Niños convierten “desierto” en biohuerto con agua en reuso

En la I.E. 40005 “El Cural” donde hay agua por una hora solo dos veces a la semana, 63 niños han aprendido a valorar el recurso. Con ayuda de sus docentes crearon una red de filtración casera que permite reutilizar el líquido que usan. Este ha permitido crear un huerto de árboles frutales y verduras en un terreno árido.
La institución educativa I.E 40005 “El Cural”, ubicada en el lateral 7 del distrito de Uchumayo, a casi una hora de la ciudad, tiene 45 años de antigüedad pero no cuenta con agua ni desagüe.
Por ello, los 63 niños de primaria que estudian allí y que provienen de asentamientos humanos, ubicados a casi dos horas del lugar, han aprendido a valorar el recurso. Este solo llega, mediante bombeo, dos veces por semana y por espacio de una hora. El líquido es almacenado en tres tanques de agua, que es cuidado y usado como el más valioso tesoro. Cada hogar en Arequipa gasta en promedio 175 litros de agua al día, en esta humilde escuela, toda la población escolar debe sobrevivir con 2100 litros más de una semana.
En medio de esta precariedad, los estudiantes y los docentes se las han ingeniado para reutilizar la poca cantidad de agua con que cuentan y han creado un biohuerto en base a riego por goteo, que a la fecha tiene 52 árboles de guayaba, membrillo, paltos y aguaymanto, además de acelgas, cebolla china y arequipeña y lechuga, que son consumidos por los alumnos en los desayunos y almuerzos escolares que ofrece el programa social Qali warma. En un mes y medio tendrán la primera cosecha del año.
¿CÓMO LO HICIERON?
Álex Cruz, un estudiante del sexto grado de primaria cuenta que el año pasado, mientras estudiaban la materia de Ciencia y Ambiente, observaron que mediante “filtros caseros”, podían purificar y reutilizar el agua que usaban en su aseo.
Entonces con ayuda del profesor Darío Pezo Carrión idearon un proyecto para construir una red de pozos de sedimentación o filtros caseros para reusar el agua. Antes de ello toda el agua que los estudiantes usaban en el lavado de manos, de servicios y otras labores propias de la escuela, iban a parar a un lado de la cancha central de la escuela. Como no cuentan con desagüe, el recurso se acumulaba, generando mal olor y la presencia de moscos, que hacía peligrar la salud de los alumnos.
El proyecto fue presentado a la municipalidad de Uchumayo y este fue aprobado. Así se construyó tres pozos de cemento en puntos estratégicos del colegio que derivan el agua utilizada mediante tuberías hasta el biohuerto escolar. Cada pozo, posee un filtro hecho en base a pedazos de sillar, que actúa como una especie de colador. Este absorbe los desperdicios como grasa, residuos de comida y otros, que van desapareciendo conforme atraviesa cada filtro, de manera que al llegar al último, el agua llega en buen estado. Además, con los pozos y filtros, los alumnos le han dicho adiós a los malos olores y el agua empozada.
Este recurso reutilizado ha sido usado para crear cercos vivos, es decir muros en base a arbustos como el mioporo que protegen el huerto de “amigos de lo ajeno”. El director de la escuela, Emiliano Chura cuenta que por falta de un muro protector del plantel, el año pasado, robaron algunos árboles de paltos que ya tenían frutos.
Los escolares aclaran que las plantas de tallos cortos como las lechugas, acelgas y cebollas chinas, no son regadas con el agua reutilizada, debido a que podrían contaminarse. Para ello, derivan agua de sus tanques de consumo habitual una vez por semana. Para aprovechar el escaso recurso, los alumnos con el apoyo de padres han diseñado un sistema de riego por goteo con mangueras e infraestructura casera que funciona de forma óptima. Cada grado, desde primero a sexto de la escuela El Cural, tiene a cargo un área del huerto y dedican sus esfuerzos en cuidar la tierra. Ellos mismos, limpian, aran, siembran y cosechan. “Hemos lampeado duro”, dice con la seriedad del caso uno de los pequeños estudiantes de esta escuela.
La hazaña es mayor, y es que este terreno, permanecía abandonado, como un desierto, debido a que los agricultores lo consideraban árido e improductivo por la gran presencia de sillar. Sin embargo, con esfuerzo, la tierra dio frutos.
¿Cuánto costó el proyecto? El profesor Pezo es claro y dice que a excepción de la construcción de los pozos, que corrió por cuenta del municipio, el costo fue cero. “Esta huerta demuestra que nada es imposible. Queremos que otros colegios que están en la misma situación que nosotros, sin agua ni desagüe, tengan alternativas para cambiar la vida de sus estudiantes”, comenta el docente.
GANADORES
Este proyecto fue reconocido el año pasado, por la Sunass. La I.E El Cural, logró el primer puesto en el concurso escolar “Buenas prácticas para el ahorro del agua potable”, en la categoría proyecto innovador. Para este año, el ente ha abierto las inscripciones para que más escuelas presenten propuestas de cómo cuidar el agua.
DATO
Cabe señalar que el agua utilizada en los servicios higiénicos tiene otro tratamiento. Por el momento, la escuela posee silos a donde se deriva estos residuos. Esperan a futuro contar con el apoyo de las autoridades locales para contar con red de desagüe.
RESALTADO
En la actualidad, la movilidad es limitada para los escolares de El Cural. La mayoría de niños proviene de zonas como Pampa La Estrella, Canas, el Bosque y no cuentan con transporte fluido. Hasta el año pasado, los escolares llegaban a pié a la escuela, exponiéndose al peligro. Hoy una movilidad los recoge cada día a las 13:30 horas. Es la única posibilidad de retornar a casa.
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