Arequipa no siempre celebró sus aniversarios
16 de agosto de 2017

Hubo un tiempo en que la fundación de la ciudad pasó desapercibida.
No siempre se ha celebrado el aniversario de la Ciudad Blanca como se hace en la actualidad, con una serie de actividades y con la promoción que se da a través de los medios de comunicación. Algunas veces era como un día más en los 365 días del año y así lo demuestran las publicaciones del histórico diario El Deber.
Por ejemplo, en la edición del 15 de agosto de 1917, este aniversario prácticamente pasaba casi desapercibido en medio de anuncios. Solo una crónica hacía referencia a la fecha que hoy es celebrada con sendas publicaciones. Entre esos avisos destaca la nota escrita por el arequipeño Víctor Andrés Belaúnde, difundiendo su profesión y servicios como abogado.
El recordado diario El Deber, llamado “Decano de la prensa del sur”, fue un vespertino católico fundado por monseñor José María Carpenter Aponte y que circuló en Arequipa desde 1890 hasta 1962 y hace tres años fue rescatado y preservado en el Laboratorio de Digitalización de Documentos Históricos del Centro de Estudios Peruanos de la Universidad Católica San Pablo (UCSP).
En la publicación a la que se hace alusión, entre los anuncios de ventas de propiedades, traspaso de burros, la calidad de la cerveza Gunther y noticias del sindicato de zapateros, la celebración del 377 aniversario de Arequipa no mereció ninguna noticia destacada.
En esa edición aparece una breve crónica de la fundación de la Ciudad Blanca, donde se relata y cita las palabras de Loubel, un célebre historiador americano, quien llamaba a Arequipa como la ciudad de estremecimientos volcánicos:
“Hay en el Perú una ciudad notable por la inteligencia y valor de sus hijos, grande por sus rasgos heroicos, aún en medio de todos sus delirios… Continuamente agitada, y a veces rebelde, vencedora o vencida, siempre es digna de respeto… Es la primera que da el grito de guerra cuando se atacan las libertades nacionales…”
De acuerdo a las publicaciones del diario El Deber, los festejos estaban pautados por la Santa Misa en honor a la Virgen de la Asunción, patrona de Arequipa. El mismo 15 se presentaba una función literario-musical en Yanahuara, organizada por la Sociedad de Higiene y Ornato de dicho municipio; mientras que por la tarde se realizaba un partido fútbol concertado entre el equipo de la Juventud Sportiva y del colegio San José, por un premio de 40 centavos.
En la agenda del 15 de agosto de 1917 predominaban los arribos de barcos y el correo; en la página de Sociales se hablaba de las personas que viajaban a la costa, y los que llegaban de otras ciudades del Perú.
Fue en octubre de 1940 que por primera vez El Deber sacó una edición extraordinaria en homenaje al IV Centenario de la Fundación Española. En la portada se observa un dibujo de una comitiva española al pie del volcán Misti. Fue una edición especial de 70 páginas en las que se publicaron crónicas y palabras de saludo de destacadas personalidades, como el del entonces presidente constitucional del Perú, don Manuel Prado y Ugarteche.
En esta edición, se hizo un recuento de los arequipeños ilustres de entonces en el que figuran por ejemplo el doctor Carlos Gibson, quien fuera el segundo viceministro del Perú, destacado abogado y rector de la Universidad Nacional de San Agustín.
Hay una publicación dedicada a la “Arequipa moderna”, que resalta construcciones como el teatro Ateneo, el Palacio Episcopal, la fachada del Mercado Central de San Camilo, entre otros. Mención aparte mereció los 26 años de labor abnegada y benéfica que cumplía en dicha fecha la Compañía de Bomberos de Arequipa.
El trabajo de digitalizar las 115 mil páginas de El Deber tomó casi un año. Estuvo a cargo del Centro de Estudios Peruanos de la Universidad Católica San Pablo, que cuenta con el único scaner de digitalización para documentos históricos en toda la región sur del país.
“Arequipa es una de las ciudades con mayor patrimonio bibliográfico y documentario del país; el clima seco es un factor que contribuye a conservar estos archivos. Sin embargo, hace falta sumar esfuerzos como el que viene realizando la Universidad San Pablo para resguardar la memoria colectiva a través de la documentación histórica”, explicó Fernando Valle Rondón, director del Centro de Estudios Peruanos de la UCSP.
Algunos criterios utilizados para la conservación digital fueron la singularidad del documento, la vulnerabilidad y estado de éstos, la importancia histórica, el valor por la integridad del todo al que pertenecen, entre otros.
Este trabajo hace factible recordar objetivamente lo que se dijo o sucedió a través de los años. Trascenderá para futuras generaciones, estudios e historiadores, en pro de la conservación de la memoria colectiva del pueblo arequipeño.
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