«No competimos por precio, competimos por valor»

Pizzería Presto apuesta por ingredientes naturales y la preparación artesanal.
Presto cumplió 35 años siendo parte de la mesa de las familias arequipeñas. Lo que comenzó como un sueño familiar hoy es una cadena de 15 locales que se extiende por el sur del país, con presencia en Arequipa, Tacna, Moquegua, Ilo, Mollendo y Camaná, y un gran equipo detrás de cada pizza y cada plato. María Fe Gamarra Passano, gerente general y segunda generación al frente del negocio, nos habla de este aniversario.

¿QUÉ SIGNIFICA PARA PRESTO LLEGAR A 35 AÑOS Y CUÁL HA SIDO LA CLAVE PARA MANTENERSE VIGENTE?
Llegar a los 35 años es un testimonio de perseverancia, resiliencia y adaptación. En un mercado donde compiten gigantes transnacionales, ser una marca local vigente es un valor enorme; la prueba de que cuando hay calidad, cercanía y cariño por lo que se hace, el público lo reconoce. Para nosotros, este aniversario confirma que hemos sabido evolucionar sin perder nuestra esencia.
Y esa evolución tiene una clave: el equilibrio entre mantenernos cercanos y nuestra capacidad de cambiar. El público arequipeño es tradicional, pero sus exigencias evolucionan. Trabajamos permanentemente en mejorar la oferta y el modelo de negocio para superar sus expectativas. Presto no solo vende pizzas; forma parte de los recuerdos y momentos especiales de miles de familias. Esa conexión emocional, sumada al esfuerzo de nuestro equipo humano, nos mantiene vivos.
USTEDES TRABAJAN CON PRODUCTOS NATURALES, ¿CÓMO LO PUEDE PERCIBIR EL CLIENTE?
Para nosotros, lo natural es innegociable y es parte de cuidar a nuestros clientes como a nuestra propia familia. Significa trabajar con ingredientes 100 % reales: nuestra masa tiene una fermentación natural de 24 horas, la salsa de tomate se prepara a diario con tomates frescos siguiendo la receta de mi abuela, usamos mozzarella de leche entera y nuestra chicha morada es de puro maíz, fruta y limón. No usamos conservantes, procesados ni sustitutos. El cliente recibe un producto fácil de digerir, con la misma tranquilidad con la que yo le serviría una pizza a mis hijos.

¿CÓMO ES LIDERAR UNA MARCA QUE ES TAMBIÉN PARTE DE TU HISTORIA FAMILIAR?
Mis padres fundaron Presto cuando yo no tenía ni dos años, así que toda mi vida ha girado en torno a este aroma a pizza y pasta. Mis cumpleaños se celebraron en nuestros locales, he estado en cada inauguración y hoy trabajo con personas que me vieron crecer. Por eso me involucro con tanta pasión en cada detalle, porque para mí es mucho más que una empresa.
Liderar esta etapa es una mezcla de orgullo y gran responsabilidad. Es un honor recibir la confianza de mis padres para conducir una marca con tanta historia, pero también es un reto gestionar una empresa de la que dependen más de 250 familias. Mi meta es cuidar lo que nos hizo queridos y, al mismo tiempo, profesionalizarnos, convencida de que nuestra propuesta artesanal es lo que el cliente busca y merece.
¿CÓMO HA EVOLUCIONADO EL CONSUMIDOR Y CÓMO DEFIENDE PRESTO SU PROPUESTA EN ESE CONTEXTO?
Hoy el cliente está mucho más informado y es más exigente debido a la saturación de marcas internacionales. Los estándares han subido, y eso para nosotros es una oportunidad para reafirmar nuestra autenticidad y comunicar mejor lo que nos diferencia de la comida rápida convencional: nuestra forma honesta de cocinar y el uso de insumos naturales.
Por eso no competimos solo por precio, competimos por valor. Una vez que el cliente nos prueba y compara, nota la diferencia. La mayoría está dispuesta a pagar un poco más por un plato más rico, mejor servido y que cuida su salud. La cercanía también es clave; no es solo la confianza de años, sino estar presentes físicamente donde el cliente nos necesita, ofreciendo la mejor relación calidad-precio del mercado.
María Fe Gamarra puntualiza que Presto seguirá creciendo guiada por los mismos valores que la sostuvieron durante este tiempo: honestidad, vocación de servicio y orientación a resultados.
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