Arequipa es la ciudad donde se cometen más arboricidios

Especialista refiere que en la ciudad se comete una “poda irracional de árboles”. Los principales responsables son los municipios, cuyo personal, sin preparación en ello, mutilan continuamente estas especies y reducen a su tercera parte la vida de las mismas. En Arequipa para palear contaminación se necesita al menos 7 millones de árboles, pero no llegamos ni al millón.
Arequipa necesita de por lo menos 7 millones de árboles para mejorar su calidad de aire y reducir sus abrumadores índices de contaminación. Sin embargo, a la fecha, estas especies no sobrepasan el millón de ejemplares.
La situación es clara, la Organización Mundial de la Salud señala que para que una persona pueda respirar aire puro requiere tener alrededor al menos 7 árboles. En la Ciudad Blanca se tiene en promedio 0.1 árboles por habitante.
“En Arequipa nos estamos asfixiando por el exceso de contaminación y déficit de árboles”, recuerda el ingeniero agrónomo, Jesús Revilla Mares.
Revilla Mares lleva 30 años inmerso en la agronomía y el mundo forestal. Trabajó varios años en el proyecto ARMA y en la agencia Agraria de Vítor. En ese sentido, el especialista advierte que Arequipa es la ciudad, donde se cometen más arboricidios del país. Los principales responsables son los municipios distritales y el Provincial.
PODA IRRACIONAL
El especialista recuerda que a la falta de árboles en Arequipa, la poda irracional de estos se ha convertido en un problema que agrava la contaminación ambiental. Y es que, los árboles dan oxígeno. Sin ellos la contaminación se eleva.
Revilla remarca que esta situación es producto de la falta de personal adecuado, sobre todo en las comunas distritales, a cargo de las áreas de Parques y Jardines que según, el ingeniero agrónomo, “mutilan” árboles por falta de conocimiento en poda.
La poda consiste en cortar o eliminar las ramas superfluas de los árboles, respetando su forma particular (porte). El podador debe mantener la silueta característica de cada especie forestal, sin caer en excesos que mutilan, deforman y debilitan el árbol, desequilibrándolo, y atentando contra el medio ambiente. “La poda se deba dar para quitar las ramas secas, enfermas, torcidas o muertas. De lo contrario, no tendría por qué darse”, señala.
Para realizar esta actividad, explica, se debe considerar aspectos clave. Por ejemplo, la poda nunca debería realizarse en estaciones como primavera y verano. En estas épocas la savia, que viene a ser el alimento del árbol se encuentra concentrada en la parte superior de este. Si el mismo es podado, pierde nutrientes y este se debilita restándole años de vida.
“A partir de la segunda quincena de mayo, cuando la savia se encuentra en niveles bajos, es cuando se debe realizar la poda. Sin embargo, en la ciudad, los municipios envían al personal de parques y jardines a hacerlo en cualquier época del año. Eso es una irresponsabilidad”, lamenta.
Refiere que realizar una poda inadecuada o mutilar un árbol, reduce la vida útil de un árbol a su tercera parte. Además, si en el corte se poda la rama “dominante”, la principal, lo más probable es que se dañe la forma del mismo.
“La copa no crecerá con su silueta original y se dará paso a los que conocemos como escoba de bruja, se tendrá un árbol deforme. Además su crecimiento y regeneración podría tardar entre 1 año y un año y medio”, comenta.
En Arequipa, la especie principal en parques y vía pública es el fresno. Con un correcto cuidado y poda moderada la especie puede llegar a vivir más de 100 años. Empero, debido al descuido de las autoridades, su tiempo promedio apenas pasa los 30 años.
En ese sentido, Revilla pide que las comunas que contraten profesionales adecuados que instruya al personal encargado del cuidado de los árboles, es decir ingenieros forestales o agrónomos. Y es que, estos podrán dar pautas para evitar más arboricidios y mutilaciones.
Señala que ante la carencia de expertos se olvida pautas clave a la hora de podar. Por ejemplo, que se debe aplicar un compuesto sobre las ramas cortadas, el denominado mastic, una preparación que contiene goma, brea, aceite de Lino y alcohol, que evitará que el árbol pierda nutrientes. «Algo tan simple por falta de profesionales adecuados no se cumple y ello no debería pasar», finaliza Revilla.
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