Arequipa

Zegarra insiste en viaducto Salaverry y pone barreras al «Club de la Construcción»

19 de marzo de 2018
Zegarra insiste en viaducto Salaverry y pone barreras al «Club de la Construcción»
Como una muralla china, la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) pondrá candados en contra del «Club de la Construcción». Para la nueva licitación del proyecto del Viaducto Salaverry colocará algunas barreras que no permitirán participar a las empresas cuestionadas por presuntos pagos a políticos a cambio de obras.
Así lo informó el alcalde provincial, Alfredo Zegarra Tejada, quien agregó que  en los términos de referencia de la licitación se solicitará expresamente  que ninguna empresa investigada por presunta corrupción pueda competir en el proceso.
“Ninguna (empresa será beneficiada), nosotros tenemos manos limpias. Vamos a colocar en las bases que ninguna de las empresas cuestionadas o investigadas puedan participar”, añadió. 
El Viaducto Salaverry, que se pretende su construcción en la zona de amortiguamiento del Centro Histórico, está valorizado en S/ 83 millones. El monto es financiado por el Ejecutivo nacional. La licitación para su ejecución fue anulada en noviembre del año pasado, justo cuando estaba a punto de iniciarse las obras.
La MPA suscribió un contrato con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para que esta sea la encargada de elegir al consorcio ganador. Sin embargo, la Contraloría observó que no se podía dar la responsabilidad a una entidad internacional y a la comuna no le quedó otra alternativa que cancelar el proceso. 
A esto se suma que los colegios profesionales de Ingenieros y Arquitectos presentaron observaciones al proyecto, como la traza con curvas peligrosas y que la vía no sería tan efectiva al momento de solucionar el problema del transporte. Se debe informar también que hubo vecinos de Vallecito que se opusieron al viaducto.
“Hemos tenido la oposición de muchísima gente por intereses personales. Lógico que hubo retraso porque estuvimos solos contra el mundo, peleándome por hacer una obra gigante para Arequipa. Lima tiene cantidad de subterráneos y nosotros vamos a tener uno y mucha gente se opuso simplemente por intereses personales o políticos”, dijo el burgomaestre, quien calificó estas críticas como un boicot en su contra.
Zegarra Tejada precisó que esta semana  informará cuándo se lanzará la convocatoria para el proceso de licitación (sin contar con la OIM) y para el inicio y término de las obras. Advirtió que levantaron las observaciones de los colegios profesionales y se vienen saneando algunos detalles. “No retrasan al alcalde, retrasan a Arequipa”, enfatizó.
Lo más probable es que esta obra culmine recién el 2019. Inicialmente debió estar lista para agosto de este año, pero por los inconvenientes expuestos se dilatará más tiempo. Sin embargo, todavía resiste la oposición a la misma que se evidenciará en los próximos días.
En tanto, siguen paralizadas las obras de construcción del intercambio del Óvalo de los Bomberos. Los obreros exigen que la MPA reincorpore a los trabajadores que fueron despedidos. El alcalde criticó esta actitud refiriendo que responde a intereses políticos y respaldados por candidatos, para perjudicar su gestión y su futura campaña.
 
¿Qué es el Club de la Construcción?
El denominado “Club de la Construcción” operó en el Perú desde el 2011 hasta el 2014, durante el gobierno de Ollanta Humala.
En este caso la Fiscalía Anticorrupción investiga la presunta concertación ilícita de empresas constructoras para repartirse obras adjudicadas por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, acciones que habría incluido el pago de coimas.
el “Club de la Construcción” estuvo conformado por tres componentes específicos, con roles distribuidos.
De acuerdo al Ministerio Público, el primer componente estuvo integrado por empresas privadas: “Obrainsa, Málaga, Cosapi, GYM, ICCGSA, JOHE SA, Grupo Plaza, Constructora San Marín, OAS, Andrade Gutiérrez, Mota-Engil, Queiroz Galvao y HyH Casa”, las que acordaban “entre ellas cuál sería la empresa que sería beneficiada en la buena pro, realizando una pre-relación”. Estas habrían acordado “pagar el 2,92% de la obra que era adjudicada”.
El segundo y tercer factor fueron el empresario Rodolfo Prialé y el ex asesor del Viceministerio de Transportes, Carlos García, respectivamente.
Prialé estaba encargado de “representar al grupo de empresas integrantes del ‘club’, frente al funcionario público (Carlos García), recibir la pre-relación y entregársela a García para que este se encargue de que se ejecute dentro del MTC, y recabar de la empresa ganadora la comisión”. En tanto, García “se encargaba de operativizar dentro del MTC el otorgamiento de la buena pro a favor de la empresa que había sido previamente acordada”.
 
 
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