“Brendis” y “Kathy” coordinaban pacientes para practicarles abortos

Ambas mujeres están incluidas en la banda “Los desalmados del tráfico humano”, dedicada al tráfico de menores y práctica de abortos. En un trabajo de inteligencia policial las mujeres hablan de sus “pacientes” interesadas en el ilegal negocio y las atenciones que les brindan.
Por: Jonathan Bárcena C.
Kathy Quinteros: Brenda, hay un paciente que tiene restos, pero tiene 200 soles, ¿cuánto me vas a dar a mí?
Brenda: Ya, te doy 80 para ti…
Esta es la forma como Brenda Angélica Cama Viza, alias “Brendis o Brenda” y Kathy Quinteros Quispe, conocida por la policía como “Kathy”, coordinan la obtención de pacientes, que acuden a la Av. Goyeneche para que se les practique un aborto. Ambas mujeres están sindicadas por la fiscalía contra la criminalidad organizada de pertenecer, junto a otras 12 personas, a la organización criminal “Los desalmados del tráfico humano”, banda desarticulada el pasado martes 6 de noviembre.
Esta última semana “Brenda” obtuvo su liberación de la detención preliminar de 10 días que se le había impuesto. Sin embargo, la fiscal del caso, Rosmery Mendoza Palomino solicitó su prisión preventiva por 36 meses, al igual que la de “Kathy”, quien sí permanece privada de su libertad.
Diario El Pueblo tuvo acceso exclusivo a los diálogos de ambas entre el 27 y 30 de octubre pasado, en los cuales se da cuenta del negocio ilegal al que se dedicaban
COMUNICACIONES
El 27 de octubre pasado a las 9:13 horas aproximadamente, “Kathy” llama a “Brendis” y le recomienda que no le pague nada a Julia, quien sería otra de las jaladoras. En la misma conversación interviene otra mujer de nombre Silvia, quien también le hace la misma recomendación a “Brendis”.
Silvia: Oye Brendis a Julia no le pagues nada, porque ella debía fijarse bien, llevar al paciente y mirar atrás, ver quien le sigue y quién no. Julia estuvo diciendo: La Brenda tiene que darme mi comisión. Dile bien claro que son sus pacientes de ella.
Brendis: Ya le he dicho a ella que son sus pacientes.
Silvia: No le des ni un sol, ahí te paso a Kathy.
Kathy: Ya sabes, tú dile simplemente por qué no te fijas cuando traes, me han sacado la plata de donde te voy a pagar, así dile…
Brenda: Sí pues, si me han quitado toda la plata.
El diálogo se sustenta en el problema que un día antes tuvieron estas personas. El 26 de octubre la policía intervino a “Brendis” al interior del Centro Comercial Emprendedores, ubicado en la Av. Jorge Chávez. La mujer estaba comercializando pastillas abortivas (Cytotec) a una clienta que quería interrumpir su embarazo de seis semanas.
La conversación continúa a las 9:26 del mismo día, pero esta vez intervienen “Kathy” y Julia. El diálogo entre ambas se orienta a la detención de “Brendis” y al cuidado que deben tener cuando lleven pacientes para las prácticas abortivas.
Kathy: Oye Julia, sabes ayer me he comunicado con Brendis, ¿y te ha comentado lo que ha pasado?
Julia: Sí, me ha contado, que la han encerrado hasta ayer en la tarde y recién ha salido a las cinco.
Kathy: Ten cuidado, porque dicen que ese día te han seguido a ti.
Julia: No a mí, al paciente, lo que he llevado ese día, él me ha contado.
La conversación se corta y nuevamente se reanuda con la llamada de Julia, quien hace referencia a dos “chibolos” que Kathy habría llevado. Las jaladoras consideran que esas personas fueron los que dieron la alerta a la policía.
EL NEGOCIO NO PARA
Pese a haber pasado cerca de un día detenida, “Brendis” vuelve a caer en el negocio de los abortos. En otra comunicación del 27 de octubre a las 17:10 horas “Kathy” la llama y le dice que suba a la Av. La Paz porque hay un nuevo paciente. No obstante, la investigación policial no da más detalles de esta comunicación y si es que la imputada atendió el llamado de su colega de abortos.
Dos días después, el 29 de octubre a las 11:54 hay una nueva comunicación entre ambas. En esta oportunidad “Brendis” es quien llama a “Kathy”. En el diálogo se advierte la existencia de un nuevo paciente y el cuidado que deben tener, pues los policías están en el lugar.
Kathy: Oye, tengo que contarte muchas cosas.
Brendis: Qué, todo lo que han dicho en el periódico.
Kathy: Cuando baje te cuento todo. Hay un pacientito, ojalá que venga de dos a tres de la tarde, es seguro, seguro.
Brendis: Ya pues, búscame a mí también pacientes.
Katy: Ya.
Brendis: Necesito plata.
Kathy: Ya, le voy a decir a Julia
Brendis: Ten cuidado, porque ayer han estado dando vueltas los de la Divincri.
El mismo día, una nueva llamada se realiza a las 17:51. “Kathy” se comunica con una persona de sexo masculino (paciente), quien le dice que va ir a buscarla. La cita se pacta para las 18:30 horas. Inmediatamente “Kathy” llama a “Brendis” y le dice que su “pacientito” ya la llamó y está viniendo. “Dice pastillas nomá”.
Una última comunicación entre ambas se da el 30 de octubre a las 14:53 horas. En este último diálogo ambas cierran una atención abortiva y se reparten el dinero como si se tratase de un negocio legal.
Kathy: Brenda, hay un paciente que tiene restos, pero tiene 200 soles, ¿cuánto me vas a dar a mí?
Brenda: Ya, te doy 80 para ti…
Es entonces que “Brenda” obtiene al paciente y luego de algunos minutos, este sale, es cuando Brenda nuevamente se comunica con Kathy.
Brenda: Ya atendí a tu paciente, mira que nadie la detenga, están rondando los de a Divincri afuera.
Es así como estas “artistas del aborto” captaban y atendían a lo que ellas denominaban sus pacientes. Ambas están acusadas por el Ministerio Público por los delitos de trata de personas y aborto.
Según la investigación fiscal la organización criminal la encabeza la ex modelo y organizadora de eventos de belleza, Cinthia Tello Preciado, y su pareja, el ex director nacional de la Policía Nacional del Perú, Gral. PNP (r) Raúl Becerra Velarde.
Leer comentarios