Arequipa

“Picante” Día de San Valentín con concurso de rocoteros en la Plaza de Armas

15 de febrero de 2018
“Picante” Día de San Valentín con concurso de rocoteros en la Plaza de Armas

Francisco Leonardo Imeito es más Leo que Pancho, porque para comer seis rocotos hay que ser muy bravo y dejarse de vainas. Hay que comportarse como un felino y morder, morder y seguir mordiendo hasta que le digan: ¡Ya, basta!¡Ganaste! 

Proveniente de Cono Norte, este arequipeño viajó casi una hora en el transporte público, acompañado por sus hijos Ximena y Brayan, los frutos de su amor, para cumplirle una promesa hecha a su esposa Marcia Huanca, a quien le dijo antes de salir: “Mi amor voy a ganar por ti”. 
Su hazaña sucedió en el Día de los Enamorados, un día nublado y de globos en forma de corazones andantes por las calles. “Le dije a mi esposa que iba a ganar, creo que no me creyó”, expresó Imeito mientras levantaba los brazos al público que lo alababa en la Plaza Mayor como a un gladiador, como a un sobreviviente de los filos del ardor y del picante del rocoto. 
“La idea era demostrar que los arequipeños aman al estilo picante, con rocoto, un verdadero amor, fresco, suave, con picor y mucho dolor como el verdadero amor”, dijo mientras reía, el subgerente de Educación y Cultura de la Municipalidad Provincial de Arequipa, Luis Zevallos, quien fue el gestor y coordinador de un evento que sorprendió a muchos y causó admiración en otros. 
La primera competencia de consumo de rocotos se desarrolló al mediodía frente al Portal de Flores, más de cincuenta rocotos en una bandeja, siete concursantes y más de 200  miradas. Cada uno de los participantes dijo que era impulsado por el amor, por cumplirle a su otra media naranja una promesa. Es el caso de Flor Montoya, quien junto a su pareja Juan, decidieron participar en el concurso. Ambos enamorados hace tres años, leyeron en los diarios de la ciudad sobre el concurso. Después de leer la nota periodística se dijeron: ¡Podemos hacerlo! 
“Siempre comemos rocoto, en todas las comidas y decidimos venir solo para probarnos, para estar juntos una vez más en una nueva y loca aventura”, dijo Montoya entre aspiraciones profundas, mientras veía a su pareja tomar leche de vaca, casi ahogándose y con desesperación, acción producto del picor. Ellos fueron los primeros en tirar la toalla. Luego fueron otros hasta que quedaron solo dos en carrera, Imeito y Jhonatan Arapa. Finalmente ganó el “León boca de fuego”, apodado así por algunos asistentes. “Podría seguir comiendo rocotos, lo podría hacer”, expresó Imeito mientras cogía un rocoto de la mesa y volvía a engullir la hortaliza picosa. “El premio se lo dedicó a mi esposa, es para ella y para mis hijos”, dijo mientras se despedía de la gente. Un televisor fue su presea, un electrodoméstico que estará seguramente colocado en los próximos días en algún lugar de la casa, un objeto que le recordará que la mañana del 14 de febrero del 2018, cumplió una promesa de amor. 
 
LA FLOR QUE COGÍ
Globos, ambulantes y compra de flores en la ciudad se observó en el Día del amor. Comerciantes informales vendieron rosas, osos de peluche y chocolates en las vías del Centro Histórico. Cada presente en un costo de cinco a 20 soles dependiendo del tipo de regalo. Globos transparentes con pequeñas luces led y cajas de chocolates con la palabra “Te Amo” se ofertaron a vista y paciencia de toda autoridad. En un panorama más formal, los puestos de venta del mercado San Camilo, fueron visitados más que otros días. “Aunque ahora no se vende como otros años, hay ventas, no como esperábamos, porque antes parece que eran más románticos pero hay ventas”, dijo la María Veliz, comerciante de flores del tradicional mercado. Algunos como  Andrés Prado visitaron la sección de flores para comprar un presente a su esposa y demostrarle que la ama. “Le gustan las rosas. Y quiero decirle con este ramo que es mi vida y mi todo”, expresó. En otros casos como Nohelia Ríos, el regalo fue para su mamá. “Las flores son para la persona más especial en mi vida, mi mamá Celia. Ella es mi vida, te quiero mamá”, dijo la joven. Así se celebró este día en la Ciudad Blanca, que también fue por un día la «Ciudad del amor».
 
CORAZONES PARA CIEN
El Programa para la Atención y Participación Juvenil de Instituto Peruano de Paternidad Responsable (Inppares), liderado por Danaey Palo, regaló rosas a personajes de la ciudad en el Día de los Enamorados. La actividad, realizada por décimo segunda vez bajo el lema “Amor sí, violencia no”, se realizó en la Biblioteca Mario Vargas Llosa y la actividad, tuvo según la organizadora de este evento realizar un llamado de conciencia, participación y acción en temas de prevención de violencia generada en contra de la mujer. 
“Esta reunión tuvo como objetivo sensibilizar a las autoridades respecto a un tema puntual, la violencia contra las mujeres. Este año decidimos tomar este tema debido a las alarmantes cifras registradas a la fecha. Y estamos muy contentos de haber tenido la participación de una serie de autoridades”, declaró la joven. 
En la actividad participó el Defensor del Pueblo, Ángel Manrique; el alcalde de Alto Selva Alegre, Omar Candía, el gerente regional de Salud, Gustavo Rondón y el gerente regional de Educación, Guido Rospigliosi.
“En el 2017 se registraron 12 feminicidios y eso es alarmante, en violencia sexual a niños estamos en el quinto lugar, adolescentes abusadas de cero a 17 años”, advirtió Palo, quien agregó que el grupo institucional promueve acciones de prevención y exhortos a los entes a cargo de proteger a la mujer y sancionar al sujeto agresor. La actividad se realizó de manera simultáneo en las regiones de Tacna, Chiclayo y Lima. 
 
DATO
San Valentín no solo llenó corazones, también llenó hoteles. Según Raúl, un cuartelero del hotel “Leticia” de la calle Deán Valdivia, el Día del amor es una fecha en la que no duerme, el timbre de atención suena toda la noche. “Nos visitan bastantes, pero solo por una hora o dos máximo”, confesó.
 
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