¿Te levantas con dolor de espalda? No culpes al colchón

El descanso, los hábitos y la calidad del sueño también pueden influir.
Cuando una persona despierta repetidamente con dolor de espalda, el colchón puede ser uno de los factores a considerar, pero no necesariamente el único. La calidad de sueño, los hábitos de descanso y la propia relación entre sueño y dolor también pueden influir.
Después de una jornada de trabajo, muchas personas llegan a casa con molestias en el cuello, hombros o espalda y esperan que dormir sea suficiente para despertar mejor. Sin embargo, cuando el dolor aparece con frecuencia al levantarse o interrumpe el descanso durante la noche, puede existir una relación más compleja entre sueño y dolor que merece atención.
CUANDO EL DOLOR Y EL SUEÑO ENTRAN EN UN CÍRCULO DÍFICIL DE ROMPER
La evidencia científica actual señala que esta relación puede funcionar en ambas direcciones: los problemas de sueño pueden aumentar el riesgo de desarrollar o mantener dolor musculoesquelético, mientras que el dolor también puede dificultar el descanso. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 en la revista científica Pain, que analizó 16 artículos y un total de 116 746 participantes, encontró que los problemas de sueño se asociaban con un mayor riesgo posterior de desarrollar dolor musculoesquelético crónico.
Esto ayuda a entender por qué algunas personas pueden entrar en un círculo difícil de romper: me duele la espalda, duermo peor; duermo peor y al día siguiente puedo percibir el dolor con mayor intensidad.
Para los adultos, la recomendación general de la American Academy of Sleep Medicine es dormir siete horas o más por noche de manera regular, aunque las necesidades individuales pueden variar.
¿TU COLCHÓN TE AYUDA A DESCANSAR O TRABAJA EN CONTRA DE TU ESPALDA?
No existe un colchón universalmente perfecto ni una única postura que todas las personas deban adoptar. Sin embargo, las investigaciones disponibles han encontrado resultados favorables para superficies de firmeza media en personas con dolor lumbar, aunque las características individuales siguen siendo importantes. Una revisión reciente de la literatura también encontró que los colchones de firmeza media son, en términos generales, la recomendación con mayor respaldo para adultos con dolor lumbar inespecífico o rigidez al despertar.
EL DESCANSO NO ES UNA PAUSA: ES PARTE DE LA RECUPERACIÓN
Cuidar la columna no consiste únicamente en levantar correctamente una carga, cuidar el puesto de trabajo o realizar actividad física. La recuperación también forma parte del cuidado musculoesquelético.
Si el dolor de cuello, espalda o zona lumbar se repite, interfiere con el descanso o limita las actividades cotidianas, no debería convertirse en algo que simplemente se aprende a soportar. Una evaluación profesional puede ayudar a identificar los factores que están contribuyendo al problema y determinar el manejo más adecuado. La atención quiropráctica puede ser una de las opciones profesionales a considerar dentro del abordaje de determinadas molestias musculoesqueléticas, de acuerdo con la evaluación individual.
Dormir no es perder tiempo: es parte de la recuperación. Escuchar las señales del cuerpo y atenderlas oportunamente puede ser un paso importante para cuidar la salud de la columna y mantener una mejor calidad de vida.
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