Novela Arequipeña: «Quimera»
28 de marzo de 2017

El abogado arequipeño Ramírez Rosado publicó su primera novela, “El sueño del sauce” en 2012; solo tres años más tarde publicó la segunda, “Quimera” (2015) en la misma editorial que la anterior, Alonia Editores. Entre una y otra, sin embargo, un cambio sustancial se produjo en el autor.
Si la primera novela de Ramírez adolecía de un desajuste estructural, entre la extensión de un cuento y la de una novela corta sin ser ninguno, entre el tremendismo de las drogas y la perdición y la falta de ajuste de una prosa que mostraba impericia, “Quimera” revela dos cosas por lo menos: una vocación que persiste, corrige, mejora sus obras; y una concepción más literaria del esquema de una intriga.

La novela narra la vida atribulada de amores, deseos sexuales y aventuras aduaneras en la frontera norte del país, de un arequipeño, abogado él, como el anterior protagonista de Ramírez, que todavía fuma mariguana como parte de su goce adolescente. Saltando de una cama a otra pero asolado siempre por la frustración, “Characato”, como lo llaman sus compañeros de vigilancia, se enreda al final con una prostituta joven que lo engaña y lo enfrenta con el marido celoso, quien lo amenaza de muerte en los últimos capítulos y crea una tensión que la novela, enfrascada hasta aquí con reflexiones existenciales, a la manera del “Trópico de Capricornio”, de Miller, empujaba con languidez.
Las oposiciones violentas entre la descomposición de los pueblos limítrofes, la corrupción del aparato aduanero y la hipersexualidad de las mujeres tumbesinas, contra el paraíso de orden y progreso que representa Guayaquil, al otro lado de la frontera, al final, disminuyen la verosimilitud de la novela, pero aun así, la sostienen las páginas bien escritas, algunas reflexiones sensibles del protagonista-narrador, y en varias páginas descripciones sugestivas y diálogos perfectos.
“Muy bien trabajada, en un lenguaje dosificado, ameno y técnico, esta novela merece leerse” comenta Yuri Vásquez en la contraportada de “Quimera”. Solo queda añadir que la lectura de esta novela despierta en el lector, al menos el que sigue el desarrollo de la narrativa arequipeña, la expectativa de una próxima que, por la línea de progreso, promete más.
(Sugerimos al lector no prestarle atención a la carátula, que con su simpleza romántica no da ninguna idea del contenido, lo desmerece. Problema de las editoriales informales arequipeñas). (WD).
Leer comentarios