos CEM, entre ellos Arequipa, que hicimos dentro de los primeros 100 días, que denominamos “24 x 7” y posteriormente, esto ha ocurrido en el segundo trimestre de este año, instalamos un CEM en una comisaría y esta va a ser la estrategia que vamos a seguir.
-Eran necesarios…
Como decimos muchas veces: es atender o matar dos pájaros de un tiro. Trabajamos ampliando la atención desde la comisaría que es el lugar donde con mayor frecuencia acuden las víctimas de violencia para presentar una denuncia y que lamentablemente el personal no estaba capacitado, porque requiere una capacitación especial (para) atender estos casos, Decimos matar dos pájaros de un tiro es porque mientras capacitamos a los miembros de la Policía Nacional en las comisarías, estamos atendiendo las 24 horas, en el lugar donde la población acude para presentar una denuncia.
-¿Qué resultados está dando?
Está dando muy buenos resultados, porque atacamos varios frentes. Uno es el de estar más cerca al ciudadano, pero también es mucho más rápido. En un solo espacio presentan y exponen su problema, reciben la atención psicológica, legal y al mismo tiempo es recibida la denuncia por la comisaría que la traduce en un atestado que va hacia el juzgado y en corto tiempo la víctima recibe las medidas de protección que la ley otorga.
-¿De alguna manera con este acercamiento, se consiguió no revictimizar a las afectadas?
Exactamente así es. No tiene que estar contando su historia muchas veces porque eso la revictimiza, como bien lo señalas.
-Sin embargo, se percibe que siguen incrementándose los casos de violencia familiar, contra la mujer sobre todo, o ¿es la consecuencia de que hay mayor valentía de las víctimas para denunciar este tipo de violencia?
Son varios factores, por un lado la víctima ya no calla, o calla menos. La víctima no solamente no calla, sino que conoce mejor sus derechos, se da cuenta que una relación violenta de pareja no tiene por qué ser aceptada como si fuera una situación normal. Entonces, está por un lado la conciencia, que va despertando en todas las mujeres, que la violencia no es parte de la vida cotidiana y, por otro lado, ya conoce que hay servicios que el Estado le brinda, como son los CEM, sabe que (la violencia) es un delito y por tanto tiene la facultad de denunciarlo y que se haga justicia.
-¿Hay menos silencio cómplice?
La alternativa de callar y aguantar no necesariamente es la única alternativa que existía hace un poco tiempo. Efectivamente, registramos un incremento en las denuncias. Una cifra alarmante son los feminicidios y los intentos de feminicidio. En Arequipa, durante el 2015 y 2016, hubo 23 feminicidios e intentos de feminicidio cada año. Este año, a junio, en Arequipa ya estamos registrando la misma cifra (con) 24 casos (contando el último ocurrido esta semana en Cocachacra). Esto sí es de preocupación y es reflejado en las estadísticas nacionales, que arrojan un aumento del 25%, en el año registramos 182 casos de feminicidio e intentos de feminicidio a nivel nacional, esperemos que no se incrementen. Este tipo de diálogos ayudan porque recuerdan a la víctima que no pueden aceptar relaciones de violencia. Si hoy acepto que me den un golpe en el brazo y mañana una bofetada, pasado mañana un empujón, dentro de poco tiempo va a ser víctima de feminicidio. Alertar que lo fundamental es el diálogo y si este no se da que busque ayuda, para eso están los CEM. Tenemos 12 en Arequipa, Miraflores, Cerro Colorado, otra en Hunter.
-Casi se cumple un año de la gran marcha nacional “Ni una menos” que se realizó en agosto en contra de la violencia, ¿Qué cambió desde ese momento?
La marcha “Ni una menos”, que fue una movilización histórica, amplia y contundente, no solo despertó la consciencia de muchas mujeres de lo que sucedía dentro de cuatro paredes y eso, en lo personal como ministra, me orientó en la política de estado en esa dirección. Cuando armé el equipo de trabajo tan pronto asumí el cargo, lo que hizo fue asegurar que las políticas estuviesen orientadas a responder a la demanda nacional, por un lado ni una menos y no a la impunidad. Trabajamos con el Poder Judicial, para que con mucha celeridad se atiendan los casos de violencia contra la mujer y que no se considere una lesión leve cuando aparentemente se ve que hubo una tunda inmensa. También con la Policía Nacional porque existió un reclamo respecto a la atención a las víctimas cuando acuden a la comisaría. Culturalmente se cree que el tema de pareja es un tema privado que sucede y que debe arreglarse dentro de las cuatro paredes. Solamente se concebía que era un tema social cuando había una víctima mortal de por medio.
-Volvemos a la revictimización.
Hoy hay mucha más conciencia, lo vemos en el manejo de la temática en los medios de comunicación, que es mucho más humano. Antes había una subjetividad: ¡qué habrá hecho ella para que se merezca ese trato! Ya no nos solidarizamos con el agresor, ahora tenemos mayor conciencia que la víctima es víctima, protegemos sus derechos y le brindamos asistencia. Ahora el agresor es visto como agresor y como una persona que tiene que rendir cuentas a la justicia. La marcha “Ni una menos” nos ayudó a situarnos en este nuevo escenario.
-Existen propuestas, donde se indica que se deberían agravar las penas contra los agresores. Incluso, se pretendía decretar la muerte civil para ellos ¿cuál es su posición?
Soy de las personas, tal vez porque no soy abogada, que considera que hay leyes y las hay suficientes, debemos aplicar las que existen. Si no aplicamos las que existen, no sabremos si valen o no lo valen. Siempre la invocación será celeridad y aplicación con contundencia de la ley, las que existen son suficientemente fuertes.
-¿Qué se proyecta en esta línea?
Nuestros servicios serán optimizados para que brinden y estén cerca de los ciudadanos, uno de los casos que conversaba con la congresista Choquehuanca y que nos recomendó trasladar algunos CEM a otro local, por la cercanía a la comunidad; son recomendaciones para que los servicios que brindamos.
-Ministra, yéndonos a un tema más político. Hace poco fue citada en la comisión del Congreso que investiga el caso Lava Jato, por algunas donaciones de empresas cuestionadas a la ONG que antes dirigía. ¿No teme usted, que a raíz de estas indagaciones el Parlamento pida su interpelación, como sucedió con otros ministros?
Yo acudí a la Comisión, en aquella ocasión, para brindar información en la investigación que realiza. Todavía tiene un año para seguir trabajando en esa dirección. Espero que la información que les haya proporcionado les haya servido para las conclusiones a las que pueda arribar. Todo ciudadano que cumple una función pública o realizó una tarea o actividad cercana a un funcionario público, como ha sido mi caso, que se trata de una persona investigada, pues lo más saludable para el país es que podamos dar toda la información que uno conoce para arribar a las conclusiones que realizan y en ese terreno siempre estaré llana a colaborar con la justicia.
DATO
-Pero, ¿no cree que sea tomada como excusa para interpelarla y sacarla del cargo?
La interpelación está referida más que nada a las acciones de la función, en este caso fue una invitación para informar sobre una actividad anterior a mi función, por tanto no tiene una relación con ello.
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