Ausencia de una feria del libro en Arequipa dejó un vacío cultural

Escritores reclaman apoyo de las autoridades regionales para impulsar una feria del libro en la ciudad de Mario Vargas Llosa.
No se puede negar que el Hay Festival es el evento literario más importante del mundo. Sin embargo desde el 2015, año de su primera edición en Arequipa, dejó sin piso económico a la Feria Internacional del Libro (FIL), hasta entonces la actividad cultural más reconocida de la ciudad que articulaba literatura, debate, música y cine, en un mismo lugar. Si bien se ganó trascendencia internacional con el primer evento, se perdió mucho en el fortalecimiento de la producción regional, fenómeno que ha “elitizado” la literatura.
El escritor Pedro Novoa Castillo precisa que la literatura en Arequipa se ha “elitizado”, al sobrevalorar lo internacional y no prestar la misma importancia a los representantes de la literatura regional.
“A diferencia de Cusco y Trujillo donde se ha fortalecido la idea de descentralizar espacios como la Feria del Libro, se ha elitizado la literatura en Arequipa (…) Este cáncer de la cultura, está en un progreso sospechoso”, mencionó. Incluso el fenómeno alcanzaría a las principales casas de libros de la ciudad que, en su opinión, son sucursales de la literatura limeña e internacional, donde los autores regionales son los ausentes.
Habló de la necesidad que retorne la FIL Arequipa, como un verdadero espacio donde los espectadores y consumidores de cultura sean los principales protagonistas. En el cual los escritores locales se interrelacionen con sus pares limeños y por qué no internacionales, abandonando esa presunción elitista.
Pedro Novoa incluso reclamó la presencia del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, nacido en Arequipa, para dar realce a la Feria del Libro y en promoción de los literatos locales. Al Gobierno Regional que retome su apoyo económico al evento junto a la empresa privada y que deje a las instituciones internacionales el patrocinio del Hay Festival.
A decir del escritor Yuri Vásquez, eventos como la FIL demostraban la acogida del público ávido de nuevos títulos, donde además los literatos regionales y nacionales tenían un espacio ganado, en un ambiente exclusivo para ello.
Expuso que la muerte de la FIL dejó un vacío cultural importante para la promoción de la literatura regional. Otros intentos como el Festival del Libro o los promovidos por la Universidad Nacional de San Agustín, no son suficientes.
Vásquez incluso propone que el apoyo gubernamental a la literatura no se concentre en un espacio estrecho y una vez al año. Para este escritor los títulos de autores regionales deberán estar presentes en el currículo de los escolares y universitarios, para su análisis y comprensión.
FIL LIMA
El fin de semana la Feria Internacional del Libro de Lima llegó a su final. Obras como «Cambio de palabras», del periodista César Hildebrandt, «Pecho frío», de Jaime Bayly o «Manual para ser tú misma», de Natalia Merino, se perfilaron como las más vendidas. La actividad cultural, catalogada como el evento literario más importante del país, puso a disposición de los miles de visitantes cerca de 200 mil títulos.
Al respecto, Novoa destacó la importancia de ser más analíticos que críticos en el balance del éxito de los eventos literarios como la FIL. “La valorización no debe basarse en aspectos ‘fetichistas’ (los libros más vendidos), sino en la trascendencia y aporte de las obras”.
Por su parte, Vásquez criticó que en Lima la literatura se enfrasque en un aspecto individualista y narcisista de los escritores, y no en la conexión con el entorno y el contexto social e histórico, como sí se desarrolla en Arequipa.
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