Arequipa

Morir en Arequipa resulta un lujo que muchos no pueden darse

7 de noviembre de 2016
Morir en Arequipa resulta un lujo  que muchos no pueden darse
Costos para un sepelio entre 4000 y 23 000 soles en Arequipa. Otra opción es la incineración o cremación del cuerpo.
 
Por: Roxana Ortiz A.
 
“Hasta para morirse un tiene que tener plata”, dijo don Edmundo al salir de una funeraria donde cotizó un servicio de sepelio para un familiar que se encuentra muy delicado de salud en el hospital y por el cual los médicos le dijeron “ya no hay nada que hacer, prepárese para lo peor”. 
Y lo peor no necesariamente está en perder a un ser querido, sino en cómo se va a solventar los costos para darle un entierro digno a una persona que significó mucho en la vida.
“Así prefiero que me manden a la fosa común”, expresó refiriéndose a aquel lugar en el cementerio de La Apacheta a donde son depositados los cuerpos que no son reconocidos por los familiares. “Si me llevan a la universidad, los muchachos van a practicar mucho conmigo y creo que eso no me va a gustar”, dijo poniéndole algo de humor al tenso momento surgido luego de conocer todo lo que podría gastar en el futuro entierro.
“Antes era más fácil. Uno en mi pueblo se moría, se compraba un cajón barato y te llevaban al cerro, abrían un hueco y allí terminaba todo. Otra cosa era los familiares y amigos que se quedaban día y noche para velar al finadito, pero lo que querían era comer y tomar gratis”, bromeó.
Lo cierto es que morir en Arequipa implica tener un significativo  presupuesto y la más humilde despedida que puede darle a un deudo significará no gastar menos de 4 mil soles, si el entierro se realiza en un distrito alejado. En Paucarpata solo hay entierros para aquellos que tienen mausoleos, no hay espacio para más inquilinos.
El cementerio de La Apacheta pasó hace mucho tiempo de ser un  lugar económico para dejar reposar el cuerpo de un familiar a ser un lugar donde solo la gente que tiene cierta solvencia económica puede enterrar a sus muertos.
El nicho más barato que se puede hallar es de 1900 soles en la primera fila de un primer piso de los pabellones nuevos que está construyendo la Beneficencia Pública de Arequipa y son los que se agotan casi de inmediato. Este precio le permitirá tener a su familiar por espacio de 10 años en el lugar y si desea que su estadía sea permanente, entonces le costará 3 mil 200 soles; pero si usted es precavido y quiere desde ya separar un lugar para el futuro le costará 4 mil 500 soles, pero en 10 años será desalojado.
Allí el nicho más caro es de 11 mil soles, sin tomar en cuenta el costo del cajón o el ataúd, la capilla ardiente, el carro donde lo trasladará hasta la última morada, el velatorio, el carro para trasladar a los familiares, las galletitas, el cafecito, el pisquito, etc.
Para quienes tienen la “suerte” de ser asegurados en EsSalud, al  fallecer el titular, les otorgan un seguro de sepelio que llega a los 2 mil 70 soles, que le alcanza para celebrar una ceremonia digna para su familiar. Puede incluir un cajón, la capilla ardiente y el coche para el traslado de las flores y la carroza fúnebre, menos el nicho.
Le corresponde un ataúd bastante sencillo, pero si quiere dar un pequeño lujo a su familiar, puede obtener ataúdes que cuestan hasta  en 14 mil soles, de la mejor madera, bien acolchado, con doble tapa, buscando la comodidad para quien lo habite por toda la eternidad.
Le toman en cuenta el dinero del seguro y si hay sobrecostos, hasta ofrecen pagarlos en cuotas de hasta 36 meses, que fácilmente duplican la deuda inicial.         
Los cementerios modernos, aquellos que adoptaron la modalidad norteamericana, de enterrar a los muertos bajo tierra tienen otra tarifa diferente, que a la larga le puede ser beneficiosa económicamente si se compara los precios.
Por el costo de una sola tumba se debe pagar 10 mil 950 soles más el servicio de sepelio que es de 1500 soles, si es para dos todo le saldrá en 23 mil 400 soles. El cementerio que está ubicado en la avenida José Olaya en Cerro Colorado le ofrece una urna de concreto donde irá el cajón. El que está ubicado por la avenida Aviación, no tiene urna de concreto, el cajón va directamente a la tierra, por eso el costo es algo menor. Aquí no corren el riesgo de desalojo.       
El servicio de sepelio incluye la urna, el servicio de entierro, un florero, 8 sillas (solo para que la usen las personas mayores en el momento del entierro), toldo, una alfombra, además de la misa de cuerpo presente que se hace en la capilla que tienen en el lugar. La misa del año que es comunitaria y la  lápida de mármol que se coloca encima para identificar al difunto.
También hay precios para quienes quieran compartir la tumba con otras personas que no sean sus familiares y pueden ir en un mismo lugar, hasta cinco ataúdes. Allí le costará hasta 6 mil 750 soles por tumba y ofrecen la ventaja de financiarles el monto, hasta con 36 meses, con los respectivos intereses y dando una cuota inicial.  
La mayor parte de las familias han dejado de lado la tradición de  hacer los velatorios en las casas y ahora lo hacen en locales que se alquilan por una noche y el día en el que se aprovecha para despedirse del difunto.
Hacerlo en una casa no significa necesariamente ahorrar algo de dinero, por el contrario tiene agasajar a los invitados, ofreciendo un plato de comida, bebidas alcohólicas y como no hay hora para el cierre del local, pueden quedarse el tiempo que quieran y por lo tanto, hay que darles el caldo de la medianoche, al día siguiente el almuerzo.
En estos salones se cobra entre 750 y 850 soles el alquiler, dependiendo el ambiente que se necesita, uno grande o uno para menos personas. Les invitan una rueda de café con galletitas. Si desean pueden llevar gaseosas u otros bocaditos, ya corre por cuenta del familiar.
El bus que generalmente se contrata para el traslado de los familiares al cementerio tiene un costo de 200 soles.
 
LOS CINERARIOS
En los cementerios bajo tierra, hay una zona especial para acoger a las urnas que contienen las cenizas de los difuntos cuyos familiares decidieron la cremación o el difunto lo dejó estipulado como deseo a cumplir.
Pero como todo sigue el mismo ritual, es necesario para recoger al difunto del hospital, de la morgue o de la casa donde haya fallecido, un cajón. En este caso las funerarias los alquilan en mil 400 soles, más el servicio de velatorio que es 850 soles.
En Arequipa existe solo un crematorio, por cuyo derecho se tiene que pagar un monto de 2 mil 600 soles, que incluye el costo de la urna que le entregan para depositar las cenizas.
Si desea adquirir un cinerario, el costo por un nicho es de 3 mil 900 soles y para dos personas costará 5 mil 810 soles. Se puede financiar también los costos. Le entregan de las cenizas luego de tres horas y se programa una ceremonia de entierro cuando las personas lo decidan.   
 
LA IGLESIA Y LAS CENIZAS
Recientemente el Vaticano recordó a los bautizados en la fe católica, la recomendación de evitar el uso de las cenizas para usos con otros motivos diferentes a la fe cristiana, por lo que recomendó que una vez incinerados los cuerpos sean llevados a un cementerio considerado un lugar santo.
“No se trata de una expedición nueva de la Iglesia o del Papa, desde sus orígenes en el pueblo de Israel por un deber de piedad, se enterraba a los muertos, costumbre que se ha seguido manteniendo y es porque la iglesia prioriza el entierro del cuerpo ya que no se trata de algo accidental, sino que existe una unidad entre cuerpo y el alma”, dijo monseñor Javier del Río Alba, arzobispo de Arequipa.              
La cremación no está prohibida por la Iglesia Católica, pero tampoco la promueve o la incentiva. “Lo que no se debe hacer es usar las cenizas con fines naturalistas, con fines panteístas y otras teorías contrarias a la fe. El cuerpo ha sido el depósito del Espíritu Santo  durante toda la vida y por lo tanto también es sagrado y merece respeto”, añadió por su parte el capellán de la Universidad San Pablo, padre Gian Franco Castellanos.
Llevarlos a un cementerio les da la ventaja, que luego de fallecido el familiar, muchas veces se olvidan de ellos, pero hay otros que si rezan por los difuntos, entonces ellos “se aprovecharían” de la oración. No hay nada como unirse en familia para visitar a un ser querido aunque sea en el cementerio.
 
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