CONEA Arequipa 2026: una experiencia que abrió nuevas oportunidades para los futuros profesionales
Entre conferencias magistrales, encuentros empresariales y conexiones con estudiantes de diferentes regiones del Perú, representantes de la Universidad de Ciencias y Humanidades compartieron una experiencia de aprendizaje, integración y crecimiento profesional en la Ciudad Blanca.

Existen experiencias universitarias que van más allá de asistir a clases, rendir exámenes o adquirir conocimientos teóricos. Son aquellas que nos permiten conocer nuevas realidades, intercambiar ideas con personas de diferentes lugares y descubrir que las oportunidades de crecimiento profesional también se construyen fuera de las aulas. Bajo esta perspectiva, nuestra participación en el Congreso Nacional de Estudiantes de Administración (CONEA) Arequipa 2026 se convirtió en una experiencia significativa, llena de aprendizajes, encuentros y reflexiones que contribuyeron a ampliar nuestra visión sobre el futuro de la administración.
En representación de la Universidad de Ciencias y Humanidades (UCH), participamos Haslyd Claydiana Ramos Jara, Leonardo Ernesto Quispe Retamoso, Alex Juan Alvarez Blaz y Juan Carlos Moncada Moncada, con el entusiasmo de fortalecer nuestra formación académica y aprovechar las oportunidades de intercambio que ofrecía este importante encuentro nacional. Bajo el lema «Inteligencia Artificial: el nuevo motor de la gestión y la productividad», el congreso promovió el análisis de los desafíos que enfrentan las organizaciones en un entorno cada vez más competitivo y tecnológico.
El encuentro de distintas universidades, realidades y aspiraciones
Desde las primeras jornadas, uno de los aspectos que más nos impresionó fue la presencia de delegaciones universitarias provenientes de diferentes regiones del Perú. La inauguración y los primeros encuentros académicos estuvieron acompañados por el entusiasmo de jóvenes que, al igual que nosotros, habían recorrido largas distancias para participar en un espacio de formación e integración profesional. Encontrarnos rodeados de estudiantes de otras instituciones nos permitió comprender que, aunque provenimos de universidades y ciudades diferentes, compartimos aspiraciones similares: desarrollarnos profesionalmente, adquirir nuevas competencias y contribuir al crecimiento de nuestro país.
Los momentos de integración dieron paso a conversaciones espontáneas, intercambios de experiencias académicas y nuevas amistades. Conocer cómo se forman los futuros administradores en otras regiones, escuchar sus perspectivas y compartir nuestras propias vivencias enriqueció nuestra participación. Estos encuentros también nos enseñaron la importancia de desarrollar una red de contactos profesionales desde la etapa universitaria.
Comprendimos que el networking no consiste únicamente en intercambiar números telefónicos o agregar contactos a nuestras redes sociales. Su verdadero valor está en establecer relaciones basadas en la confianza, el intercambio de conocimientos y la posibilidad de construir proyectos conjuntos. En cada conversación existía una oportunidad para aprender algo nuevo. Incluso los encuentros más sencillos nos permitieron descubrir ideas, iniciativas y formas distintas de comprender la administración.
Conferencias que acercaron la teoría a la realidad empresarial
Uno de los principales atractivos del CONEA Arequipa 2026 fue su programación académica, que contempló conferencias magistrales, espacios de diálogo y actividades orientadas al fortalecimiento de las competencias profesionales. La programación anunció a especialistas nacionales como Edson Oscanoa, Eduardo Begazo, Fernando Barrios Ipenza, Giuliana Wiese, Max Iglesias y Rubén Sánchez, así como a conferencistas internacionales como Alejo Acosta, de Colombia; Erick Jurgensen, de Bolivia; y Pedro Eloy, de México.
La diversidad de perfiles profesionales permitió acercarnos a diferentes perspectivas sobre el liderazgo, la gestión empresarial, la innovación, las finanzas, el emprendimiento y la transformación digital. Más allá de los conocimientos técnicos, el valor de estas jornadas estuvo en relacionar los conceptos que estudiamos en la universidad con los desafíos que enfrentan las organizaciones. Reflexionamos sobre la necesidad de adaptarnos a los cambios tecnológicos, desarrollar pensamiento estratégico, fortalecer nuestras habilidades de comunicación y comprender que el liderazgo exige tanto preparación profesional como calidad humana.
También reconocimos que la inteligencia artificial representa nuevas oportunidades para mejorar la productividad y transformar los procesos organizacionales, pero que su aplicación requiere criterio, responsabilidad y capacidad de adaptación. Las experiencias empresariales compartidas durante el congreso reforzaron una enseñanza: la formación de un administrador no termina en los libros; se fortalece cuando conoce la realidad, escucha diferentes perspectivas y aprende a convertir los conocimientos en decisiones.
Juan Carlos Morales Cabrera: aprender de la experiencia de quien decidió emprender
Uno de los momentos que recordamos especialmente fue la oportunidad de escuchar y conocer a Juan Carlos Morales Cabrera, fundador y CEO de Diario EP - Grupo EP, quien participó como ponente durante el congreso. Su intervención estuvo enfocada en compartir su trayectoria empresarial, los desafíos que enfrentó y las decisiones que contribuyeron a construir su camino en el sector de las comunicaciones.
Durante su exposición, relató parte de su experiencia profesional vinculada a Diario El Pueblo y el proceso que posteriormente lo llevó a emprender con Diario EP, un proyecto que nació en diciembre de 2020 y que apuesta por las oportunidades de la comunicación digital. Escuchar su historia nos permitió comprender que detrás de una iniciativa empresarial existen momentos de incertidumbre, errores, decisiones difíciles y aprendizajes constantes.
Su experiencia nos invitó a reflexionar sobre la importancia de mantener una visión de futuro, identificar oportunidades y tener la determinación de desarrollar nuevas ideas, incluso cuando el camino no resulta sencillo. Sin embargo, lo más valioso no fue únicamente escuchar su ponencia, sino también tener la oportunidad de conversar personalmente con él.
A través de este acercamiento pudimos intercambiar ideas sobre nuestra experiencia académica y conocer su disposición para mantener vínculos con estudiantes e instituciones, así como explorar futuras posibilidades de colaboración, difusión de actividades educativas e intercambio de conocimientos. Este encuentro nos dejó una reflexión especial: muchas veces admiramos las trayectorias de grandes profesionales desde lejos, sin imaginar que una conversación puede convertirse en una oportunidad para aprender de ellos y establecer nuevas relaciones. Las conexiones más valiosas no siempre surgen de reuniones planificadas; en ocasiones comienzan con una pregunta, una conversación sincera y la disposición de escuchar.

Más allá de las conferencias: construir relaciones y descubrir oportunidades
El CONEA Arequipa 2026 también ofreció espacios orientados al acercamiento entre estudiantes y el sector empresarial, mediante actividades de networking, iniciativas de emprendimiento y propuestas vinculadas con la empleabilidad. Estas oportunidades nos hicieron reflexionar sobre la importancia de participar activamente en eventos académicos y profesionales, no solo como espectadores, sino como jóvenes interesados en conocer nuevas instituciones, ampliar nuestros horizontes y construir relaciones que contribuyan a nuestra formación.
Durante nuestra estancia, compartir experiencias con estudiantes de otras delegaciones se convirtió en uno de los recuerdos más significativos. Cada persona tenía una historia diferente: algunos buscaban fortalecer sus conocimientos, otros deseaban conocer profesionales de su especialidad y muchos llegaban motivados por la posibilidad de generar nuevas oportunidades para sus proyectos.
En nuestro caso, también tuvimos la oportunidad de compartir nuestra experiencia emprendedora con COFFÉLIX, una iniciativa universitaria que nos permitió participar en las actividades del congreso y continuar aprendiendo sobre el desarrollo de proyectos empresariales. No obstante, más allá de las actividades competitivas, lo que verdaderamente enriqueció nuestra participación fue la posibilidad de interactuar con personas que compartían el entusiasmo por aprender y crecer profesionalmente.
Comprendimos que una buena formación académica debe complementarse con habilidades sociales, capacidad para trabajar en equipo, iniciativa y disposición para aprender de otras personas. Asimismo, conocer las experiencias de diferentes instituciones educativas nos permitió reconocer la importancia de seguir promoviendo actividades de integración interuniversitaria que contribuyan a fortalecer la formación de las próximas generaciones de profesionales.
Arequipa: un escenario de integración académica, cultural y humana
Otro aspecto que hizo especial esta experiencia fue la oportunidad de conocer y disfrutar Arequipa, una ciudad cuya historia, arquitectura, tradiciones y riqueza cultural acompañaron nuestra participación en el congreso. Más allá de ser sede de las actividades académicas, la Ciudad Blanca se convirtió en un punto de encuentro para jóvenes provenientes de diferentes lugares del país. Las conversaciones entre delegaciones, los momentos compartidos fuera de las conferencias y el intercambio de experiencias contribuyeron a crear un ambiente de integración que fortaleció nuestra percepción sobre el valor de estos encuentros nacionales.
Aprendimos que viajar con un propósito académico también significa conocer otras realidades, valorar la diversidad cultural del Perú y desarrollar una visión más amplia del entorno en el que nos desenvolveremos profesionalmente. En este sentido, el CONEA representó mucho más que una programación de conferencias. Fue una oportunidad para reconocer que el conocimiento, la cultura y las relaciones humanas forman parte de una misma experiencia de formación.

Una experiencia que deja aprendizajes para el futuro
Con el transcurso de las jornadas, cada conferencia, encuentro y conversación fue sumando enseñanzas que hoy forman parte de nuestra experiencia universitaria. Llegamos a Arequipa motivados por la posibilidad de escuchar a reconocidos profesionales y ampliar nuestros conocimientos. Sin embargo, descubrimos que los aprendizajes más importantes también podían encontrarse en una conversación con un empresario, en el intercambio de ideas con estudiantes de otra universidad o en las reflexiones que surgían después de cada ponencia.
Nos llevamos nuevas perspectivas sobre el liderazgo, la innovación, la gestión empresarial y los desafíos que plantea la transformación tecnológica. Pero, sobre todo, reafirmamos la importancia de seguir preparándonos, atrevernos a buscar nuevas oportunidades y comprender que nuestro crecimiento profesional depende también de la iniciativa que tengamos para aprender de los demás. Como integrantes de la Universidad de Ciencias y Humanidades, valoramos la oportunidad de representar a nuestra institución y participar en un encuentro que promueve la integración, el intercambio académico y la formación de futuros líderes.
Asimismo, reconocemos el esfuerzo de los organizadores, ponentes, instituciones y profesionales que contribuyeron a crear un espacio donde los estudiantes pudimos acercarnos a experiencias reales del mundo empresarial. Nuestra participación en el CONEA Arequipa 2026 nos deja una convicción: los congresos no deben convertirse únicamente en experiencias que terminan con una fotografía o un certificado, sino en puntos de partida para seguir construyendo conocimientos, relaciones y oportunidades.
Porque el verdadero valor de un encuentro académico no está solamente en lo que escuchamos durante sus conferencias, sino en las ideas que llevamos a la práctica, en los contactos que mantenemos y en los nuevos objetivos que nos motivamos a alcanzar. Nos llevamos de Arequipa mucho más que conocimientos: nuevas amistades, experiencias compartidas, conexiones profesionales y la certeza de que aprender de otras personas es una de las mejores formas de crecer.
Y
esa es, sin duda, una de las enseñanzas más importantes que nos deja el CONEA
2026: el futuro profesional no se
construye únicamente dentro de las aulas, sino también con cada oportunidad que
nos atrevemos a descubrir fuera de ellas.




