Pese a pandemia los jóvenes no pierden interés por estudiar

La pandemia no ha sido impedimento para que jóvenes arequipeños quieran continuar con sus estudios.
En los últimos años ha sido notorio el interés de los jóvenes de Arequipa por estudiar y sus ganas de superación. En la última convocatoria para Beca 18, se presentaron más de 8 mil a nivel nacional, y de Arequipa son mil 511 que buscan ayuda para poder estudiar una carrera.
La pandemia ha sido una motivación para que los jóvenes arequipeños potencien sus ganas de salir adelante y superarse. Desde el año 2012 a la actualidad, en la región mil 580 estudiantes fueron beneficiados con becas del Programa Nacional de Becas (PRONABEC).
Actualmente en Arequipa hay 981 becarios, de los cuales 428 son de Beca 18 y 414 en Beca Permanencia Talento Universidad Pública. Se ubica entre las cuatro regiones con mayor número de becarios.
Beca 18, es integral, por lo tanto cubre los gastos del costo de examen o carpeta de admisión; matrícula y pensión de estudio; idioma inglés para estudios universitarios; una laptop; útiles de escritorio; movilidad local y alimentación; alojamiento, cuando corresponda; costos administrativos de Grado y/o Titulación; transporte interprovincial, si es necesario; tutoría en las modalidades señaladas y otros servicios.
Beca Permanencia Talento Universidad Pública, es para los estudiantes con alto rendimiento, es decir, que pertenezcan como mínimo al medio superior. Cubre alimentación, movilidad local y útiles de escritorio.
Marco Gonzáles, director de PRONABEC en Arequipa, precisó que para ser becario en cualquiera de las modalidades, hay dos condiciones básicas, que sean calificados vulnerables o en pobreza extrema y que tengan alto rendimiento académico, lo cual es evaluado rigurosamente.
Las becas que ofrecen en Arequipa y a nivel nacional son: Beca 18, Beca Permanente Talento Universidad Pública, Beca Presidente, Beca Hijos de Docentes, Beca Talento Escolar, Beca Deporte Escolar, Beca Traslado y otras. Los convenios se hacen con universidades licenciadas y con institutos certificados.
TESTIMONIOS
A continuación compartimos los testimonios de tres estudiantes de la Universidad Nacional San Agustín que obtuvieron calificar para Beca Permanente Talento Universidad Pública.
ALEXANDRA UYEN, pertenece a los primeros puestos de la escuela de Ingeniería de Materiales. Ingresó a la Universidad Nacional de San Agustín en el año 2017.
“Soy de la ciudad de Arequipa y durante el primer año y medio de mis estudios, yo solventaba mis gastos con ayuda de mis abuelos y tíos maternos, ya que mi madre no tenía muchos ingresos y mi padre no nos brindaba la pensión de alimentos”, sostiene la joven.
Un día culminando el tercer semestre en mi salón de clases recibimos la visita de Pronabec, donde vi una oportunidad para poder solventar mis gastos y no tener problemas con mis familiares. Es así como obtuve la beca y ahora mis gastos son cubiertos por ellos, agregó.
De acá 5 años más me veo culminando una maestría, y laborando en una empresa de prestigio y en unos 10 años más espero poder estar iniciando la creación de mi propia fábrica, dijo la futura ingeniera.
ROSA ORDUÑA, nació en Lima, hace 23 años, pero llegó a Arequipa con toda su familia por motivos de trabajo de su papá, hace 14 años.
“Creo que desde que tuve 10 años aproximadamente quise estudiar medicina. Considero que es una profesión bastante activa, donde es posible ayudar a otras personas de una forma más directa”, dijo la universitaria.
«No tengo familiares, ni conocidos médicos, lo poco que sabía de la carrera era de lo que investigaba en internet o lo que veía que hacían los médicos cuando yo iba a los hospitales por algún motivo», contó la futura médico.
En tercer grado de secundaria, mis papás me aconsejaron entrar a la academia para complementar mi preparación para la universidad. Honestamente, no me agradó mucho la idea, lo veía como un cambio y tenía cierto temor. Sin embargo, al final decidí entrar a la academia. Y así fue, me preparé parte de mi tercer año y todo el cuarto año de secundaria. Fue poco más de un año pesado, comía rápido y llegaba en la noche a mi casa, pero me terminé acostumbrando, recordó Rosa.
En cuarto año postulé por primera vez, pero no ingresé. Este fue mi primer golpe o fracaso. A inicios de quinto año de secundaria, postulé por segunda vez, pero no obtuve vacante. Después de esto, decidí ya no ir a la academia en quinto, hablé con mis papás y así fue ese año, recordó la becaria.
Al terminar el quinto año de secundaria, obtuve el diploma de honor de primer puesto en el colegio, lo cual me permitió dar el examen de extraordinarios. Este examen se daba en marzo del siguiente año, por lo que me preparé todo enero y febrero. Postulé, pero tampoco ingresé, me quedé por milésimas. Al ser extraordinario, puedes tener la opción de elegir alguna de las carreras con vacantes libres, como fui una de las primeras en elegir, elegí Ciencias de la Nutrición. Separé matrícula y nuevamente me presenté al examen de admisión, que fue el primer Ceprunsa de ese año, saqué más de 90 puntos, pero no fue suficiente, recordó.
Me sentí triste, pero después de esto, me preparé para el siguiente examen, me esforcé más, después de un año de preparación, finalmente ingresé a medicina, en el noveno puesto y en la quinta oportunidad, relató la estudiante.
“Cuando terminé el primer año y me enteré que saqué el primer puesto, no lo creía, pero entendí que tantas noches sin dormir habían dado resultado. Sabiendo esto, sentí que era un reto para mí mantenerme así, y eso es lo que trato de hacer hasta ahora”, anotó.
Ella consideró necesario obtener una beca, para ayudar mis gastos y a mis padres. El año pasado se presentó la oportunidad de postular a la beca de permanencia, se presentó y la obtuvo.
Ya estoy en sexto año y ya por terminar mi carrera. El próximo año me toca realizar el internado y por ahora me estoy preparando porque me gustaría postular a un hospital de Essalud, dice muy entusiasta. De acá a 5 años, espero poder estar realizando mi especialidad de la mejor manera posible; y de acá a 10 años, si Dios me lo permite, espero poder tener una familia y ejercer mi profesión plenamente, asegura muy convencida la futura médico.
RONAL ARO, actualmente curso el 7° semestre de la carrera de Ingeniería Civil en la UNSA.
Nació en Puno, sin embargo, vive en Camaná desde muy pequeño, siempre fue un muchacho muy disciplinado y estudioso, Destacó en el colegio, siendo primer puesto y participando en diferentes concursos de matemática llegando hasta la etapa Regional.
Ingresó a la universidad por la modalidad extraordinaria. Su motivación siempre fueron sus padres.
Refiere, que durante el primer semestre del año, pensé varias veces suspender mi matrícula porque las carencias económicas estaban a la orden del día, vivo alquilado en Arequipa y más los gastos de alimentación, era complicado mantenerse, el esfuerzo que hacían mis padres era digno de sacarse el sombrero, cada vez estaba más convencido en no continuar el siguiente semestre y no afectar económicamente a mi familia. Pero gracias a Dios se me presentó la oportunidad de postular a la beca permanencia y la obtuve, gracias a eso actualmente soy primer puesto, pero más que ello un estudiante competente.
«Luego de obtener la beca mi calidad de vida cambió, tenía los recursos para seguir estudiando y no volver a pasar hambre», subrayó.
En unos años me veo como un profesional competente en el mercado laboral, reconocido por su calidad como profesional y con un buen prestigio, concluyó.
Leer comentarios