Arequipa: Las lluvias históricas

Por: Mariela Zuni M.
En una recopilación de crónicas pasadas realizada por Javier Cornejo, en su tesis «Probabilidad de Ocurrencia y Peligrosidad de Fuertes Precipitaciones en la Ciudad de Arequipa», nos remonta al año 1961, durante los meses de enero y febrero las lluvias dejaron cuantiosos daños materiales y personales. Ese verano un varón perdió la vida al ser sepultado por el derrumbe de la pared de sillar de su vivienda.
Además, por las lluvias, el caudal del río Chili aumentó a 27,381 litros por segundo. Ello a pesar del cierre de las compuertas de la represa El Frayle, ya que el volumen de las aguas determinó las continuas descargas de las torrenteras de dicho río.
El 11 de febrero de ese mismo año la Ciudad Blanca soportó una tormenta eléctrica de gran magnitud acompañada de una violenta lluvia, lo que causó el ingreso de las torrenteras, el incremento del caudal del río Chili, inundaciones de cientos de viviendas cercanas a los bordes.
En el distrito de Characato canales de regadío quedaron destruidos, las viviendas rústicas terminaron inundadas y los campos de cultivo fueron dañados. La torrentera de San lázaro hizo un ingreso violento.
En el período lluvioso del año 1967 también marcó la vida de los arequipeños. Fue precisamente el 02 de febrero, que a raíz de las precipitaciones intensas las torrenteras de la ciudad hicieron su entrada inundando las viviendas de la parte baja. También, se registró la interrupción del servicio eléctrico.
Siete días después la caída de un huaico cortó el suministro de agua en la Planta N° 4 de la Central Eléctrica, hecho que dejó en tinieblas a toda la ciudad. Los cultivos se perdieron por la constante lluvia.
En 1972, el desborde de las torrenteras ocasionó graves daños en diversas urbanizaciones. El agua en la torrentera de San Lázaro alcanzó una altura de ocho metros, mientras que en la periferia de la ciudad las quebradas se activaron.
El 08 de febrero del año 1989, la estación Climática de Characato registró una precipitación de 37.7 litros por metro cuadrado, que genero la crecida del caudal del río Chili que terminó por desbordarse. En el valle de Chilina la entrada de una torrentera cobró una vida, y en la planta de La Tomilla el ingreso de arena dejó por 20 días sin el servicio de agua a los habitantes.
Una declaratoria de emergencia por 30 días fue el rezago de una torrencial lluvia ocurrida el 08 de febrero del año 2013 en Arequipa, cuando el Servicio Nacional de Meteorología (Senamhi) señaló que la precipitación acumulada fue de 123 litros por metro cuadrado, una cifra jamás registrada en esta jurisdicción.
La histórica precipitación se prolongó por casi cinco horas, lo que provocó el ingreso de las torrenteras y quebradas de la ciudad. Producto de ello cuatro personas fallecieron, dos varones y dos mujeres. También, cientos de familias quedaron afectadas luego que las calles se convirtieron en torrenciales ríos.
ESTUDIO
Según el estudio «Inundaciones en la localidad de Arequipa ocasionadas por el ingreso de las torrenteras», elaborado por los especialistas Jaime Fuse Fernández-Dávila, Alfredo Benites Montufar y Roberto Kosaca Masuno, se identificó seis cauces peligrosos en Arequipa.
La ribera izquierda: torrentera de Polanco donde se han instalado dos asentamientos humanos, Independencia y Pampas de Polanco. Se ubica inmediatamente al norte de la torrentera de San Lázaro, la cual se origina en la quebrada del mismo nombre y desemboca en el río Chili a la altura del puente Grau.
Torrentera de Miraflores, conocida como la Tercera Torrentera. La Cuarta Torrentera o Mariano Melgar, que ingresa al río Chili a la altura del Cuartel Arias Aragüez en Tingo. La torrentera de Paucarpata, que desemboca en el río Socabaya entre Bellapampa y Huasacache.
Y por último la torrentera de Zamácola o Primera Torrentera que se origina en la quebrada Piedraypicho, es la única que desemboca en la margen derecha del río Chili en las cercanías del puente de la Variante de Uchumayo. Tiene tres ramales: Pastoraiz, Gamarra y El Azufral, este último se une a las quebradas de los asentamientos de Villa Paraíso, El Nazareno y Alto Cayma, y ambos se unen al de Pastoraiz un poco más debajo de El Azufral.
En este estudio se identificó 82 puntos peligrosos de las torrenteras. Además se debe tomar en cuenta el listado de zonas expuestas a inundaciones como: La parte baja del puente La Chavela, el Terminal Pesquero de El Palomar (afectado el 2013 por el ingreso de la torrentera).
También, el badén La Isla, la calle Internacional, el badén de la Feria El Altiplano, la avenida Los Incas, el badén Bellavista, la avenida Alfonso Ugarte, la avenida Las Peñas, puente Juan Pablo II, Colegio Lord Byron, Señor de la Caña, entre otros.
Como podemos apreciar desde hace varias décadas las precipitaciones pluviales en el verano han causado estragos en la ciudad debido al incremento del caudal del río y el ingreso de las mismas torrenteras, sin embargo, cada año se cuentan más afectados, un hecho que debe ser asumido por la misma población para que evite construir sus viviendas en los cauces de las quebradas.
El Senamhi ya advirtió que durante el próximo mes lloverá con mayor intensidad, lo que podría llevarnos a afrontar situaciones similares a los años pasados, cuando los mayores daños ocurrían los primeros días de febrero.
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