Casi en el 60% de partos en la región se recurre a la cesárea

Por: Elizabeth Huanca U.
En Arequipa casi el 60% de niños que nace cada año lo hace por cesárea. El año pasado, de acuerdo a data de la Gerencia Regional de Salud, se produjeron 23 mil 362 partos, de estos 13 mil 710 (58%) se produjeron mediante intervenciones quirúrgicas.
La cifra viene consolidándose en los últimos cinco años. Los partos por cesárea han ido creciendo preocupantemente de acuerdo al decano del Colegio de Obstetras, Marco Herrera. Si en el 2015 la proporción de nacimientos eutócicos o naturales era 60% frente a 40% de las cesáreas, hoy el panorama se ha revertido. Herrera, en ese sentido, revela que de todas las cesáreas hechas, el 50% son innecesarias. “La cesárea solo debe practicarse excepcionalmente cuando hay riesgo en la madre o niño”, resalta.
NÚMEROS EN ASCENSO
En la región, cada año se reportan entre 21 y 23 mil nacimientos, una cifra que se mantiene estable y con tendencia a la baja, debido a que las familias han limitado el número de hijos que desean tener (en promedio solo 1 o dos). En contraparte, las cesáreas suben desproporcionalmente creando una tendencia al “parto medicalizado”, remarca Herrera. Es decir, la gestante es sometida a medicamentos cuando lo natural es que no sea así.
Las estadísticas no engañan. En el 2016, los hospitales (Minsa y EsSalud), clínicas y centros de salud realizaron 14 mil 306 cesáreas, en 2017 hubo 13 mil 925, mientras que en 2018 hubo 14 mil 710.
Herrera señala que dentro de los preceptos del parto humanizado “de calidad”, donde se respeta el derecho de la madre e hijo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que solo el 20% de partos debe hacerse mediante la intervención quirúrgica. Y es que, al incrementar las cesáreas, aumenta el riesgo de la madre. “La cesárea es una operación, toda intervención conlleva a un riesgo”, señala Herrera.
SOLO CUANDO HAY RIESGO
Son dos las razones que contribuyen al incremento de las cesáreas según la obstretra Ruth Cueto Gálvez, la condición de riesgo de la madre al momento de concebir y el temor de esta por dar a luz de manera natural (paro eutócico).
Cueto señala que en torno al primero, cada vez más mujeres en la región se embarazan pasados los 35 años o en el lado opuesto a edades muy jóvenes (entre 12 y 15 años). La edad de la madre clínicamente se constituye en un factor de riesgo para ella y el neonato. A ello se suman otras patologías como afecciones cardíacas, neoplasias, hipertensión arterial que deviene en factores de riesgo como la preeclampsia que mal atendida podría provocar la muerte de la madre o niño.
En torno al segundo, Cueto señala que la gestación y el proceso de alumbramiento debe ser visto como algo natural. “Duele y mucho es cierto pero el cuerpo de la mujer arquitectónicamente está preparado para ello. La mujer debe tener presente que estar embarazada es una enfermedad”, llama la atención.
El decano de esta orden deontológica agrega que hay aspectos físicos en la mujer, como tener caderas estrechas o condiciones propias durante el parto, como mala postura del niño antes del alumbramiento que obliga al médico a recurrir a la cesárea. “Esos factores son excepcionales”, refiere.
Empero, en la región la práctica se ha vuelto habitual. Herrera señala que la Seguridad Social y especialmente las clínicas recurren a esta alternativa que además, es cara económicamente (entre S/ 4000 y S/ 5000), lo que advierte que también habría visos de “negocio” en un hecho tan natural como el alumbramiento.
Para el especialista, de alguna forma recurrir a esta alternativa médica también limita la vida reproductiva de la mujer, pues cuando una madre es cesareada como máximo solo puede embarazarse –por recomendación médica- como máximo dos veces, luego pone en riesgo su vida. “Si una mujer quiere tener más hijos no se puede”, aclara.
CONSECUENCIAS
La cesárea si bien no genera dolor en la mujer al momento del alumbramiento, genera molestias más grandes luego de la intervención. Por ejemplo, una mujer que da a luz de forma natural es dada de alta del nosocomio un día después del parto, pues el proceso de recuperación es rápido.
En cambio, la mujer cesareada, para empezar permanece dos días hospitalizada. Además al haber sido intervenida, su recuperación es lenta. “La cicatrización interna (del corte) demora entre 3 y 6 meses”, señala Cueto.
La obstetra además reitera que dar a luz de forma natural no solo es beneficioso para la madre, sino para el bebé, y es que, pasar por el canal de la vagina de alguna forma genera contacto con bacterias al niño, lo que eleva su sistema de defensa, por lo que se enferma menos.
Número de cesáreas
2018 13 710
2017 13 925
2016 14 301
2015 13 732
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