Camila y su sueño de estudiar Medicina en Francia

Su familia la ayudó a cumplir el ambicioso proyecto.
Camila Arismendi Gómez tuvo, desde pequeña, rasgos de TDAH. Sin embargo, a los 4 años aprendió a tocar el violín y el piano. Además, estudió dibujo y pintura, canto y lectura veloz. Asimismo, se integró a clubes de natación, básquet y ajedrez. Muchas de esas actividades en las que se sumergió desde pequeña fueron moldeando las bases para que hoy pueda, a través del programa PASS, estudiar la carrera de Medicina en la Université d’Angers (Francia).
¿CÓMO ENCONTRASTE LA OPORTUNIDAD PARA POSTULAR EN FRANCIA?
Mientras llevaba mi carrera de Medicina Humana en la UCSM, trabajaba dando clases a niños de secundaria. Pertenecía a la Rondalla de la universidad y me preparaba para sacar un diploma avanzado de francés, fue allí cuando mi tutor vio mucho potencial en mí para postularme a universidades francesas. Él habló con mi papá y le dijo que, con mi perfil, tenía grandes chances de ser admitida en el concurso del primer año.
¿AHÍ VINO LO MÁS COMPLICADO?
En Francia, el proceso de postulación para Medicina es diferente que en Perú. Existen dos filtros para entrar. El primero se basa en revisar los currículos de los postulantes y sus perfiles, se pasa por un Comité de Admisión que termina eligiendo 800 personas que ingresan a un concurso de 1 año, en el que no hay solo cursos de Medicina, sino que también de Derecho, Sociología, Economía y Ciencias Políticas. Al final del primer año solo entran 102 personas por este sistema y 51 clasifican directamente, como fue mi caso.
¿CÓMO TE SENTISTE DURANTE ESTAS INSTANCIAS DECISIVAS?
Después de la charla con mi tutor, con mis papás decidimos hacer la postulación. Obtuve mi aceptación a principios del 2023, estaba muy emocionada por la oportunidad, pero también sentía un poco de miedo, porque estudiar en Europa, significaba dejar a mi familia, mis amigos, mi zona de confort y los cinco semestres que ya tenía en la universidad.
¿PASASTE POR MOMENTOS DE FRUSTRACIÓN?
Me frustraba al no comprender a los profesores en las clases, estudiar medicina en francés era demasiado duro. Llegué a mi punto más bajo, cuando me dio un ataque de pánico con los QROCs, que son preguntas de redacción, sentía que ya no iba a clasificar porque no me salía escribir disertaciones en francés de temas de Sociología y Derecho, sentía que era injusto, porque me había aprendido todo el contenido del curso, y aún así no llegaba a plasmar mis ideas en francés.
¿Y CÓMO FUISTE SUPERANDO ESTAS ADVERSIDADES?
Terminé en el puesto 106, estaba fuera del numerus clausus. Pero yo seguía teniendo la esperanza de clasificar, tenía que esforzarme en el segundo semestre. Ya me había acostumbrado a estar en la biblioteca desde las 8 de la mañana hasta las 22:30 horas, teniendo pausas solo para comer; repasar un poco más hasta la una de la madrugada; y repetir la misma rutina todos los días. Con la práctica, me volví más eficiente.
¿EL FINAL FUE EL QUE ESPERABAS?
Llegó el penúltimo examen, la mayoría ya estábamos agotados, pero era el último esfuerzo. Las dos semanas antes del examen, me enfoqué tanto que por un momento perdí la noción del tiempo, finalmente, di el último examen, lo había dado todo. Y después de una espera que se me hizo eterna, los resultados definitivos salieron y tuve el corazón en la garganta todo el tiempo, así que cerré los ojos, y al abrirlos se me llenaron de lágrimas cuando vi que estaba entre los postulantes admitidos directos en Medicina.
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